jueves, 8 de septiembre de 2022

RESEÑA Mierda en mis Zapatillas


Autora:
Lorena Pacheco
Autopublicado, 2022
Tapa blanda /Ebook, 428 págs.
Trilogía De Mierda #2
Género: Romance, Realista, Contemporánea, Chick-Lit

Cuatro años atrás, Hanna se fugó con un hombre mayor. Ahora regresa con el orgullo herido y la intención de retomar las riendas de su vida. No será fácil. El rechazo de su hermano, la actitud prejuiciosa de los lugareños y sus propias inseguridades le harán la vida imposible, incluso cuando un nuevo amor llame a su puerta.

Dependerá de ella ganarse el perdón que añora y lograr reconectar con su pasado. Por suerte, cuenta con la ayuda de Raquel, la novia de Burke, y la mejor terapeuta del pueblo: la vaca Matilda.

La oveja negra ha vuelto a casa, y sus zapatillas aún tienen mucha mierda que pisar.

A estas alturas no sorprenderá a nadie volver a ver a Lorena Pacheco por este rincón literario porque la tengo en nómina y con contrato indefinido, así que después de varias novelas reseñas por aquí y otras tantas relecturas, vamos con la actualización de la segunda parte de la trilogía De Mierda, que al igual que la primera parte, salió publicada en sus inicios por Escarlata Ediciones y regresa ahora con lavado de cara y energías renovadas sin perder nada por el camino en estos años que han pasado desde que la leí por primera vez. No hay novela de esta autora que no me haya gustando y todas, repito, todas sus historias me han emocionado de una u otra forma, pero esta siempre tendrá un huequito para ella sola en mi corazón, pero ya os contaré más adelante por qué. De momento, podéis seguir leyendo tranquilos porque aunque sea la segunda parte de una trilogía, la historia que se desarrolla en este libro es autoconclusiva, con dos protagonistas nuevos y mi opinión siempre está libre de spoilers.

A pesar de que el escenario rural y campestre sigue siendo el mismo porque no abandonamos la granja alemana en la que nos reímos tanto en la primera parte y pese a que esta novela comienza justo donde se quedó Mierda en mis tacones, la verdad es que cambiamos de aires gracias a la nueva protagonista y su nuevo tono, nada que ver con la explosiva Raquel y sus Manolo Blahnik azules. Hanna es la hermana de Burke y la oveja negra de su familia, un nuevo personaje que la autora nos introduce directamente convirtiéndola en narradora principal en primera persona. Aunque Raque y Burke siguen apareciendo como secundarios relevantes para esta trama, y también el resto del elenco de la granja que ya conocemos, dejamos un poco atrás ese ambiente de sitcom para centrarnos en una dinámica algo más seria y con algún toquecillo de drama romántico y familiar, con temas más delicados y una forma de conectar con los protagonistas a nivel más profundo. Ya en la anterior novela conocemos de oídas a Hanna, la hermana pequeña y "descarriada" de Burke, quien unos años atrás abandonó precipitadamente el pueblo y a su familia con 18 años para fugarse con un hombre con más del doble de su edad, quien a su vez abandonaba cualquier responsabilidad que tuviera, así que con estos antecedentes estaba claro que necesitábamos conocer historia de primera mano.

Como suponéis y como detonante de la historia que nos ocupa, el tema de la fuga y la diferencia de edad no sale bien, así que Hanna termina por agachar la cabeza y volver a casa tragándose el orgullo. De esta forma, si en Raquel podíamos ver a la protagonista fuerte y decidida a comerse el mundo, en Hanna tenemos al otro tipo de protagonista que necesita encontrar en sí misma esa fortaleza porque está decidida a que el mundo no se la coma a ella. Escapar de los errores del pasado y tener que hacerlo sola no es fácil, y menos si todo lo que esperan los demás son explicaciones. Hanna intenta retomar su vida en el punto en el que la dejó sin tener que oír reproches de nadie, en un pueblo alemán tan pequeño donde todos se conocen y estos escándalos corren como la pólvora. Imaginaos el percal en el que comienza la novela, con un “Te lo dije” enorme perpetuo pintado en la cara de Burke cada vez que se dirige a su hermana y con Raquel intentado quitar hierro al asunto. Así que cuando llega al pueblo además de tener que lidiar con la acritud de su hermano, también tiene que gestionar que ella misma no se puede perdonar porque considera que traicionó su confianza. Hanna es una protagonista con la que es fácil congeniar, tiene un pasado del que no está orgullosa y un presente que todavía se resiente por sus errores. Su intento de retomar una vida de la que ella misma huyó y la forma en que afronta todo lo que echan en cara, por haber vivido y haberse equivocado, es digno de admiración y de empatía, así que con todas sus motivaciones y sus pensamientos justificando su conducta, tenemos un personaje bien construido y con una evolución muy bien trabajada.

