Autora: Romina Naranjo
Editorial:
Titania, 2018
Rústica con
solapas / Ebook, 448 págs.
Autoconclusivo
Género:
Romántica, Histórica, Western

En el año 1922, con la Ley Seca imperando en todo el
territorio de Virginia, Bree Caser abandona su vida en Kentucky para seguir los
pasos que la llevarán al infierno más aterrador. La bestia que dormía en las
profundidades del hombre en quien confió ha despertado al llegar a las
montañas. Huir es la única solución posible. Escapar de las garras salvajes de
un maltratador para caer bajo el embrujo de los Apalaches. A pesar del frío que
le corta la piel, el dolor y el miedo, nada puede ser peor que lo que deja
atrás. Pero, ¿tendrá el destino un plan mejor para una mujer cuya vida parece
marcada por la tragedia?
Cuando Harry Murphy, un granjero de Morgantown, la
encuentra al borde de la muerte junto al río, entre los dos se forja un vínculo
de protección y admiración mutua. Muchos son los peligros que habrá de
enfrentar la pareja, que irá abriendo sus corazones a la pasión mientras se
enredan en una maraña de mentiras destinada a consumirlos. El amor los azotará
como el viento invernal, pero tan pronto empiezan a sentirse seguros, la muerte
volverá a acecharles escondida tras la sombras, al pie de la montaña.

Mi historia con
esta novela es una mezcla entre amor a primera vista por esa portada y
fidelidad a Romina Naranjo, ya que mi experiencia con ella ha sido un crescendo continuo porque la conocí con
Un matrimonio de anuncio, una novela
chick-lit que me entretuvo y sin más, siguió conquistándome con Marcado por la venganza, con un
protagonista súper intenso y ahora ha terminado por ganarme con este western
romántico y sus dos protagonistas. Confieso que me asusté al ver el grosor
del libro y que leerlo me ha llevado más tiempo del que había imaginado porque
la edición trae una letra bastante pequeña para mis ojos, pero como la historia
engancha desde el principio, tampoco ha habido día en que haya dejado de leerla
hasta terminarla.
La premisa en sí
misma puede resulta muy sencilla y por lo menos yo ya la había visto en otras
novelas: mujer que huye de una mala relación es rescatada por hombre que la
protege y le hace ver que aún no ha conocido el amor (por ejemplo, aunque en la
actualidad, me recordaba a Un lugar donde
refugiarse de Nicholas Sparks). En este caso, conocemos la historia de
Bree Caser, una chica muy joven cuyo único error en la vida ha sido ser demasiado
confiada y fiarse del primer embaucador que ha conocido deseosa de salir de su
pueblo natal al que se sentía atada. Sin escuchar los consejos de su tía, se
casa con Dairon muy enamorada abriendo por completo su corazón y entregando su
cuerpo a un hombre que resulta ser un completo psicópata sádico y maltratador,
un misógino que no siente compasión por nada ni nadie y a quien el odio más visceral le conduce
a querer matar a Bree en medio de la noche. Este intento hace que Bree huya
montaña arriba en plena tormenta poniéndose ella misma en peligro de morir
congelada o despeñada. Pero lejos de estar a salvo, cuando Dairon la alcanza
se ve obligada a matarlo golpeándolo con una piedra y huir del lugar para
salvar su vida. En estas circunstancias la encuentra Harry Murphy, un
granjero tranquilo, responsable y todo un experto en sobrevivir en esas
condiciones tan extremas. Cuando la lleva a su cabaña perdida en medio de la inhóspita montaña, entre los dos surge de
forma natural una relación de respeto y admiración mutuos por la fortaleza que
tiene cada uno desde el punto de vista del otro.
Bree es una
protagonista encantadora, con la que es muy fácil conectar y a la que podemos llegar a comprender sin apenas esfuerzo porque arrastra todos sus miedos y sus inseguridades con ella,
y que son completamente acordes con un cuadro psicológico de una mujer
maltratada que sólo está acostumbrada a que le digan lo inútil que es. Por el
contrario, el protagonista masculino es un perfecto caballero, leal, cariñoso,
trabajador y honrado, y es muy fácil enamorarse de él. Harry es esa tabla a la
que se aferra Bree como una náufraga justo antes de ahogarse y que tiene que
tener todo el tiento del mundo para poder ayudarla a superar sus traumas antes
de que comience a no sentirse amenazada por otro hombre. Así que el peso de
toda la trama recae en los fuertes hombros de Harry y en las anchas espaldas de
Bree, que pese a todo lo que ha sufrido aún tiene la suficiente bondad para
integrarse por completo en la maravillosa familia de su salvador porque los
secundarios que hay alrededor de la pareja son pocos pero suficientes. Así
conocemos a los miembros de la familia Murphy, compuesta por Rose Anne, la
matriarca y viuda con una personalidad arrolladora que no se achanta ante nada;
Boyle, el hijo mayor y hermano de Harry a quien envidia de una manera enfermiza
y respecto a quien siente un profundo complejo de inferioridad; Mary Kate, la
esposa de Boyle, una mujer cuyo amor y lealtad hacia su infiel marido la hace
completamente infeliz pero lo soporta porque “es su deber como esposa”; y por
último, el adorable JJ, hijo de Boyle y Mary Kate, que con sus gracias y sus
ocurrencias se gana fácilmente todo nuestro cariño.
