viernes, 31 de marzo de 2017

RESEÑA Hojas de Dedalera




Autora: Victoria Álvarez
Editorial: Versátil, 2011
Tapa blanca con solapas, 520 págs.
Autoconclusivo
Género: Misterio, Romance, Espiritismo.
Desde niña Annabel Lovelace se ha visto obligada a vivir con su tío, guarda del Cementerio de Highgate, donde descubre su extraña habilidad para comunicarse con los muertos, quizás gracias a la enfermedad cardiaca que la obliga a vivir entre la vida y la muerte.
Años más tarde, una serie de misteriosas casualidades la convertirán en la médium más influyente del Imperio Británico. Sin embargo, su don la llevará a descubrir secretos que deberían haber permanecido ocultos y que pondrán en jaque a la aristocracia londinense.
Con motivo del proyecto o iniciativa #AdoptaUnaAutora, esta es la segunda entrada dedicada a Victoria Álvarez después de la pequeña introducción de hace unos meses, que podéis ver enlazada aquí. Así que ésta es la primera de la tanda de reseñas de todas las novelas de esta autora. Empezaré diciendo que siempre tendré un cariño especial hacia esta novela (os adelanto desde ya que no voy a poder ser muy objetiva), porque esta historia me dio a conocer a la que actualmente es mi autora favorita con diferencia, y lleva en el podio varios años, desde la publicación de la que es su primera novela, “Hojas de Dedalera”.
Por la portada realmente no podemos ni siquiera intuir de qué va la historia y del título ni hablamos, porque habría que ser un experto botánico para que nos sugiriera algo. Pero la sinopsis nos lo deja algo más claro (además de explicarnos el tema de la plantita del título): nos vamos a encontrar ante una novela de ambientación victoriana con toques de grandes clásicos, en las que una chica sobrevive gracias a un brebaje medicinal que a la vez que le salva la vida cada vez que lo toma, le infiere un extraño poder. Básicamente los datos 1888, Jack el Destripador y espiritismo fueron suficientes para que yo quisiera leerla en su momento, pero os voy a dar más razones a continuación.