Ya veis que solo por parte de Hanna el componente de sentimientos y emociones que se entremezclan en la novela viene cargadito y eso que no hemos llegado ni a la trama principal. Además, se van generando algunas subtramas, porque también tiene que reparar su amistad con su mejor amiga Emma, a la que ocultó toda su historia y no avisó de sus planes de fuga y empieza a ser consciente de la cantidad de cosas que han pasado en su ausencia como, por ejemplo, que su familia haya aumentado con la llegada de Raquel o que los gemelos Axel y Kai, los dos chicos que trabajan en la granja de Burke, con los que jugaba de pequeña, sigan sin tomarla en serio a pesar de que ha vuelto convertida en una mujer. Frustrada, intenta pasar página trabajando ella misma en la granja gracias a la amabilidad de Raquel (que es un solete), quien ahora regenta el negocio y le da la oportunidad de ganarse el alojamiento y la comida. En general, la novela está basada en las relaciones que se van desarrollando entre los distintos personajes que giran alrededor de Hanna, aunque no olvidemos que estamos ante una novela romántica, así que tiene que haber salseo, obviamente. Ahora ya sí, aquí comienza a liarse todo, porque la granja no es muy grande, ahí son muchos trabajando y el roce hace el cariño, ya sabéis.

Sin embargo, antes de entrar en materia de romance, una de las cosas más emocionantes que tiene este libro son las relaciones fraternales. Por una parte, la relación deteriorada de Burke y Hanna ocupa gran parte de la trama y sirve como motor durante la mayor parte de la novela, y no es para menos: tanto uno como la otra tiene muchas cosas que reprocharse y ninguno va a dar su brazo a torcer, de forma que sus conversaciones son un tira y afloja por el “te quiero pero no te perdono”. En medio de todo esto, Raquel, cuya paciencia brilla por su ausencia y que no sabe lo que es meterse en peleas de hermanos, intenta poner orden causando todavía más caos. Y por otro lado, la relación entre los dos gemelos Kai y Axel es lo más adorable que he leído en mucho tiempo. No me explico cómo dos tiarrones treintañeros y curtidos en el campo pueden ser tan tiernos el uno con el otro mediante unos cuantos empujones y un “qué cabrón eres” de vez en cuando. En serio, son para comérselos más allá de su físico. Como no podía ser de otra manera siendo gemelos, su parecido acaba ahí, porque mientras Kai es una especie de tío raro antisocial al que hay que tirar de la lengua para que murmure algo, Axel no cierra la boca ni un minuto seguido, soltando comentarios subidos de tono y ligando con todo lo que se mueva y tenga tetas (la vaca Matilda en este caso creo que queda descartada, pero no sé yo). Y con estos dos por la granja, la tensión sexual se puede cortar en el ambiente, porque además tienen tendencia a quedarse sin camiseta y yo a Hanna la comprendo, que una no es de piedra. Pero más allá de lo que salta a la vista, poco a poco va conociendo al verdadero Kai (siempre a la sombra de Axel) y comprendiendo su forma de ser y, a la vez que Hanna, para mí ha sido uno de los mejores personajes que he podido conocer en estos años. Simplemente conexión o buen hacer de la autora, eso lo tendrá que juzgar cada uno, pero tiene un algo inexplicable que lo convierte en el prototipo de personajes masculinos de los que yo suelo disfrutar un montón, con sus sombras, su personalidad gris… Qué deciros, que me encanta.

