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jueves, 8 de abril de 2021

RESEÑA Una Maldición Oscura y Solitaria


Autora: Brigid Kemmerer
Editorial: Puck, 2019
Título original: A Cursed so Dark and Lonely
Traducción: Julieta María Gorlero
Rústica con solapas /ebook, 480 págs.
Bilogía #1 (?)
Género: Fantasía, Romance, Retelling, New Adult


Deben enamorarse para romper la maldición.

Condenado por la maldición de una poderosa hechicera a repetir el otoño de sus dieciocho años, el príncipe Rhen, heredero del trono de Emberfall, pensó que sería fácil salvarse si todo lo que hacía falta era que una chica se enamorara de él. Pero eso fue antes de que se transformara en una bestia despiadada sedienta de destrucción. Antes de que arrasara con el castillo, destrozara a su familia y acabara con toda la esperanza.

Para Harper, Nunca nada ha sido fácil. Abandonada por su padre, con su madre agonizante y un hermano que la subestima constantemente debido a su parálisis cerebral, Harper tuvo que aprender a ser fuerte para sobrevivir. Cuando intenta salvar a una extraña en las calles de Washington DC, termina siendo arrastrada a un mundo mágico.

Deben romper la maldición para salvar al reino.

 Harper no sabe dónde está ni qué creer. ¿Un príncipe? ¿Una maldición? ¿Un monstruo? Al pasar tiempo con Rhen en esta tierra encantada, comienza a comprender qué es lo que está en juego. Y cuando Rhen se da cuenta de que Harper no es solo otra chica que conquistar, la esperanza vuelve a inundarlo. Pero fuerzas poderosas se ciernen sobre Emberfall… y hará falta más que una maldición rota para salvar a Harper, Rhen y su pueblo de la completa ruina.

Debo reconocer que tenía en mente leer esta novela desde que salió publicada hace más de un año, pero no me había planteado leerla seriamente al saber que habría más libros y no tenía claro que me fuera a gustar demasiado. Más tarde empecé a ver bastantes opiniones avisando de lo adictiva que podía ser, y dado que por sistema me inclino a leer cualquier tipo de versión sobre La Bella y la Bestia, sabía que en algún momento la leería. La ocasión ha llegado con la propuesta de la propia editorial precisamente porque este mes se ha publicado Un corazón valiente y roto, la continuación. No son volúmenes independientes, aunque esta parte queda bastante cerrada de no ser por un pequeño gran detalle. De hecho, incluso los narradores son distintos en cada una de las novelas pero la historia es una sola y por ello deben leerse en orden de publicación. En cualquier caso, esta opinión está libre de spoilers, para que podáis leer con tranquilidad.

En la base de premisa está la esencia del cuento clásico: príncipe maldito que se convierte en monstruo secuestra a una joven para que rompa su maldición enamorándose de él. También nos adentramos en una ambientación muy típica de los cuentos clásicos en general: un castillo medio abandonado, un reino de estética medieval, bosques nevados y oscuros, aldeanos que sufren injusticias, muchos caballos, muchas espadas, ejércitos, batallas…. A grandes rasgos, hasta tenemos una hechicera que también le da un plazo al príncipe encantado para deshacer la maldición, aunque no sea a través de los pétalos de una rosa, sino reiniciando las estaciones que se repiten cual día de la marmota en el solitario castillo. Sin embargo, hasta aquí cualquier parecido entre el cuento original y esta versión, porque sí, aquí también hay un príncipe, hay una bestia, hay una chica haciéndose pasar por princesa, hay un reino que sufre las consecuencias de la maldición, hay una bruja despechada… pero son elementos que, aunque coinciden con el cuento, aquí están trabajados de manera muy distinta e igual de efectiva, dándonos la oportunidad de adentrarnos en una historia original, muy entretenida y muy adictiva por el papel que juega cada uno de los personajes. Estoy convencida de que para mí los personajes han sido el mayor punto fuerte de esta novela y son lo que más me ha hecho disfrutar de la trama.