Unos de los puntos más fuertes de Victoria Álvarez es la ingente cantidad de documentación que hay detrás de cada una de sus novelas y eso se nota en el resultado cuando el lector puede sumergirse por completo en la época a través de las descripciones detallistas de lugares, elaboradísimo vestuario, extraños objetos cotidianos, cultura y folklore en general (como publicaciones o libros coetáneos), etc. Todo minuciosamente contrastado porque la autora realmente es una experta en la materia tras años y años de estudio. Siempre me han gustado las novelas históricas (de cualquier época, a decir verdad) pero con esta historia redescubrí un género que parecía por completo olvidado en nuestros días, o que estaba como relegado a la literatura adulta, y por supuesto, casi abandonado en el mercado literario español. Victoria Álvarez ha sabido transmitirnos su pasión para que jóvenes y adultos, apasionados de la historia o no, disfrutemos todos por igual gracias a esto que os comento: la cuidadísima ambientación.
Pero además del escenario perfecto, la autora ha creado una historia que combina misterio, novela policiaca y romance paranormal con un estilo clásico. Desde la más dura infancia de la protagonista, la trama se desarrolla (literalmente) entre cementerios, tumbas, espíritus y sesiones de médiums. Poco a poco vemos cómo Annabel se convierte en una jovencita muy influyente entre la aristocracia londinense capaz de captar la atención hasta de la mismísima reina Victoria. Aderezada con misterios propios de las novelas góticas de autoras como Mary Shelley o Anne Rice, la novela combina además dramas familiares e historias del pasado en las que la venganza, el odio y la muerte son el impulso de los acontecimientos que se narran en tercera persona a finales del siglo XIX.
A pesar del componente paranormal que tiene la historia (espíritus, médiums…) no la calificaría de novela fantástica, ni de lejos, ni siquiera paranormal como se suele usar el término. En realidad estamos ante una historia de misterio e intriga, con tramas para resolver y personajes con secretos que ocultar, y el toque fantasmal sólo es una manifestación más de la ambientación y la influencia gótica de otras grandes novelas que se desarrollan en la época. Aquí lo que realmente nos llega al corazón es la bonita historia de amor que nos cuenta la autora, y que evoluciona de una manera tan pausada, que no nos damos cuenta de lo natural que resulta, sin ser empalagoso en exceso y con la medida justa de melodrama cuando la escena lo requiere. 
Por supuesto, el tercer pilar de “Hojas de Dedalera” son los personajes, que a su vez forman un triángulo perfecto: la jovencita huérfana hija de una de las posibles víctimas del Destripador, el misterioso y perfecto caballero que la cuida desde que es una niña, y el inspector de policía que bebe los vientos por ella cuando aparece reconvertida en toda una mujer y respetada médium de la sociedad londinense. Los personajes principales son muy complejos y profundos con sus claroscuros, sus motivaciones, sus defectos y sus virtudes (alguno incluso no sabemos realmente hasta qué punto); algo que siempre me ha parecido realmente admirable cuando se trata de primeras novelas de autor@s y que se suelen mirar muchas veces con lupa (en este caso, ni la de Sir Conan Doyle podría encontrar algún punto débil, creo yo).