Solo por lo que os he contado hasta ahora, ya merece la pena lanzarse a cualquiera de sus libros, pero es que la narración de Lorena Pacheco mejora con cada novela que leo de ella, tanto en desarrollo de la historia como en la profundidad de las subtramas, y si hay algo que disfruto muchísimo de esta autora es su estilo desenfadado, sin miedo a decir tacos (por ejemplo, Raquel es incapaz de hablar sin soltar 3 palabrotas en frases de 4 palabras, y bueno, ya veis, los títulos de las novelas), con muchísima ironía en todas las páginas y con una perspectiva en primera persona que nos ayuda enormemente a conectar con los personajes, en este caso, con Hanna (aunque todo un detalle en esta novela son los capítulos desde el punto de vista de Burke, en mi opinión, un pseudoprotagonismo justificado). Por si alguien lo dudaba, la novela se lee rápidamente porque todo en ella resulta muy ligero (lenguaje, conversaciones, descripciones…) y la mayoría ya lo tenemos mascado de la primera parte.  También tengo que resaltar la madurez de la trama en esta novela. La autora no se ha limitado a contar una historia romántica con muchísimo humor y grandes dosis de sarcasmo, sino que detrás hay temas mucho más profundos y que a pesar de ser tratados como desarrollo colateral a la trama. Más allá de los problemas fraternales por los que pasan Hanna y Burke, la situación familiar que viven tampoco es de las mejores: su padre sufre una enfermedad degenerativa y es otro de los motivos por los que Hanna se siente culpable tras haberse largado sin más explicaciones. Incluso otros temas controvertidos, como la relación entre una chica de 18 años con un tipo de casi 40, casado y con responsabilidades o temas delicados como la depresión y la soledad, el miedo a la maternidad… están presentes a lo largo de la novela pero en ningún momento restan nada al nivel de optimismo y al buen humor que se desprende de esta bonita historia.

9/10

Como os decía al principio, esta novela tiene algo de especial con nombre propio: Kai. Para mí, después de varios años y dos relecturas, sigue siendo uno de mis protagonistas preferidos que aparecerá durante mucho tiempo en mis ránkings personales de personajes inolvidables. Solo por haberme dado el gusto de dedicarle una novela entera a este personaje, Lorena Pacheco ya tiene toda mi fidelidad como lectora, pero es que además no se trata de una segunda parte en la que se repita la misma historia o en la que simplemente se pasean los personajes que conocemos. Esta novela tiene alma propia y a nivel personal es de mis historias favoritas dentro de toda la bibiografía de esta autora. Así que ya imaginaréis que por mi parte es una recomendación sin condiciones, si os gustan los romances con toques de drama y dosis de humor, equilibradas con subtramas interesantes y con un reparto de personajes para emocionarnos con todos y cada uno de ellos. 




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viernes, 5 de agosto de 2022

RESEÑA Mierda en mis Tacones



Autora: Lorena Pacheco

Autopublicado, 2022
Tapa blanda /Ebook, 302 págs.
Trilogía De Mierda #1
Género: Romance, Comedia, Realista, Contemporánea, Chick-Lit

Cuando el guapo y millonario jefe de Raquel, con el que además se acuesta, le pide que vaya a un pequeño pueblo de Alemania con la misión de abrir un nuevo hotel, ella no puede negarse.

Pronto se dará cuenta de que aquello no se parece en nada a su amada Barcelona. No le quedará más remedio que aprender a lidiar con animales de granja, lugareños de lo más pintorescos y el insufrible encargado de las obras, dispuesto a sacarla de quicio a la mínima ocasión.

Los tacones de Raquel no están hechos para pasearse por el culo del mundo, pero esta chica con carácter y sin pelos en la lengua no se rinde jamás. Le espera una experiencia que pondrá a prueba su fortaleza, pero que la ayudará a encontrarse a sí misma. Porque a veces es necesario llenarte de mierda para conseguir lo que quieres.

A estas alturas seguro que a nadie que lleve un tiempo por aquí le sorprenderá ver de nuevo a Lorena Pacheco entre mis lecturas. Ya son unas cuantas las novelas que he leído de ella (me atrevería a decir que todas las que tiene publicadas) y actualmente está dentro de mi top de autoras preferidas desde hace varios años. De hecho, esta es la tercera vez que leo Mierda en mis tacones y en esta ocasión he podido disfrutarla en forma de lectura conjunta aprovechando que acaba de salir la conclusión de la trilogía. Han pasado ya varios años desde que descubrí a Lorena de casualidad (bendita casualidad) y me llena de orgullo y de toda la emoción de una lectora primeriza cada vez que la veo sacar a la luz una historia más con esa misma ilusión que si acabara de empezar su carrera de escritora. Todo lo que pueda decir de sus novelas se quedará corto así que seré breve: LEEDLAS. Pero si sentís curiosidad por esta historia en concreto, podéis seguir leyendo esta opinión libre de cualquier spoiler y si lo que os llama es conocer su bibliografía, podéis ir directamente al final de la entrada para ver las portadas de sus novelas enlazadas a las reseñas en este mismo blog.

