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viernes, 15 de febrero de 2019

RESEÑA El Visitante de Vallemedio



Autora: Ester Pablos

Editorial: Editorial Lxl, 2018

Tapa blanda / eBook, 225 págs.

Autonclusivo

Género: Fantasía, Aventuras, Juvenil


La fama de Vallemedio es legendaria. Los disparates, las locuras y los accidentes que allí se producen, han convertido a sus habitantes en el hazmerreír de toda la Isla Amapola. Y Nadya Medianoche daría cualquier cosa por marcharse de allí. Por desgracia, todos sus intentos por alejarse del pueblo han acabado en desastre, y no parece que las cosas vayan a mejorar. Sin embargo, la vida de Nadya cambia de la noche a la mañana cuando un joven mago, procedente de las Evanescentes, llega a la aldea. Según sus cálculos, lo que ocurre en Vallemedio es tan extraño, que hasta parece cosa de magia.

A partir de ese momento, nuestros protagonistas emprenderán un peligroso y desconcertante viaje hasta Ciudad Nenúfar, donde intentarán encontrar la solución a las catástrofes que asolan Vallemedio y, al mismo tiempo, regresar de una pieza. El Visitante de Vallemedio es una comedia de fantasía juvenil donde no faltan ni las aventuras, ni la intriga, ni el humor, ni el romance. Y por supuesto, tampoco la magia.


Hacía ya un tiempo que Ester Pablos estaba entre mis autoras pendientes y aunque la conocía por su trilogía Los apátridas, publicada con Escarlata Ediciones, finalmente ha sido con esta novela autoconclusiva editada por la Editorial LxL, que para mí es más cómodo al no tener que estar pendiente de segundas ni terceras partes. Y adelanto que he quedado muy satisfecha con lo que me he encontrado, ha sido una sorpresa muy agradable aunque no llevaba ninguna expectativa en concreto. Me alegro mucho de haberme decidido a conocer a esta autora precisamente con esta novela porque he podido ver la imaginación con la que cuenta para crear historias y al mismo tiempo, cerrar este curioso cuento de fantasía quedándome con ganas de leer más.

En El visitante de Vallemedio nosotros somos los verdaderos visitantes de este peculiar pueblo, aislado geográfica y socialmente del resto del país, porque todos sus habitantes son raros, su clima tiene cambios inexplicables y el resto de ciudades no quieren saber nada de ellos. Quizás lo que más me ha costado ha sido hacerme un esquema mental de las distintas ciudades y lugares que se nombran, para lo que me habría sido muy útil un pequeño mapa, pero como tampoco hay tantos sitios no es que sea imprescindible para seguir los pasos de los protagonistas. Tampoco es que haya mucho worldbuilding pero no creo que sea necesario para una historia de estas características, no es fantasía épica ni nada que necesite un gran desarrollo del trasfondo en el que nos movemos. Reconozco que no tenía ni idea de que me encontraba ante una novela que incluía excursión por un mundo pero así ha sido y eso sin duda ha sumado puntos, porque quizás los capítulos más lentos son precisamente los primeros que transcurren en el pueblo y en los que se presentan todos los personajes y la problemática de Vallemedio, pero pronto nos damos cuenta de que eso solo es el despegue y que nos vamos de viaje.

Podemos ampliar a tres el número de personajes principales que tiene la novela, los hermanos Medianoche, Nadya y Riley, y el visitante que da nombre a la novela, Fénix, un joven mago de paso hacia su examen de pocionista, que se ha empeñado en ir por tierra atravesando Vallemedio en vez de ir en barco para demostrar a toda su familia que puede valerse por sí mismo. Allí descubre que más le hubiera valido ir aunque fuera remando en un bote que caminar dos pasos por ese pueblo, porque de buenas a primeras se encuentra con una pierna herida porque unos leñadores inútiles le ha tirado un árbol encima, de repente está prometido a una chica insufrible y es prisionero (invitado especial) de un futuro suegro con contacto. Por casualidades que no vienen al caso, acaba conociendo a Riley, un chico sencillo cuya máxima aspiración es casarse con la simple de su novia para llevar una vida tranquila en Vallemedio. Todo lo contrario a su hermana Nadya, que lo único que ansía es escapar de allí, donde sabe perfectamente que no está su lugar porque no encaja con aquella gente que le hace la vida imposible a ella, a su hermano Riley y a su madre Mariana. Odia Vallemedio y a casi todos sus habitantes, sobre todo a la inaguantable Violeta, que ahora piensa que le está robando a su prometido, el famoso mago Fénix.

