jueves, 20 de julio de 2017

RESEÑA La Isla de las Promesas




Autora: Raquel Arias Suárez

Editorial: Romantic Ediciones, 2017

Ebook, 322 págs.

Autoconclusivo

Género: Romántica, Histórica


Londres, 1874. Lady Elizabeth, es la única hija del Conde de Abbeyford, un hombre cruel y resentido que habita en la isla de Barbados, donde gobierna con dureza su hacienda azucarera. Un accidente dará la oportunidad a Elizabeth de tomar las riendas de la hacienda y su vida.

Pero querer hacerse valen en una tierra de hombres no será fácil. Se topará con la oposición de todos cuantos la consideran una inútil damisela. Deberá demostrar que es capaz de manejar los asuntos de la hacienda, aun tropezando con el odio del capataz y del administrador, e incluso de su propio padre, que se opone a su presencia allí.

Por fortuna tendrá aliados en su labor mientras descubre que la isla guarda secretos que jamás imaginó. Un inesperado encuentro con uno de los empleados de su padre, Ryan Taylor, le demostrará que no todos los hombres la creen incapaz, y le enseñará que una promesa puede cambiarlo todo.


Detrás de esta preciosa portada se encuentra una bonita historia que llevaba meses queriendo leer. No conocía a su autora y no tenía ningún tipo de referencia de otras reseñas o por redes sociales. Simplemente me llamó mucho la atención y sentía mucha curiosidad por ver qué descubría lanzándome un poco a ciegas, porque lo único que tenía claro es que se trataba de una novela ambientada a finales del siglo XIX en las colonias inglesas, un ambiente sureño que siempre me ha atraído muchísimo y que me parece uno de las ambientaciones más románticas que puede haber para una historia.

Bien, pues lo primero que me sorprendió, y para bien, fue la narración. No sé por qué ni me había planteado que podría tener ese estilo, quizás porque siempre esperas que una novela escrita en la actualidad, esté escrita de forma actual. Pues no. La autora escribe con una delicadeza y una elegancia que parecen sacadas directamente del siglo que está reflejando. Es una maravilla y me parece algo muy admirable lo complicado que tiene que ser cambiar ese chip de expresiones actuales y centrarse en jugar con el lenguaje sutil y sofisticado que se empleaba por entonces, y que hoy en día sólo podemos encontrar en las novelas costumbristas de la época. Resalto esto porque es una de las cosas que más me han gustado y hacía mucho que no me encontraba con algo así (sin contar obviamente las novelas clásicas).

Su segundo punto fuerte y con lo que he disfrutado un montón es la ambientación. Ya que la novela comienza con Elizabeth en Londres, creí que veríamos algo más de esa ciudad victoriana, pero la verdad es que no se entretiene mucho en este aspecto y rápidamente montamos en el barco rumbo al nuevo mundo y toda su cultura exótica de las colonias.

A grandes rasgos, la historia tiene mucha potencia y sobre todo remarca un continuamente elemento: las mujeres. En este sentido en muy feminista no sólo por el motor de la historia (la protagonista Elizabeth que debe demostrar que sabe y es capaz de llevar una hacienda mejor y más justamente que cualquier hombre) si no por todos los pequeños matices que va introduciendo en muchos casos, como en conversaciones con hombres de su entorno (machistas pero acordes con su época y con otros adelantados a su tiempo y más igualitarios) o también por el resto de mujeres que aparecen en la historia como su madre, su tía o su doncella. Este es uno de los mejores aspectos que tiene la novela porque a pesar de transcurrir hace casi siglo y medio, se puede ver su pretensión de ir más allá de simplemente un “bueno, es que las cosas eran así y ya está”. No, seguro que en su momento también hubo inconformistas, como en todas las épocas y así es como hemos avanzado.