En esta primera entrega de la trilogía "De Mierda" la autora nos regala una de las mejores protagonistas que he tenido el placer de conocer: malhablada, malcriada, caprichosa, soberbia... y resulta que hay que quererla. Raquel es el huracán cosmopolita que llega a un apacible pueblo germano para reconvertir una maloliente y cochambrosa granja en un lujoso hotel rural porque al cretino de su novio (y jefe) se le ha ocurrido mandarla al culo de Alemania como avanzadilla del nuevo proyecto de su multimillonaria empresa. Cuando el jefe de obras se le pone por delante, la destrucción en kilómetros a la redonda con este choque de personalidades arrolladoras es inminente. Sin embargo, poco a poco Burke la va metiendo en el ambientillo campechano, rodeada de animales y lugareños, y la antigua Raquel se baja de sus altísimos tacones para ver un poco del mundo real y cercano que le ofrecen sus nuevos "compañeros de trabajo" tan alejados del glamour de la gran ciudad. Burke es todo lo contrario a ella: tranquilo, apacible, se toma la vida de forma relajada, es considerado y amable, e inevitablemente le va dando lecciones a Raquel desde la condescendencia, pese a que la chica le planta cara con todas sus fuerzas.  La relación que se va estableciendo entre los dos tiene unas bases tan sólidas desde el principio que apenas somos conscientes de la evolución del personaje principal hasta que ya es tarde: la pija de los tacos y los tacones nos cae irremediablemente genial.

Sin grandes contextos ni dramas, todo transcurre en la más absoluta cotidianeidad. Para mí esto es uno de los puntos fuertes de la autora, que sabe sacar una gran historia de las situaciones más normales, con personajes de lo más realistas y con premisas muy simples. Es más, lo que le ocurre a Raquel (que es la premisa de la historia), podría pasarnos a cualquiera: que por motivos de trabajo de repente nos envíen a donde Cristo perdió el mechero y que resulte ser todo lo contrario a nuestro hábitat natural. Raquel tiene el atractivo de ser una solvente mujer capaz de llevar negocios por su cuenta y de levantar lugares con reclamo turístico de la nada. Segura de sí misma, sin pelos en la lengua, con la sensibilidad de un cactus y acostumbrada a la buena vida. Vamos, que me ha robado el corazón con su desparpajo y su capacidad de adaptación. En este sentido, creo que más de uno se sentirá muy identificado con esta protagonista y podrá empatizar fácilmente con todo lo que piensa y dice en voz alta. Porque si hay algo que caracteriza a Raquel es esa lengua afilada e impulsiva que le hace soltar barbaridades por la boca como un aspersor (la chica no para de soltar tacos como un motero de Sons of Anarchy) cuando alcanza el punto de tetera en ebullición. Y Burke solo hace que esa presión aumente porque, aunque Raquel no quiera admitirlo, el granjero le da la réplica exacta a todo lo que suelta y eso la pone más de los nervios. Eso sin mencionar lo bien que le sienta ir por ahí sudando la camiseta entre fardos de paja. 

En cambio, y esto es parte del encanto de la pareja que forman los dos personajes principales aunque la narradora sea ella, Burke enseña lo justo para resultar el tipo de tío misterioso y seguro de sí mismo, y eso es algo que me encanta en cualquier novela con algo de romance: nada de amor a primera vista, nada de ir declarando intenciones y sobre todo, mostrando defectos por todas las partes implicadas. Como compensación, desde la primera escena que comparten Raquel y Burke somos testigos de las chispas, de la tensión, de la pólvora que se ha prendido y avanza página tras páginas. Todas las conversaciones que mantiene la pareja protagonista son geniales y divertidas, llenas de sarcasmo, repletas de pullas sin maldad, interactúan entre ellos mediantes zascas simplemente por el mero placer de quedar por encima del otro y es que solo puedo decir que disfruto muchísimo con las parejas con esa dinámica. Es más, Raquel hace todo lo posible por caerle mal desde el principio, así que desde luego que estamos ante un enemies to lovers por si alguien lo ponía en duda con todo lo que llevo comentado hasta ahora. En definitiva, me ha convencido mucho muchísimo la gran evolución que experimenta la protagonista, que pasa de Rachel a Raquel en todos los aspectos y todas las situaciones que la ayudan a esa evolución. 