Así de un vistazo parece una comedia de enredos medieval y no estaría tan alejado de la realidad, pero según iba leyendo yo misma me daba cuenta de que es una historia de aventuras y magia, y que tiene prácticamente de todo porque aparecen piratas, gremios de magos, matrimonios concertados, misterios de familia, traiciones y alianzas… Todo ello convierte a la novela en una buena opción para conocer a esta autora y conectar rápidamente con sus personajes, a los que les pasa de todo, son divertidos y entrañables y es muy fácil cogerles cariño desde sus primeras escenas. Tiene muchos elementos de las novelas de aventuras al uso y se nota que su mayor objetivo es entretener por los giros que se van sucediendo y los pequeños secretos que guardan unos y otros personajes y que se van desvelando poquito a poco. Dicho esto, también tengo que destacar que la novela es impredecible o al menos a mí me tenía despistada por completo sin saber qué iba a suceder en el siguiente capítulo ni mucho menos la gran verdad que se esconde sobre la curiosa situación de Vallemedio y sus habitantes.

Durante toda la novela, la narración tiene cierto aire cómico aunque es más evidente al principio porque va madurando hacia un tono más serio a medida que avanzamos, pero creo que se debe principalmente al estilo irónico de la autora que dota de pensamientos y contestaciones sarcásticas a todos sus personajes. Ester Pablos tiene un estilo muy acorde con el tipo de novela que es, describe lo justo para que nos sintamos dentro de su imaginación y para que podamos “ver” en cierto modo todos los escenarios pero las descripciones son tan sutiles que ni me he dado cuenta de que las había porque todo parece fluir entre los diálogos constantes, con capítulos muy cortos cambiando continuamente de punto de vista para conocer mejor a todos los protagonistas por igual y sobre todo, con una narración sencilla, muy cercana y con expresiones actuales, nada de grandes florituras para que parezca que estamos leyendo un libro serio porque El visitante de Vallemedio es todo lo contrario.

7/10

Para resumir, una novela ideal para leer en dos ratitos sueltos porque es una historia muy entretenida con el poder de engancharnos y que nos interesemos por todo lo que está ocurriendo, de intrigarnos lo suficiente para querer descubrir la verdad y quién está detrás de todo lo que sucede. Ester Pablos ha creado un mundo en el que no me importaría que sucedieran más aventuras de estos u otros personajes porque hay material del que sacar nuevas historias pero de momento he tenido mi ración justa y he quedado saciada con este libro tan original.

*Termino dando las gracias a Editorial Lxl por la amabilidad al enviarme un ejemplar para disfrutar de esta historia.





¿Os gustan las novelas de aventuras y magia?

¿Conocíais a esta autora?

lunes, 11 de febrero de 2019

RESEÑA Espíritus Inquietos




Autora: Bonnie MacBird

Título Original: Unquiet Spirits

Editorial: HarperCollins Ibérica, 2019

Traducción: Carlos Ramos Malavé

Rústica con solapas, 445 págs.

Autoconclusivo

Género: Misterio, Policíaca, Histórica


Londres. Diciembre de 1889

Poco después de desenmascarar a un sabueso "fantasmal" en Dartmoor, Sherlock Holmes ha regresado a Londres y se convierte en el objetivo de una vendetta mortal. Parece interesado cuando la hermosa escocesa Isla McLaren se presenta con una historia de secuestro, fantasmas y dinamita en las Highlands; pero, para sorpresa de Watson, la rechaza en favor de una misión política para Mycroft en el sur de Francia.

En la Riviera, Holmes y Watson tienen un peligroso encuentro con el detective francés Jean Vidocq... y realizan un terrorífico descubrimiento que los conduce hasta el castillo encantado de los McLaren en Escocia. En las heladas Highlands, entre fantasmas, secretos familiares y los enormes alambiques de cobre de una destilería, Holmes descubre que los tres casos se han combinado para formar un único enigma.

Para resolver el misterio, el pensador racional por excelencia debe enfrentarse por fin con un fantasma de su propio pasado. Pero Sherlock Holmes no cree en fantasmas... ¿o sí?