Harper es una protagonista estupenda, fuera de lo típico, decidida y realista, y de princesa tiene cero, con una vida difícil fuera del cuento de hadas al que se ha visto arrastrada. Procede de nuestro mundo y tiene parálisis cerebral de nacimiento, pero ella no es ni su enfermedad ni está incapacitada para nada y su personalidad tampoco gira en torno a esa característica. Harper es una chica cualquiera que se encuentra en el momento menos oportuno en el lugar equivocado en el que una chica está siendo atacada por un tipo en mitad de la noche. Cuando inevitablemente se acerca a ayudarla y a increpar al desconocido, el karma le devuelve el favor siendo ella misma la víctima del secuestro. En todo momento es consciente de que se la llevan y la retienen en contra de su voluntad, que continuamente está expuesta a sucumbir al síndrome de Estocolmo y de que tiene que hacer lo que sea para volver a su vida en el mundo real, porque su madre está enferma de cáncer terminal y necesita estar ahí para poder volverla a ver con vida. Además, su hermano está metido en problemas con gente peligrosa que lo utiliza de matón para cobrar deudas hasta que pueda saldar la suya propia, derivada del impago de su padre (desaparecido y ausente de sus vidas, el muy…), con un montón de problemas económicos. Una vida nada envidiable, pero es su vida real, al fin y al cabo, y quiere volver como sea. Todo ello hace que sea un personaje tridimensional, con una personalidad sólida, con un presente que se escapa a su comprensión, con una motivación inicial clara y con muchas dudas sobre cómo actuar cuando poco a poco ve el problema serio en el que está metida, con un montón de gente en ese reino de fantasía que descubre a la que podría ayudar rompiendo la maldición, la presión que siente porque el fin de la maldición dependa precisamente de algo que no está segura de que pueda ocurrir. Me ha parecido una protagonista muy completa, me ha caído muy bien y todo lo que hace o dice me ha hecho empatizar con ella y con su comportamiento y sus inseguridades respecto a las decisiones que debe tomar.

Por otro lado, la bestia de este cuento new adult es Rhen, el príncipe de Emberfall, un reino en declive, y el único superviviente de la familia real, a la que todos los habitantes del reino consideran desaparecida y que los han abandonado a merced de un monstruo que mata indiscriminadamente cada cierto tiempo. Ha sido adictivo conocer sus pensamientos y la carga emocional que le provoca ver cómo un error de una noche que termina con una bruja despechada ha derivado en años y años de muerte, escasez y sufrimiento para su propio pueblo. Normalmente no me suelen gustar los personajes tan típicos, porque Rhen reúne bastantes características que no tienen nada de original en historias de este género (guapo, valiente, atormentado, noble), pero aun así quizás haya sido poder leer en primera persona su propia voz lo que ha hecho que congeniara con él desde el principio, dándole la réplica constantemente al sarcasmo de Harper, viendo cómo evolucionaba gracias a ella pero también por mérito propio asumiendo sus propios errores. También ha arrastrado a su castigo al único guardia real que ha quedado vivo después de la masacre en el castillo, donde ahora solo habitan el príncipe y su fiel comandante Grey. La relación entre ambos es una pasada de lealtad ciega o de deber por encima de la propia felicidad, siendo mejores amigos pero sin poder serlo abiertamente porque uno es príncipe y el otro está obligado por un juramento a servirle. Tengo que reconocer que al no haber un equivalente claro en la historia que ya conocemos, no me esperaba para nada la relevancia y el peso que tendría en la trama esta relación de ambos chicos unidos por la misma maldición y ha sido una de las mejores sorpresas que me tenía reservadas este libro.