En este sentido, el elenco de personajes cumple muy bien su papel alrededor de Raquel aunque les falte algo profundidad y estén algo encasillados desde un primer momento (novio capullo, amiga ingenua, amigo insoportable, granjero buenorro, etc) pero se compensa por el carisma que tienen todos y la mezcla tan atractiva y adorable que resultan ser cuando están juntos. Así que en realidad es muy difícil no caer en los brazos de Alicia con su carácter naíf y su personalidad aniñada, o imposible no dejarnos embaucar por el encanto torpe del bozacas de Adam. De todas formas, esa superficialidad aparente se solventará en las demás entregas, así que podemos ver este libro como la presentación de los secundarios que tendrán más relevancia protagónica en las demás novelas. De hecho, a algunos no es que les falte profundidad en ese sentido, sino que yo personalmente he echado en falta unos minutillos más de guion para ellos, como por ejemplo me ha pasado con los gemelos Axel y Kai, que aquí pasan bastante desapercibidos. E incluso los propios Alicia y Adam merecen unas cuantas intervenciones más porque son adorables y cada vez que abren la boca se reafirman en lo cuquis que son, pero qué poquitas escenas tienen, leñe (de nuevo, repito, en este primer libro). En cambio, un bien merecido protagonismo tiene el insoportable de Pol, el compañero de Raquel, que resulta ser como su versión masculina y rematadamente gay. Un personaje necesario pero inaguantable (sin acritud) al que, y no me cuesta nada reconocerlo, también se le coge cariño. Por no hablar de la vaca Matilda, un pilar fundamental de la trilogía, hacedme caso.

Por lo demás, yo nunca he sido mucho de leer romántica a secas (siempre tiene que haber otro subgénero para que una novela me llame la atención, como romántica histórica, romántica fantástica…) Pero autoras como Lorena Pacheco han ido cambiando esa perspectiva y todos los prejuicios que yo podía tener hace años hacia este género literario. Ahora disfruto sin condiciones de historias que me emocionan, que me hacen reír una y otra vez (en el caso de este libro, hasta tres veces) y todo se lo debo a su estilo incomparable, lleno de humor, de ironías, de conversaciones divertidas, de situaciones surrealistas. La historia se va construyendo sola con un lenguaje directo que fluye entre diálogos, gracias a una pluma ligera que pasa de una escena a otra con agilidad, llevándonos de un encontronazo a otro y que nos mantiene en vilo esperando cuál será el próximo round entre Raquel y Burke. Por todo ello, esta novela se lee en un suspiro, el mismo con el que nos deja al terminar, ya sea de la risa o de la emoción.

9/10

Dicho de otro modo, aquí encontraréis la típica comedia romántica de película de sobremesa pero con el sello inconfundible de una autora que se toma muy en serio el humor, lo que en realidad hace de ella una historia única e inolvidable. Es increíble la capacidad que tiene Lorena Pacheco para hacernos reír con situaciones de lo más absurdo, con personajes pintorescos, extravagantes y entrañables, y con un sentido del humor tan sarcástico y lleno de referencias a la cultura friki actual que la convierte en 100% recomendable. Si lo que buscáis son historias que giren en torno a una pareja central rodeada por buenos secundarios, con tensiones a tope por todas partes y con un crecimiento personal y coherente bien llevado desde el primer capítulo al último, esta novela os encantará y se quedará con vosotros. Y estoy segura de que también se quedará su mensaje: tu hogar está en el lugar más insospechado.




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sábado, 9 de julio de 2022

RESEÑA El Príncipe de los Dioses

 


Autora: Nira Strauss

Editorial: Ediciones Freya, 2022
Corrección: Lucía Gutiérrez Sobrado
Rústica con solapas /Ebook, 626 págs.
Autoconclusiva

Género: Fantasía, Aventura, Romance, Urban Fantasy Young Adult

Cuando Nailah Bek regresa a El Cairo después de cuatro años de universidad, lo hace con la intención de empezar una nueva vida en su amado y añorado Egipto. Pero Kontar, su padre fanático y devoto de la mitología, no le pone las cosas fáciles al pedirle que ayude a un joven llamado Geb, que aparece de la nada, a salvar a la humanidad de los malévolos planes de unos dioses con demasiado tiempo libre. Nailah, cansada de la demencial vida que Kontar se empeña en imponerle, no está dispuesta a hacerle caso e ignora su petición. No obstante, su opinión cambia de forma radical al descubrir que su padre no estaba tan loco como ella creía y que, después de todo, Geb sí que es el venerado Príncipe de los Dioses, al que, como su sacerdotisa, se ve obligada a acompañar.