Desde muy pequeña siempre he sido muy fan de Sherlock Holmes, tanto del original de Arthur Conan Doyle como de las múltiples reencarnaciones que ha tenido a lo largo del último siglo, ya sea en pantalla y en forma de novela. Porque lo bueno que tiene la figura de Sherlock Holmes es que se puede reutilizar una y otra vez sin llegar a cansarnos aunque estemos habituados a ver versiones y adaptaciones libres en la pequeña y gran pantalla, pero también son numerosas las reinterpretaciones e invenciones de nuevos casos en la literatura y ni siquiera nos importa que no sea el original porque nos basta con que respete la esencia con la que lo creó Conan Doyle. Eso es lo que me he encontrado en Espíritus Inquietos, gran parte de la esencia de Holmes y su compañero Watson aunque con ligeros desvíos apenas perceptibles.

En esta ocasión, el tema central de la investigación que Holmes y Watson tienen que llevar a cabo pasa por varias fases que se van entrelanzando paulatinamente. Primero tenemos una dama escocesa se presenta en el 221B solicitando que Holmes investigue la desaparición y reaparición de una joven sirvienta de la privilegiada familia MacLaren, terratenientes y uno de los mayores fabricantes de whiskey en Escocia. A continuación, su hermano mayor Mycroft le pide ayuda en referencia a un posible complot entre Francia y Escocia para desestabilizar Inglaterra, y que involucra también a un antiguo rival del detective, el inaguantable francés Vidoq, del que Holmes no quiere saber nada. Como imagináis, Holmes acaba cediendo porque Watson parece estar fascinado con la dama escocesa y Isla MacLaren resulta ser muy persuasiva, así que terminan siendo huéspedes de la familia MacLaren en Escocia, donde son testigos del mensaje que recibe el magnate del whiskey en su propia casa en forma de cabeza humana cortada en una bandeja durante la cena de bienvenida. Ya tenemos desaparición sospechosa, complot internacional y asesinato macabro, todo en una misma novela.

Sin embargo, la historia comienza con un ritmo muy lento, en el sentido de que da la sensación de que los acontecimientos van muy despacio mientras Sherlock y Watson se deciden a viajar a Escocia y demás pormenores del viaje, que pueden ser las primeras 150 páginas. Luego tenemos como una especie de segundo inicio de trama al presentarnos a la familia MacLaren y su humilde morada en la Highlands, con todas sus movidas de fantasmas y sucesos inexplicables. Entonces sí, en este punto es cuando llegamos más o menos a la mitad del libro y ya se puede ir leyendo a buena velocidad porque tenemos todos los personajes presentados y también una visión general de lo que está pasando allí, en medio de un negocio de whiskey que puede enfrentar a dos países. Además, como os digo y por ser Escocia, los elementos sobrenaturales son muy relevantes en la novela porque la familia MacLaren tiene un pasado de desgracias inexplicables, muertes y desapariciones que nadie ha podido resolver y que en la mayoría de los casos quedaron considerados como accidentales o “cosas de los espíritus vengativos”. Gracias a la naturaleza racional de Holmes, las supersticiones de la familia van a dejar de ser la excusa perfecta para los posibles asesinos que se encuentran entre todos ellos, pero lo que menos sospecha el detective es que él también tiene sus propios fantasmas del pasado que le han perseguido hasta allí.

El misterio está servido por todas partes pero está narrado de tal manera que es imposible ir haciendo teorías al respecto, salvo en un par de detalles quizás que quedan asentados al principio, pero no porque sea impredecible sino porque la autora se ha cuidado mucho de ir soltando la información solo cuando le viene bien para ir desvelando los secretos que vayan interesando. Es decir, que desde un principio no tenemos ni mucho menos toda la información necesaria ni de los personajes ni del pasado de Sherlock, dado que Bonnie MacBird se ha tomado muchas licencias a la hora de inventar datos a conveniencia para la trama de esta novela. No es algo negativo en sí, no me malinterpretéis, pero normalmente las novelas policiacas están escritas para ir elucubrando a medida que leemos y en esta no se puede porque se recurre demasiado al recurso del “conejo en la chistera” y de repente, por ejemplo, aparece un nuevo personaje que antes no conocíamos y que ahora resulta ser vital para la resolución a 50 páginas del final. Y así de continuo en todo el libro.