Por último, no puedo dejar de comentar la bonita narración que utiliza Victoria Álvarez para engancharnos a una historia que tiene toda la pinta de parecer lenta. Para nada, a pesar de las numerosas descripciones (necesarias) y de la evolución prolongada en el tiempo de los protagonistas, es una historia con mucho ritmo, con un lenguaje sencillo que está adaptado en la medida de lo posible a la ambientación pero sin resultar pedante o excesivamente recargado. Además, los diálogos son maravillosos y a pesar de lo que os comento de las considerables descripciones, la narración prácticamente fluye entre conversaciones y pensamientos a un ritmo bastante rápido casi desde los primeros capítulos.
En definitiva, una historia inolvidable de las que hacen emocionarse con cada página además de no poder contener las lágrimas con el final. “Hojas de Dedalera” supone el magnífico debut de una joven escritora que se ha hecho un hueco tanto en la literatura juvenil como en la literatura adulta, a la que ella misma se resiste a ser encasillada en cualquier género o edad y esta novela es un claro ejemplo de por qué.
Creo que cualquier lector de cualquier género puede llegar a disfrutar de una autora como Victoria Álvarez y aunque la conozcáis por otras novelas, yo recomendaría sin duda empezar por esta historia, porque además podemos ver pequeños guiños y cameos en otras novelas de la autora de alguno de estos personajes (en ningún momento están relacionadas las demás novelas con ésta, así que no tengáis miedo de spoilers ni nada parecido si empezáis por las novelas de publicación posterior), y hace muchísima ilusión estar a la caza de esos detallitos.
¿Conocíais la primera novela de esta autora?
¿Habéis leído alguna de sus novelas?

martes, 28 de marzo de 2017

RESEÑA Arcadia



Autor: Iain Pears
Traductora: María José Díez Pérez
Editorial: Espasa (Planeta de Libros), 2017
Tapa blanda con solapas, 636 págs.
Autoconclusivo
Género: Thriller, Ciencia Ficción, Acción, Fantasía, Aventuras.
Oxford. Década de los sesenta. El profesor Henry Lytten intenta escribir una nueva historia de fantasía que supere la obra de sus predecesores, J. R. R. Tolkien y C. S. Lewis. Y encuentra una confidente en su vecina Rosie, una adolescente de quince años.
Un día, mientras persigue al gato del profesor, Rosie encuentra una puerta en su bodega que le llevará a un mundo idílico, conocido como Anterworld, una tierra bañada por el sol de los narradores, las profecías y los rituales. Pero ¿es este acaso un mundo real? ¿Y qué pasa si ella decide quedarse?
Mientras se embarca en una aventura que puede llevarla de vuelta a casa, en un laboratorio, un científico rebelde está tratando de probar que el tiempo (pasado, presente y futuro) no existe, con consecuencias potencialmente devastadoras.
Una mezcla perfecta de Tolkien y C. S. Lewis con pulso de un thriller político y elementos de ciencia ficción clásica.
No sé ni cómo empezar a reseñar esta novela. Es tal el cúmulo de impresiones que se generan al ir leyendo que es muy difícil separarlas todas para comentarlas. Empezaré diciendo (una vez más) que no tenía ni idea de qué iba esta historia. Yo sólo vi Tolkien y Lewis en la portada y para mí sirvió como gancho. Es cierto que las referencias están ahí, eso es innegable y que el tema de la puerta iluminada desde el interior en la portada de la novela que tanto recuerda al armario de Narnia sea la guinda que necesiten algunos lectores como yo para lanzarse a la aventura. Y qué aventura, señoras y señores.