Nira Strauss se está convirtiendo en una de esas autoras que comienzo a leer como de casualidad, por pura curiosidad por conocer nuevas plumas del panorama nacional y me acabo enamorando sin remedio de todo lo que escriban. Quizás sea por el encanto de la propia autora que traspasa pantallas y plasma en las páginas de sus novelas y quizás simplemente sea yo, que cuando siento crush por mis nuevos descubrimientos literarios me obsesiono de manera sana y comienzo a recomendar sus novelas a diestro y siniestro. Creía que con Ragvala ya había alcanzado el top de una de las mejores novelas que leí en su año pero con esta debo reconocer que también se ha superado a sí misma. Nada que ver con ese otro universo de atlantes machotes y chicas raptadas en ciudades submarinas, aquí lo que tenemos caminando entre nosotros son dioses egipcios súper majos con un toque inocentón que me ha encantado. Pero vamos a ver si estructuramos algo esta opinión antes de que me emocione más y me vaya por las ramas, eso sí, libre por completo de spoilers sobre la trama.

Después de leer Ragvala (Munyx Editorial) supe sin ninguna duda que esta autora era de las mías y yo, su tipo de lectora, así que he vuelto a terminar una nueva novela de Nira Strauss con la sensación cada vez más afianzada de que no importa lo que caiga en mis manos de ella: voy a querer leerlo con toda la ilusión y voy a disfrutarlo como si fuera la primera vez que la leo. Si en Ragvala nos sumergía en la Atlántida y en La Caja de Pandora nos adentraba en bosques de leyendas nórdicas con brujas y cambiaformas, aquí nos compra un pasaje directo a El Cairo actual pero con aroma a Antiguo Egipto, con dioses de por medio y una chica que huye de todo lo que tenga que ver con las viejas tradiciones de su civilización y, más concretamente, de su familia. Antes de comentar nada más, debo decir que Nailah es una protagonista genialísima que me ha hecho reír un montón. La pobre chica ha intentado alejarse de la rarita de su familia que siguen siendo todos unos seguidores de las viejas tradiciones y los antiguos dioses de Egipto. Y, bueno, ya os adelanto que no lo consigue o no habría historia. Gracias a eso, conocemos a Geb, un chico muy dulce y achuchable pese a lo amenazadora que pueda sonar la palabra "dios" que, aunque a veces saque de quicio a Nailah con su inocencia sobre el mundo moderno, como claramente es un cinnamon roll, pues la chica no es piedra de pirámide, claro.

Nira Strauss escribe con un estilo naíf y a la vez picante que hace que cada encuentro entre sus dos protagonistas sea puro fuego lento con un efecto relajante, de esos que me dejan embobada mirando las llamas que van consumiendo todo (entre otras cosas, mis ratos libres sin que me diera cuenta) y a la vez me dejan calentito el corazón, así que cada diálogo entre Nailah y Geb ha sido una competición de tiras y aflojas entre la chica que no quiere saber nada de dioses antiguos y, ejem, un dios antiguo. Las risas están garantizadas porque son seña de identidad de esta autora, impregnando cada párrafo de cultura actual y también tradicional, con toques irónicos y mucho humor. Si tuviera que encajar la novela, supongo que sería una especie de urban fantasy romántico pero que tiene más en común con cualquiera de las novelas de Rick Riordan de lo que aparenta a simple vista, si este se dedicara a la fantasía romántica new adult, aunque regalando las mismas altas dosis de aventura, de sarcasmo y de pasión por la mitología.

Por la forma en la que está narrada y estructurada, es una novela tan amena que a pesar de la extensión con la que cuenta, se me ha hecho corta. Como siempre, esta sensación es una cuestión de perspectiva puesto que he tardado más de lo que me hubiera gustado en leer una historia tan adictiva como esta, pero a pesar de no poder pillar el libro en que cada momento libre que tenía, me metía en la lectura con una facilidad alucinante pese a que pasaran varios días sin poder leerla. Y esto, hay que reconocerlo, es mérito de la autora por su habilidad para enganchar o ir enlazando los diferentes pasajes o tramos de tensión en la novela. El estilo de Nira Strauss es completamente distendido, pensado para entretener y provocar ganas de leer, con muchísimos diálogos y situaciones cómicas o divertidas, mientras va creando personajes encantadores llenos de carisma y con una personalidad tan intensa que nos encandilan desde la primera escena en la que aparecen.