Por lo demás, está claro que la autora domina el estilo narrativo de este tipo de novelas y que además conoce a fondo la personalidad de todos los protagonistas y el tipo de personajes que suelen aparecen en las novelas de Sherlock Holmes. Hay muchos detalles sobre la particular sociopatía de Sherlock, sobre su incapacidad para tratar a las mujeres (sobre todo a las inteligentes) o sobre su relación con su mejor y prácticamente único amigo, el doctor Watson, que aquí también es el narrador en primera persona siguiendo la estela de las novelas originales. También es verdad que en estos casos no es necesario hacer mucha construcción de los personajes principales porque el lector ya los conoce y no se va a notar si nos falta información porque inconscientemente las lagunas las completamos con todo lo que sabemos de esta archiconocida figura. Ni siquiera estoy segura ahora mismo de que haya muchas descripciones físicas de los protagonistas, ni de lo que visten o llevan puesto, porque realmente no las necesitamos, ya tenemos su imagen en la cabeza.

Por otra parte, de lo que sí hay muchísimas descripciones es de los escenarios: de la casa de Baker Street, de la mansión de los MacLaren o de todas las visitas que hace Watson por su cuenta. También hay muchas historias del pasado, tanto de Holmes como de la familia MacLaren que me han ralentizado la lectura en cierto modo, porque me desconectan de lo que se está investigando en el presente. Aunque al terminar me he dado cuenta de que todo era necesario para resolver los múltiples misterios que la autora iba abriendo, sí que he llegado a pensar que se trata de una novela demasiado larga para lo que es costumbre en los casos de Sherlock Holmes, pero no quiero decir que se me haya hecho larga en el sentido de aburrida en algún momento. De hecho, se hace bastante amena una vez superado el primer tramo porque todo transcurre entre diálogos y conversaciones con los distintos personajes secundarios (y sospechosos, obviamente) y ya hacia el final, cuando se resuelven todas las incógnitas, el ritmo se hace tan llevadero que es difícil parar de leer.

7/10

En otras palabras, es una buena novela con un nuevo caso del detective consultor más famoso de la literatura que cumple de sobra con el objetivo de entretener y seguir mostrándonos nuevas facetas de Sherlock Holmes. Si bien no es una novela ligera, se hace más ágil una vez que hemos cogido el ritmo tras la presentación de la historia y de los personajes del misterio central y de todas las demás subtramas. Es un verdadero placer seguir leyendo historias con esta frescura después de más de un siglo desde que Arthur Conan Doyle creara a su icónico personaje y que siga habiendo lagunas alrededor de él que nos gustaría ir rellenando con la imaginación de otr@s autor@s como Bonnie MacBird, que con tanto respeto y con tanto cuidado, homenajean al original con historias tan curiosas como Espíritus Inquietos.

*Por último, muchísimas gracias a HarperCollins Ibérica por haberme enviado un ejemplar de cortesía.





¿Os gusta Sherlock Holmes?

¿Habéis leído otras historias además de las originales?

jueves, 7 de febrero de 2019

RESEÑA Dr. Jekyll y Mr. Seek


Autor: Anthony O’Neill

Título Original: Dr. Jekyll & Mr. Seek

Editorial: Roca Editorial, 2019

Traducción: Ana Herrera

Tapa dura, 224 págs.

Secuela El Extraño Caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde

Género: Misterio, Histórica, Thriller


Siete años después de la muerte de Edward Hyde, un elegante caballero aparece por las calles de Londres reclamando que es el Dr. Henry Jekyll. Tan solo el Sr. Utterson, abogado y confidente del Dr. Jekyll sabe que es un impostor, porque Jekyll era Hyde.

Pero mientras este misterioso hombre se va relacionando con la alta sociedad londinense, y va reclamando sus bienes, los cuerpos de sus posibles enemigos van desapareciendo, Utterson comienza a temer por su vida y a cuestionarse su propia cordura.

Una secuela brillante y deliciosa de una de las obras maestras de la literatura que cumple a la perfección como complemento a la historia original que lidiaba con aspectos sobre la dualidad del ser humano, mientras que es esta secuela el autor ahonda en el audaz robo de la identidad.

¿Puede ser que este hombre que parece y actúa tan parecido al Dr. Henry Jekyll sea un realidad un impostor?


Me encantan los clásicos como Frankenstein, Drácula y similares, y por supuesto también El Extraño Caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde así que no podía perderme esta secuela libre, pese a que tenía muchísimo miedo de que de alguna manera no estuviera a la altura del original. Obviamente, creo que Anthony O'Neill no ha tenido en ningún momento la intención de compararse con Stevenson pero sí ha querido hacerle su particular homenaje imaginando una continuación hipotética al desenlace de la novela de 18.. Y eso es lo que es Dr. Jekyll y Mr. Seek: un fiel retrato de un clásico con la esencia justa para mantener el espíritu de su predecesora y a la vez, lo suficientemente original para no parecer repetitiva.