Hacía mucho que un libro no me sorprendía tantísimo por no saber en ningún momento hacia dónde va a girar la historia y eso que tengo que reconocer que al principio estaba totalmente perdida en cuanto a personajes, ubicaciones y tiempos, porque en ningún momento de la historia (vais avisados) se indica ni en qué lugar estamos, ni en qué fecha se desarrolla el capítulo ni siquiera quién será el narrador. Y es que nada más empezar, los capítulos saltan de un personaje a otro, incluso cambiando la conjugación personal en los verbos de la narración (algunos personajes en tercera persona y otros en primera). 
Además, cada personaje con su propia trama está situado en un tiempo y en un lugar diferente. Tan diferentes que incluso hay personajes que están en un mundo “fantástico”, otros en el pasado y otros en una ubicación incierta que podría ser el futuro en algún punto de Escocia en un centro científico algo secreto. La curiosa forma de ir saltando de una trama a otra sin que nos perdamos (eso sí, una vez que nos hemos enterado de esta mecánica) es una de las cosas que más me ha maravillado, porque alguna de las historias está dentro de la mente de otro de los protagonistas, y luego pasado y futuro se unen, juntando a otro par de personajes y así se va desengranando esta enorme maquinaria narrativa.
Para no estropearos la sorpresa que supone esta novela, sólo os comentaré las que parecen ser las tres tramas principales sin contaros su conexión. Por una parte, tenemos un futuro distópico e incierto en el tiempo, en el que la sociedad autoritaria ha llegado a tal punto de control sobre las personas que necesita expandirse y un mundo no les parece suficiente, por lo que desde una base secreta de una de las mayores empresas científicas se están haciendo pruebas y cálculos para poder viajar entre universos paralelos. Al “mismo tiempo”, somos testigos de cómo un profesor de Oxford en los años 60 intenta dar con una historia tan completa y tan inolvidable como las creadas por sus compañeros de pub, Tolkien y Lewis, a los que admira. Y entre ambas ubicaciones, tenemos la historia de aventuras épica que se desarrolla en Anterwold, un mundo de bosques y castillos, de damas y caballeros, de maestros sabios y aprendices indisciplinados, de conspiraciones palaciegas por el poder y  de proscritos injustamente acusados.
Todo ello está magníficamente conectado y sin que nos demos cuenta, cada personaje es vital para enlazar todos los elementos de las tramas que tan alejadas parecen unas de otras en un principio y el autor se sirve de elementos vistos en otras historias pero que hasta ahora, yo no había visto unidos de una forma tan sutil. No he podido evitar acordarme de Regreso al futuro cada vez que Angela Meerson, la científica “loca” de esta historia, abre la boca para intentar explicar a su Marty McFly particular, que en este caso es una quinceañera llamada Rosie, las catastróficas consecuencias de su invento cuando la chica se va de visita a Anterwold, como si fuera Lucy Penvensie entrando en Narnia, y cambiando la historia sin remedio.
Mientras que la trama en el futuro distópico tiene un aire de película futurista de acción, que incluye a un ex agente secreto reconvertido en investigador privador y a terroristas renegados antisistema, en los años 60 nos vemos envueltos en una historia de espías que buscan soviéticos hasta debajo de los enanos de jardín y que intentan acabar con los enemigos derrotados en la Segunda Guerra Mundial, sin tener en cuenta delante de sus narices hay quien ha podido viajar en el tiempo y sabe cómo acabará esa historia, a la vez que intenta evitar la suya propia en el futuro para impedir la muerte de millones de personas que no existirán hasta dentro de cientos de años.
En fin, como no quiero contaros mucho, es difícil de explicar sin daros más nombres y datos, pero basta deciros que todas las tramas están interconectadas de una manera soberbia, narradas de una forma impecable, con diálogos incisivos y reflexiones verdaderamente estimulantes sobre el tiempo, la importancia de la historia de la humanidad, los errores cometidos y las acciones y sus consecuencias. Además, en muchísimos pasajes del libro, asistimos a verdaderas clases de metafísica que desde un plano teórico, ponen a prueba nuestra comprensión sobre las líneas temporales hipotéticas y los universos paralelos que surgen al ramificarse ante la más mínima decisión de una persona, pero que en ningún momento tantísima información llega a abrumar (ni mucho menos a aburrir) porque el lenguaje y los continuos ejemplos que se utilizan en forma de metáforas, son perfectamente comprensibles (y si sois como yo, en vuestra cabeza sólo aparecerá Doc Brown explicando a Marty el funcionamiento del “condensador de fluzo” y os entretendrá igual).
Por si alguien está preocupado, el final, que simplemente es perfecto, cierra todas las tramas dándoles un sentido inesperado que se va desarrollando a lo largo de toda la novela, porque a pesar de que se van descubriendo pequeños misterios y se van desvelando identidades de quién es quién en cada uno de los tres escenarios, hasta el mismísimo final de la última página no tenemos todas piezas del puzzle con las que poder montar este increíble rompecabezas en nuestra mente. Y una vez que tenemos todos los acontecimientos ordenados en nuestra cabeza, es imposible no admirar la destreza con la que el autor ha ido uniendo todos los elementos a su antojo para que al final todo tenga sentido.
En definitiva, a pesar de todas estas pinceladas confusas que os he dado, la idea general es que estamos ante una novela fascinante, que mezcla lo mejor de los géneros de aventura, ciencia ficción, fantasía, espionaje, misterio y distopía, de una forma asombrosa sin que ninguna de las tramas pierda la coherencia con las demás y llevando al lector a diferentes estilos de ambientación y de personajes que la convierten a partir de ahora mismo en uno de mis libros favoritos que tardaré muchísimo en olvidar y que por supuesto, desde los primeros capítulos, ya supe que volveré a leer en algún momento.
Este libro es lo más original que he leído en años, una obra magistral que no me extrañaría nada que se convirtiera en una novela de culto en un futuro, porque es alucinante leer un completo caos en perfecto orden que crea el autor para contarnos esta historia inolvidable. Sin duda entra en la categoría de novelas que al terminarlas, te dejan un gran vacío existencial porque sabes que tu próxima lectura difícilmente la superará. Y que no os engañen las más de 600 páginas que tiene el libro, porque el viaje por Arcadia se hace muy corto.
*Mi agradecimiento por la amabilidad a la editorial Espasa por haberme proporcionado el ejemplar.
¿Conocíais esta novedad?
¿Os gustan las historias que mezclan géneros?

