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jueves, 22 de octubre de 2020

RESEÑA Un Final para Chloé

 
Autora: Lorena Pacheco
Autopublicado, 2020
Tapa blanda / ebook, 366 págs.
Autoconclusivo
Género: Romántica, Contemporánea

Lo único constante en la vida es el cambio.

Cuando Julien llegó a París en busca de inspiración, nunca imaginó que las cosas podrían torcerse tanto. Ha transcurrido más de un año desde que pasó de ser un escritor de éxito a alguien desgraciado que intenta ahogar la culpa y la frustración en litros de alcohol. Y justo cuando empieza a asumir que cada día de su vida será igual al anterior, aparece ella: Chloé.

La camarera que siempre ha soñado con ser bailarina. La chica de la boina roja, con su mirada despierta de color turquesa y esa sonrisa resplandeciente. Ella es la chispa que estaba buscando. Ella es la luz en medio de la oscuridad.

No es la primera vez ni desde luego la última que veréis a Lorena Pacheco por este rincón. Bendita la hora en que una portada con una vaca asomada y un título algo escatológico se me cruzó por casualidad durante unas vacaciones y sin nada más que leer a mano me dije “Vamos allá, que no tienes otra cosa mejor”. Hace ya unos añitos de aquello y desde entonces esta es la sexta novela de la autora que he tenido el placer de disfrutar. Nada tiene que ver esta novela con aquel par de comedias súper divertidas de situaciones irreverentes porque esta historia es mucho más madura, realista y con un propósito muy diferente al que tenían aquellas, que era hacernos reír. En esta ocasión, Lorena Pacheco se propone hacernos sentir un torrente de emociones de una manera muy intensa, replantearnos la vida y su significado, reír y llorar a partes iguales y, sobre todo, hacer que no podamos olvidar a su personaje más emotivo hasta la fecha.

Chloé es la protagonista del título y le sobran razones para serlo. Es un personaje de los que llamo yo inolvidable, una chica entrañable con unas ganas y una forma de vivir contagiosa; Chloé es encantadora, simpática, adorable… Trabaja en una cafetería de pastelitos con dos compañeros que también son sus mejores amigos, Cédric y Alizée, ambos muy alocados y divertidos, y vive junto a su hermano pequeño, Elliot, dado que los dos son huérfanos, aunque esa desgracia personal no le quita la sonrisa ni las ganas de hacer sonreír a los demás. Es una chica idealista, con un tierno estilo naif y con pequeños grandes sueños. Es fácil imaginarla en su coqueto apartamento ensayando para lograr convertirse en una bailarina reconocida y saliendo a pasear por las calles parisinas con su característica boina roja. Todos sus sentimientos e inquietudes quedan tan bien plasmados que es muy fácil congeniar con ella, incluso aunque no tengamos una visión tan optimista de la vida, al menos te hace querer tenerla. Me ha encantado poder conocer a Chloé porque, en otras palabras, es un amor de chica en mayúsculas. Casi se podría decir que es una Mary Sue de las novelas románticas pero lo cierto es que no todo le sale bien. Al contrario, tiene un trasfondo coherente con su evolución como personaje que va madurando y su perspectiva es el contrapunto perfecto para el otro protagonista.

Julien es un chico más realista aunque quizás algo sumido en la melancolía y la desilusión por las duras circunstancias por las que está atravesando en el último año. Es un escritor frustrado que tras una ruptura traumática no consigue volver a encontrar la inspiración necesaria para ir rellenando las páginas en blanco y eso lo ha llevado a entrar en un bucle asfixiante que lo sume en una tristeza pesimista que Chloé se esfuerza en contrarrestar poco a poco en cuanto lo conoce. Al borde de la depresión y oscureciendo cada día de su vida con la bebida y la autocompasión tóxica, en Chloé encuentra un puntito de luz para dirigirse hacia algún camino que pueda sacarle del pozo en el que se ha metido. Para mí personalmente, creo que es un personaje más complicado de construir y con el que empatizar a veces se hace más difícil pero su comportamiento y sus reacciones o incluso su manera de sobrellevar lo que le ocurre, tanto en su fuero interno como a su alrededor, es del todo comprensible por la manera en que va evolucionando y dándose a conocer capítulo a capítulo.

De hecho, los capítulos están narrados de forma alternativa en primera persona por ambos protagonistas, una característica que me parece la más adecuada cuando se trata de que conozcamos más en profundidad a los personajes o cuando se trata de historias de corte más introvertido, en las que las emociones y los pensamientos son clave para comprender las actitudes de quienes van viviendo la trama. El romance que nos regala la autora es, ante todo, feel good con algunos toques de drama y algunas escenas duras, porque si no dejaría de ser una novela realista. Las diferentes perspectivas al enfrentarse a los problemas de la vida que nos dejan ver sus puntos de vista, su evolución tan pausada y verosímil, su manera de afrontar las dificultades que se les presentan… todo ello hace de Chloé y Julien una pareja de lo más complementaria que me han hecho sonreír, emocionarme, sufrir con ellos, todo en un solo libro. También las relaciones de Chloé con los principales secundarios son dignas de mención, como el estrecho vínculo que la une con su hermano pequeño, a quien es muy fácil coger cariño porque tiene una forma de ser muy amorosa y, aunque esta novela vaya sobrada de personajes adorables, creo que aporta el toque juvenil a la historia en las escenas junto a su hermana. Por otro lado, ya que se menciona en el propio título, sí, el final es importante y puede cambiar también los ojos con los que miremos el resto de la novela que hemos ido leyendo, con sus sonrisas y sus lágrimas, porque un gran final no tiene por qué ser perfecto.

En general, es una novela muy emotiva, con un romance lento pero muy bonito, tranquilo pero intenso en el que chocan las diferentes personalidades de ambos personajes principales y donde se confrontan sus filosofías de vida. Ha sido un paseo muy agradable por cada página, que además de haberme hecho recorrer París de una forma distinta, también ha sido un placer ir leyendo la cuidada prosa de Lorena Pacheco, las descripciones de todos los sentimientos que se despliegan en la historia y también la creación a fuego lento de unos personajes que se han quedado conmigo de ahora en adelante. No sé si decir que noto una mejoría en cuanto al estilo personal de la autora porque sus anteriores novelas ya me parecían bastante trabajadas en ese sentido, pero sí que puedo asegurar que este cambio de estilo hacia tramas más profundas ha sido para mejor, con una prosa más madura y unas subtramas más elaboradas, con un mensaje esperanzador en muchos aspectos y sin quedarse en el lema facilón de “el amor lo puede todo”.

8/10

En definitiva, una historia de amor preciosa sobre dos personajes con caracteres opuestos en cuanto a su manera de enfrentar la vida pero que juntos se equilibran de forma maravillosa. Lorena Pacheco se desenvuelve igual con una novela con una trama más sobria que con sus comedias y, por supuesto, es tan recomendable o más que sus anteriores novelas si os van las historias intensas comparables a las de Nicholas Sparks, por ejemplo, para que os hagáis una idea del estilo de novela que os vais a encontrar al conocer a Chloé. Además, la edición cuenta con ilustraciones interiores y una corrección magnífica, como viene siendo habitual en las novelas de esta autora, así que la recomendación sale sola si os ha llamado la atención y os gustan las novelas de personajes que sienten intensamente y las autoras que además saben transmitirlo.

*Por último, muchísimas gracias a Lorena Pacheco por haberme permitido leer esta historia con tanta anticipación.


 


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