Precisamente por eso, y a pesar de que los narradores en primera persona solo son Harper y Rhen, quienes nos van contando los hechos en capítulos alternos, para mí (y creo que para la mayoría) los protagonistas son tres en realidad, porque hay que incluir sí o sí a Grey, que al fin y al cabo es quien secuestra a Harper, quien se encarga de mantener a la bestia a raya y quien hace todo lo posible porque la maldición termine de una vez. Para mí Grey es un protagonista tan principal como los dos narradores y eso que simplemente se nos presenta en un papel muy secundario guardando las espaldas del príncipe, pero es un personaje tan trabajado y con un nivel de construcción tan profunda (con personalidad propia, motivaciones, unas reacciones coherentes y un pasado incierto que le aporta misterio) como los dos narradores. Reconozco que me ha encantado incondicionalmente y se ha convertido en mi personaje preferido, estaba deseando más interacciones con Rhen y con Harper porque su lealtad, su forma de gestionar el problema de la maldición, cómo se relaciona con el resto de personajes que van apareciendo, etc. Han sido las escenas que más he disfrutado y en realidad me he dado cuenta inconscientemente casi a la mitad del libro, así que hacia el final ya estaba rendida a los pies de este hermético guardia real.

Sin embargo, por decir algo aunque sea remotamente negativo, hubiera preferido que la esencia del cuento clásico en cuanto a su moraleja “la belleza está en el interior” se hubiera mantenido. Me habría gustado conocer a un príncipe no tan guapo, no tan noble o no tan abnegado desde el principio como resulta ser Rhen, creo que había sido una novela muchísimo más redonda si hubiéramos visto una evolución más marcada del príncipe en ese sentido, ya que podría haber empezado siendo un egoísta o un capullo integral con sus súbditos, o por lo menos (qué menos) que ya que no sufre la transformación permanente en bestia a la que estamos acostumbrados, podría haber sido un pelín menos principesco y apuesto, para que no le hubiera entrado tan bien por los ojos a Harper por aquello de que la belleza está en el interior. De todas formas, el romance es lo bastante ambiguo como para que queden en duda continuamente los sentimientos de la bella del cuento, que no sabe muy bien qué pensar del príncipe que le ha tocado y que supongo que se desarrollará en la continuación, aunque no sean ellos quienes vayan a narrar la historia. La verdad, agradezco infinitamente haber tenido la oportunidad y las ganas suficientes de leer esta novela justo cuando se acaba de publicar su segunda parte, porque no sé cómo podría haber aguantado años para seguir leyendo la historia tras ese epílogo que he estado esperando toooodo el libro, básicamente.

 9/10

En otras palabras, por si no ha quedado claro mi nivel de flechazo con esta lectura, sin esperármelo realmente, se ha convertido en una de las mejores novelas que he podido leer últimamente, o al menos uno de las más adictivas y a las que más me he enganchado. No es un libro precisamente corto con casi 500 páginas y aun así he disfrutado cada una de ellas y habría necesitado otras 100 más porque no quería que terminara. Esto no tiene mayor problema porque ya ha salido a la venta la segunda parte y tampoco tendré que esperar demasiado para seguir conociendo esta historia. Si esta primera parte me ha parecido tan genial por los personajes que tiene como narradores, sabiendo de qué va la continuación supongo que me durará un suspiro y medio o menos. Como imagináis, será una de mis recomendaciones a partir de ahora para cualquier lector del género, pero también es verdad que a veces hay libros que a cada uno nos resultan especiales sin ningún motivo aparente y esta historia puede pareceros todo lo contrario a lo que ha supuesto para mí. En cualquier caso, lo que sí merece es que os planteéis leerla porque tiene aventura, romance, diversidad de personajes, feminismo sutil, misterios, amistad, magia… En fin, imprescindible si os gusta La bella y la bestia y muy recomendable si soléis disfrutar de un buen fantasy new adult que mezcla un mundo de cuento con nuestra propia realidad.

*Por último, tengo que dar las gracias a Puck por haberme propuesto esta lectura, aprovechando la LC #LeemosUnaMaldiciónConPuck con motivo de la publicación de la segunda parte.


 

 

 

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