viernes, 24 de marzo de 2017

RESEÑA Erase una Vez en Londres




Autora: Laura Maqueda
Editorial: Phoebe Romántica
Tapa blanda / ebook, 288 págs.
Erase una Vez en Londres #1
Género: Romántica, Erótica, Chick-Lit.
¿Puede el modelo más famoso del mundo enamorarse de una chica corriente?
Desesperada, angustiada, perdida en mitad de un aeropuerto en un país extranjero… y estafada. Así se siente Miriam cuando aterriza en Londres y descubre que la empresa que le había prometido un trabajo la ha engañado y se ha quedado con su dinero. Perdida en una ciudad que no conoce y con apenas unas libras en el bolsillo, Miriam deberá buscar urgentemente una solución a sus problemas. Lo que no espera es encontrarse con un elegante, desconocido y guapísimo hombre, que se presentará como su salvador al ofrecerle su casa de manera desinteresada mientras ella busca un nuevo trabajo.
Miriam no puede sospechar que su casero, además de ser una belleza, es el modelo más reconocido del momento y que, además de hospedarla en su casa, está también dispuesto a abrirle su corazón… si es que la convivencia con una alocada española se lo permite.
Tenía pendiente de leer esta novela de Laura Maqueda desde el año pasado, porque como ya os comentado en alguna ocasión, de entrada me llama toda historia que transcurra en Londres y más si se refleja en el título. Además con esa portada tan alocada, la novela prometía risas y desenfado en cada página. Así ha sido, pero a ratos. Me explico. Me esperaba muchísimo más humor en esta novela y aunque tiene sus dosis en forma de diálogos, las situaciones no son excesivamente descabelladas o divertidas para que logre diferenciarse de otras novelas chick-lit.
Los personajes que podemos encontrarnos pueden gustar a cualquiera, porque no tienen ningún rasgo que puedan hacer que nos caigan mal, pero a la vez, son tan normalitos, que pueden no llegar a encantarnos. Julian es el protagonista masculino que lo único que tiene de especial es que es famoso, muy guapo y muy encantador. En resumen, muy típico. Y por su parte, Miriam es la típica española que va a buscar trabajo a Londres, y cuando las cosas se tuercen, acaba por casualidad viviendo con un hombre guapísimo, famosísimo y comprometidísimo con su novia también súper famosa. En definitiva, dos personajes destinados desde el principio, cuya química funciona pero que por algún motivo, no hace combustión.
Ni siquiera con la inclusión de las escenas eróticas, que también me han parecido muy típicas y en este caso, algunas veces innecesarias para la narración. A decir verdad, me esperaba muchas más escenas de Miriam intentando adaptarse a la vida de famoso de Julian (y sus consecuentes dificultades para una completa anónima como ella) porque creo que habría dado muchísimo juego. En cambio la historia gira hacia tramas que ya he leído muchas veces (como una novia “que sobra”, las inseguridades de la protagonista, y la pasión desenfrenada en apenas unas semanas).
En cambio, el toque más ameno lo dan otros dos personajes que siendo secundarios, cada vez que aparecían hacían la historia mucho más interesante. Os hablo de la hermana pequeña y el jefe barman de Miriam. Todas las intervenciones de estos dos son de lo mejor y me ha sabido a muy poquito (es más, hago petición desde aquí para un spin-off, por favor).
Sin embargo, a pesar de que la historia simplemente se deja disfrutar, sin duda una de las cosas que me ha encantado y que suele darle muchos puntos a una novela, son las referencias a películas que hay por todos los capítulos. Es más, el título de cada capítulo es una película, con una pequeña frase en referencia al contenido del capítulo. Sencillamente, me ganan estas cosas. Además, si sois cinéfil@s empedernid@s como yo, esta historia os recordará a Notting Hill pero a la inversa y con escenas eróticas incluidas. Así que si os gustan las novelas que bien podrían ser comedias románticas de TV de lo más típico, disfrutaréis mucho con el romance de Julian y Miriam. ¡Incluso tenemos cameo de Loki!

Por otra parte, el estilo de la autora me ha convencido muchísimo, su narración hace que se pueda leer muy rápido y la forma sencilla de transmitir las situaciones y los sentimientos hace que resulte muy natural todo lo que ocurre en la historia. Quitando el hecho de que una española estafada (bueno, esto es más que probable que nos pase a cualquiera) acabe de inquilina en casa de un top model británico súper famoso al que vuelve loco a primera vista, la historia es bastante realista, en el sentido de que las situaciones son perfectamente plausibles sin que haya ninguna que digas al leerla “Bueno, sí, claro, ¿y qué más?” Y además, hay un par de giros argumentales que mantienen el interés hasta el final aunque más o menos sea predecible.
Así que por todo ello, creo que es una novela recomendable pero avisando de que es bastante edulcorada para mi gusto, con un final spoiler→demasiado rosa y perfectofin de spoiler y con unos personajes que aunque cumplen su función, pero a la creo que son demasiado típicos para sobresalir por algo en concreto. Eso sí, la novela en general entretiene muchísimo y engancha sin que te des cuenta, porque simplemente creo que es cuestión de gustos el hecho de disfrutarla más o menos.
Por lo tanto, ha sido una novelita entretenida de la que esperaba un poquito más, pero que para pasar un fin de semana con algo ligero, ameno y con una relación entre dos protagonistas bastante interesantes, pero que aunque recomendable, me ha faltado algo más para que fuera realmente adictiva para mí. Sin embargo, tengo muchísimas ganas de leer la segunda parte, que no es continuación de esta historia (o sí según se mire) porque como os he dicho, el estilo de la autora me ha encantado y estoy segura de que con los nuevos personajes, me engancharé muchísimo más a esa nueva historia en “Erase otra vez en Londres”
¿Habéis leído esta historia?
¿Conocíais a la autora?