Por el
contrario, no podían faltar unos buenos villanos en esta historia que parece
demasiado feliz y perfecta para ser real. Hay tres personajes que podemos
considerar los malos de la película y que van apareciendo de forma gradual,
empezando por Boyle, cuya envidia y celos hacia su hermano le hace cometer un
error tras otro y el primero de ellos es sólo obsesionarse con Lyla Monroe,
una mujer sin escrúpulos que usa su cuerpo para engatusar a los hombres y
exprimirles todo lo que pueda. Lyla se aprovecha de Boyle para que la mantenga
a ella y a sus caros caprichos, mientras lo usa para su verdadero objetivo:
acercarse a Harry, por el que está locamente enamorada (en el sentido literal) y no dejará que nadie
se interponga entre ellos. Por último, este trío de malos lo cierra otro
personaje en la sombra que supera con creces a estos dos, porque si a Boyle lo
mueven los celos y a Lyla la ambición, al tercero en discordia sólo lo guía una
fría venganza que lleva tiempo hirviendo en su mente.
Todas las
personalidades están definidas de una forma casi matemática, tanto es así que
pueden llegar a pecar de bastante tópicos porque los buenos son muy buenos y
los malos son demasiado malos. Y esto se refleja en los pensamientos de cada uno
ya que la autora ha tenido la amabilidad de mostrar todos los puntos de vista con todo lujo
de detalles dando voz a los diferentes personajes gracias al narrador
omnisciente. Pero aún así, el mensaje que lanza este conjunto de personajes es
lo que queda bien claro porque uno de los temas principales de la novela, como
podréis imaginar, son los malos tratos vistos desde el punto de vista de una
mujer victimizada y pese a estar contextualizada en los años 20 en la América
rural, el trato que le da la autora a este estigma es completamente actual con
muchos matices insertados por todo el libro. Hay muchos pensamientos machistas
por parte de los “villanos” y por el contrario muchísimos mensajes feministas,
como el hecho de que quien lleve la voz cantante en todo momento sea la
matriarca de los Murphy y sus múltiples comentarios sobre la validez de las
mujeres en todo lo que se propongan.
Sin embargo,
tengo que resaltar un pequeño aspecto que ha hecho que no se lleve la nota
máxima aunque a la hora de disfrutarlo tampoco ha sido mayor problema. Se trata
de la repetición, y en consecuencia, de la extensión de la historia. Creo que
ha habido páginas de más en esta novela debido a que en muchas de ellas se
repetían una y otra vez las mismas ideas (inseguridad, culpa, miedo). Reconozco
que esto es parte de la psicología de los personajes, pero para el lector puede
llegar a causar una sensación pesada al estar leyendo cosas que ya sabe. Por
ejemplo, entiendo perfectamente la culpa que podía sentir Bree al matar a una
persona pero es una idea tan recurrente y que se repite en casi cada escena en
que tiene que decidir algo que se me hacía repetitivo. O por su parte,
Harry con sus fantasías románticas llena páginas y páginas con sus pensamientos
de enamorado y lo que le haría a Bree si fuera suya pero no, porque es un
caballero. Es bonito leerlo pero, repito, como recurso literario quizás
pueda resultar denso dependiendo del tipo de lector. En mi caso, a veces me
costaba avanzar porque el número de páginas es considerable y la historia
avanza lentamente, sobre todo al principio cuando la montaña y la soledad
tienen mayor protagonismo, dado que los pensamientos de cada
uno están más presentes en la narración y hay poca conversación.
Por todo lo
demás, esta novela es magnífica no sólo por la historia que cuenta, que es
preciosa, sino por la bonita manera que tiene la autora de contarla. Romina
Naranjo escribe con sentimiento y plasma los pensamientos de forma muy real y
humana, con una psicología muy elaborada para definir a cada personaje. Prefiere
mostrarnos a una persona fuerte y decidida con sus acciones a decírnoslo
directamente, y a mí esa forma de conocer a los personajes me parece la mejor
para mostrarse como una autora solvente ante la construcción de personalidades.
La ambientación tampoco se queda atrás aunque sí que es verdad que no es tan
relevante porque casi todo transcurre en la montaña como paraje natural, en la
granja de los Murphy o en el pueblo de Morgantown. No hay más escenarios y por
lo tanto tampoco hay muchas descripciones del entorno ni son necesarias, de
modo que el peso de la novela, una vez más, recae sobre los personajes. Así que
a pesar de que haya dicho que pueden sobrarle páginas ha sido un verdadero
placer leer cada una de ellas.
En definitiva,
una maravillosa historia de amor y supervivencia personal con unos personajes
increíbles que van más allá de los protagonistas. Todos los personajes en esta
novela son fascinantes, incluidos los villanos, que tanto nos hacen sufrir
hasta el mismísimo final. La psicología que hay detrás de cada uno es muestra
de que Romina Naranjo se toma un gran esfuerzo para que cumplan su función en
la trama y además nos remuevan algo por dentro, ya sea ternura o repulsión. A
pesar de ser ficción histórica, todo en esta novela tiene un toque realista y
muy actual por el tema que trata y deja traslucir que la autora sabe de lo que
habla porque toca los sentimientos de una mujer que ha sido víctima de malos
tratos con mucho respeto.
*Termino dando
las gracias a Titania porque han sido muy amables al enviarme un ejemplar de
esta historia inolvidable.
Otras novelas de la autora reseñadas en el blog
¿Habéis leído esta o alguna
novela de la autora?
¿Os gustan los westerns?



