La trama parte exactamente 7 años después del final de El Extraño Caso del Dr. Jekyll y Mr., cuando el “buen” doctor vuelve a la ciudad tras llevar desaparecido todo ese tiempo. A punto de ser oficialmente dado por fallecido y de que su único heredero y amigo, su abogado Gabriel Utterson tome posesión de sus nuevas propiedades, esta reaparición supone un inconveniente para los planes que había hecho, incluido el cortejo de cierta joven viuda, durante años enamorada de Jekyll. Si habéis leído el clásico de Robert Louis Stevenson, sabréis cómo acaba y si no, la sinopsis de esta novela os lo cuenta, pero como yo no tengo intención de hacer ningún spoiler a quienes tengáis pensado leerlo en algún momento, basta con decir que la reaparición del Dr. Jekyll no es humanamente posible y el único que conoce la verdad y el motivo es Utterson, para mayor ironía. Aunque claro, debido a la naturaleza sobrenatural de la explicación, el pobre abogado no puede decir por qué sabe lo que sabe sin parecer más sospechoso aún, como único heredero de Jekyll, además de un loco de remate. Así que se propone desenmascarar al impostor que se hace pasar por Jekyll y de ahí hasta la resolución de los hechos en el último capítulo.

Apenas hay personajes relevantes porque la narración sigue los pasos de Utterson y siempre desde su perspectiva vamos conociendo los detalles del misterio. En realidad, Jekyll solo aparece como el objetivo de su investigación personal y apenas hay escenas directas en las que aparezcan. Al igual que el protagonista, nosotr@s mism@s no sabemos lo que está sucediendo en realidad ni si lo que Utterson sospecha es la verdad o si hay alguna otra explicación plausible. Sus continuas sospechas y su tenacidad por descubrir la verdad son las que van construyendo su personalidad, aunque también conocemos parte de su relación pasada con el doctor Jekyll y sus planes de futuro, principalmente en relación a las propiedades de su querido amigo que deberían acabar en sus manos. Por otra parte, cuenta con la ayuda de su mayordomo en un segundo plano pero ya os digo que esta no es precisamente una novela de personajes, son solo piezas en la trama, nada más y no hay ningún problema con ello.

No he sabido identificar muy bien cuál ha sido la fórmula del autor para haberme creado ese nivel de adicción, pueden ser los continuos diálogos o los pequeños misterios que se van complicando cada vez que Utterson cree haber “desenmascarado” a Jekyll, pero lo ha logrado ampliamente porque leí el libro en dos ratos sueltos. Así que ya que su argumento está basado en otra historia ya escrita, lo más sorprendente de esta novela es el ingrediente adictivo que mantiene hasta el mismísimo último párrafo porque hasta entonces no sabemos realmente lo que ha podido pasar durante toda la novela, así que se lee rapidísimo, del tipo de novelas que se pueden leer en una tarde libre. También es verdad que es una novela muy cortita de apenas 200 páginas y además la edición tiene muchas páginas en blanco por la forma de separar los capítulos.

Por otro lado, el autor ha sabido emular muy bien el tono y el estilo del cásico original, así que en ese sentido no se puede tener ninguna queja porque consigue que tengamos la sensación de estar leyendo una novela de época escrita en esa otra época. Me ha encantado sin apenas darme cuenta por la velocidad a la que he ido, pero la sensación que me ha dejado al terminar es que ojalá se anime con más clásicos o con una continuación de este libro porque se le da bien generar expectación, no solo de capítulo a capítulo.

8/10

En otras palabras, una agradable sorpresa que esperaba que me gustara pero no tanto, desde luego. Sin poder parar de leerlo, ha sido una auténtica sorpresa a la que tenía cierto miedo o prudencia al empezar así que mi alegría ha sido mayor al ver que me ha gustado tantísimo. Por supuesto, es una buena recomendación aunque antes aconsejaría o bien leer la novela original o bien conocer muy bien su argumento, pero incluso así, se podría leer sabiendo simplemente las líneas generales de la historia. Un descubrimiento con el que me ha encantado cruzarme, sin duda.

*Para terminar, tengo que dar las gracias a Roca Editorial una vez más por ser tan amables por haberme cedido un ejemplar.






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