Por otra parte, la autora cuida los detalles con mucho ojo a golpe de documentación, desarrolla en profundidad muchas de las facetas de los personajes principales, los construye de forma tridimensional, dándoles un contexto con historia personal y circunstancias familiares concretas y bien pensadas para lograr que los queramos sin que nos enteremos del cariño que les estamos cogiendo. Esto a su vez hace que nos interesemos por ellos y que disfrutemos con sus movidas. Porque si algo le gusta a esta autora es meter a sus protas femeninas en muchas movidas, dotar a sus protas masculinos con personalidades arrolladoras y, en definitiva, salsear todo lo posible con dos personajes opuestos, como motor principal de la trama. Se nota que Nira Strauss disfruta salseando y lo transmite a las mil maravillas al papel, así que es un poquito difícil no dejarse llevar por ese buenrollismo que impregna cada página de sus libros.

9/10

Resumiendo un poco lo anterior, este libro es puro entretenimiento, literatura de aventuras con intención de que disfrutemos de las páginas de humor que nos proporcionan Nailah y Geb, con el objetivo de que nos alejemos de nuestra realidad sin abandonarla del todo, metiéndonos en una historia de fantasía que estoy segura de que os proporcionará emociones muy reales. Como todo lo que escriba Nira Strauss, este libro pasa a ser una de mis recomendaciones porque lo que me he encontrado en sus páginas es exactamente lo que esperaba encontrarme: mucha aventura, personajes majísimos, romance muy cuqui y mucha mucha magia y fantasía por todas partes, que para más deleite, se recrea en la mitología de una de mis culturas favoritas. Así que si ha sido todo un acierto para mí, estoy segura de que lo será para cualquier lector con mis mismas preferencias.

*Por último, muchísimas gracias a Ediciones Freya por el envío del ejemplar con el que haber podido disfrutar tanto con esta historia.




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miércoles, 6 de julio de 2022

RESEÑA La Princesa de Invierno


Autora: Paula Gallego

Editorial: Ediciones Kiwi, 2022
Corrección:
Rústica con solapas /Ebook, 686 págs.
Hielo y Traición #1

Género: Fantasía, Aventura, Romance Young Adult

Tras su última conquista, el joven rey Soren de Runáh se ha labrado muchos enemigos. Para acercarse al pueblo y darle esperanza, decide convocar un torneo al que cualquier hombre o mujer podrá presentarse. El vencedor tendrá siete días para ganarse el corazón del soberano y reinar a su lado.

La princesa Elara forma parte de una familia de mujeres poderosas en Larisia. Su abuela es una gran lectora de estrellas muy querida por el pueblo y una de sus madres ganó el derecho a gobernar cuando era joven, igual que lo hizo ella después.

Cuando Elara descubra que quizá exista una forma de volver a ser la reina que los suyos necesitan, no dudará en presentarse al torneo. Sin embargo, el rey ya la conoce, pues se enfrentaron en un duelo a muerte que el destino, la suerte o la traición quisieron anular. Por eso, para que no la descubra, tendrá que ocultar su identidad.

Soren intentará conservar la cabeza, y también el corazón, en una corte cada vez más peligrosa desde que la princesa está cerca. Elara luchará para recuperar la corona que le han arrebatado, incluso si eso significa unirse al traidor que destronó a su madre.

No me voy a entretener enumerando todas las novelas de Paula Gallego que he leído hasta el momento, prácticamente todo lo que tiene publicado (aunque seguro que son menos que las que me quedan por leer en el futuro) pero basta que echéis un vistazo a las portadas enlazadas a las reseñas de más abajo para que os hagáis una idea de lo muchísimo que disfruto leyendo a esta autora y por qué es una de mis favoritas desde hace ya varios años. La publicación de esta nueva historia me pilló casi por sorpresa y me quedé en shock cuando vi la preciosidad estilo anime que tiene por cubierta. Otro shock que me llevé fue cuando por fin tuve la novela en mis manos y vi el grosor del libro, porque creo que hasta ahora es la novela más extensa de Paula Gallego y debo decir que el tamaño puede llegar a impresionar.

Sin embargo, a nivel estructural es una novela coral en la que cada capítulo está narrado desde la perspectiva de un personaje distinto aunque con la voz de un narrador omnisciente, así que entre eso y que la extensión de cada capítulo es más que razonable de unas cuantas páginas, la verdad es que vuelan sin que nos demos cuenta. Si a eso le añadimos una trama de lo más adictiva, con varias subtramas abiertas, aventuras y desventuras de cada uno de los personajes y un estilo tan dinámico que es imposible aburrirse, os aseguro que lo único que notaréis de las más de 600 páginas que tiene va a ser el peso, porque el interior es lectura ligera y rápida. Además, siendo ya fiel a su estilo, Paula Gallego escribe de forma ágil y resuelta, por lo que es más sencillo ir avanzando en los capítulos por el ansia de saber qué va a pasar a continuación sin que nos cueste otra media hora de lectura en el caso de que dispongamos de ratitos cortos de tiempo libre, como es mi caso.

En cuanto a la historia en sí misma, digamos que hay varios personajes principales pero dos soberanos protagonistas, que para eso acaparan la portada, y más concretamente, ella. Elara es una princesa guerrera, cuyo objetivo ahora mismo consiste en recuperar el reino que el rey Soren, que le da la espalda, les ha arrebatado tras una derrota en una desastrosa batalla para los …. En lo que a él respecta, y como parte de la celebración de su victoria, el rey Soren decide que ya es hora de casarse y para buscar consorte organiza una especie de juegos y pruebas, cada cual más peligroso que el anterior, para encontrar al caballero o dama de cualquier punto del mapa que sea digno o digna de su mano. Así que aquí Elara ve la oportunidad perfecta de acercarse al rey sin levantar sospechas y además de ganarse el respeto y el temor de sus enemigos a medida que va superando las pruebas y fascinando a Soren con esa actitud tan misteriosa con la que llega la princesa a su corte, empezando por su identidad falsa. ¿A que es una premisa de lo más emocionante? Pues ese punto adictivo queda completamente plasmado en el papel y la trama principal nos engulle desde el principio, aunque a mayores también tengamos más personajes con sus propias historias envolviendo a estos dos.

Como digo, a su alrededor y al lado de cada uno de ellos, tanto Soren como Elara cuentan con gente de confianza (y también de traidores, por supuesto). Hay personajes enigmáticos, otros que inspiran lástima y algún otro a quien me gustaría zarandear de lo frustrante que puede llegan a ser. A consecuencia de la facilidad que da retomar cada capítulo con un personaje distinto, podemos ser testigos de varias subtramas tan interesantes o más como la propia trama principal. ¿O acaso no es adictivo ver cómo logrará Amaltea escapar del barco pirata de esclavistas que la tiene cautiva sin caer víctima también del encanto embaucador de Caleb, su “salvador”? Otros personajes simplemente son fascinantes, como Gris, que de lo ambiguos que son, como su propio nombre indica, no sabes ni qué color juegan en el tablero. Todo ello nos da un abanico de posibilidades, de alianzas y de traiciones que nos obliga a leer para poder saciar esa sed de curiosidad que impregna todo el libro, porque en una novela de estas características, más allá del worldbuilding propiamente dicho y de querer conocer cómo son los reinos y los mundos que una autora ha creado, lo que nos mueve por dentro las ganas de leer en realidad es un buen tapiz de hilos entretejidos con las relaciones que se van estableciendo entre los diversos personajes. 

En este punto Paula Gallego es una experta porque no es la primera vez que retrata tantísimas personalidades en un solo libro, y si encima tenemos en cuenta lo que se puede liar la cosa en la continuación pues, seamos sinceros, esto es dinamita y una vez que hemos empezado a leer, la mecha va avanzando rápidamente.

9/10

Dicho de otro modo, en este primer volumen de la bilogía encontrareis una historia adictiva, llena de aventuras en un mundo de fantasía, de traiciones que no se ven venir y de alianzas inesperadas, de personajes grises e inolvidables, de esos que te hacen sufrir con cada caída y te hacen emocionarte con cada escena de shippeo continuo. En definitiva, tiene un poco de todo y todo muy bien dosificado, como suele ser habitual en cualquier novela de Paula Gallego, así que tanto si ya conocéis su pluma como si estáis pensando en repetir con ella, esta novela es una apuesta segura para cualquier lector de fantasía young adult. Estoy deseando continuar con el final de la bilogía pero por el momento, me conformaré con recomendar una y otra vez este primer libros y a su autora.

*Por último, muchísimas gracias a Ediciones Kiwi y a Paula Gallego por el envío del ejemplar.

**Las ilustraciones utilizadas para decorar esta opinión son obra de la artista Inma Moya, también artífice de la ilustración de la portada.




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