La protagonista Elizabeth es un claro ejemplo de ello: mujer prometida con un ser al que prácticamente desprecia y obligada por su padre desde la distancia a llevar una vida que no desea con quien no desea. El destino quiere que antes de condenarse a la infelicidad, su vida cambie cuando el administrador de la hacienda en la que nació y se crió siendo niña, le pide que vaya a ayudar a su padre tras una terrible caída que lo deja postrado en cama. En parte por retrasar un poco su inevitable compromiso y en parte por regresar al que fue su hogar en la infancia, decide irse sola, con la única compañía de su doncella y llevando la contrario a todos los que se burlan de ella por querer hacerse cargo de la hacienda y mejorar las condiciones de vida de sus braceros en los campos de azúcar. Aunque la novela se refiere a una época en la que la esclavitud ya está abolida, quedan muy bien reflejadas las desigualdades que por supuesto sigue habiendo entre trabajadores y terratenientes y cómo Elizabeth, desde su desventaja de ser mujer, quiere igualar las cosas un poco para todos, sin importar condición ni género. Y otros personajes femeninos reseñables pero que quedan un poco en la sombra como son su tía (una pionera sufragista que acepta su soltería con naturalidad y fuerza) y su doncella (una chica que se ha dedicado toda su vida a servir pero con los mismos sueños y aspiraciones que una chica de su edad); ambas son personajes que salen poco pero que quedan muy bien definidos.

Desde luego, aquí también hay personajes odiosos típicos de cualquier novela de Dickens, que odian al mundo por el mero placer de odiar y las consecuencias las acaban pagando quienes no tienen culpa de nada. En el caso de Elizabeth, los hombres que la rodean y que tienen decidido su destino son todos despreciables, pero como esa era la intención de la autora: buen trabajo. Empezando por su padre, quien es la causa de que ella viaje a la hacienda debido a su mal estado de salud, y siguiendo por algunos de sus empleados, que creen que pueden manejarla a su antojo y cuando se dan cuenta de que no, pues eso, se dedican a odiarla y a amenazarla. Todo este odio que parece gratuito, en realidad queda muy bien insertado en la historia porque poquito a poco vamos conociendo retazos del pasado, de una historia truculenta que nadie quiere contar a Elizabeth y que vamos conociendo a medida que ella va investigando sobre su propio pasado. Estos elementos que van desde los sueños hasta las conversaciones con gente de su infancia, le añade un toque de misterio muy sutil de verdad te empuja a querer saber qué fue lo que pasó en aquella isla antes de que Elizabeth volviera a Londres en vez de criarse con su padre en la hacienda.

En cambio, y creo que esto es lo que ha hecho que la novela me haya gustado pero no me haya encantado, es que el otro pilar fundamental de la novela me ha fallado por completo desde el principio: la historia de amor. En primer lugar porque no me esperaba que una historia de estas características fuera a tener un instalove tan evidente desde el primer párrafo en que se conocen los predestinados (si no lo queréis leer, aunque no vienen nombres, por si acaso os lo oculto en spoiler—Lady Elizabeth —saludó mientras se inclinaba levemente—, es un placer conocerla. // —También lo es para mí —respondió ella mientras intentaba ignorar el calor que sentía en sus mejillas, que parecían incendiadas. La sangre se agolpaba en ellas fruto del gran cataclismo que había tenido lugar en su interior.Fin de spoiler.) Para mí este párrafo supuso un antes y un después en la novela, que también es verdad que sucede bastante avanzada ya la historia. Pero creí que iba a ser cosa de conocerse más, de comprenderse y de ayudarse mutuamente. Pero según lo he interpretado yo, no ha sido el caso y me ha cojeado muchísimo cada vez que ambos personajes interactuaban porque se veía que estaban predestinados pero no me transmitían el por qué, ya que tampoco tienen tantas escenas juntos ni su relación va evolucionando, simplemente se enamoran. Me ha dado mucho coraje porque creo que lo que ha supuesto un punto fuerte en el resto de la trama como es su estilo clásico ha sido precisamente lo que ha hecho que no me gustara la parte romántica, porque está sacada directamente de los romances clásicos cuando podía haber sido algo más pasional o menos convencional en ese sentido.


En general, es una lectura que se disfruta muchísimo dejándose llevar por la narración, porque la forma en la que está escrito fluye de una forma muy tranquila para contarnos una historia que seguramente ya hayamos visto o leído pero entretiene de igual forma. Para mí, ha primado más la parte histórica, con ganas de ser feminista y de mostrarnos otra parcela más en la que las mujeres no éramos aptas: tener gente trabajando bajo nuestro mando. Una pena que su otra mitad romántica no me haya terminado de convencer del todo porque si bien me gustan los clásicos, en las novelas actuales espero siempre algo más para las relaciones entre personajes.

*Muchísimas gracias a Romantic Ediciones por haberme proporcionado un ejemplar de la novela.

¿Conocíais esta novela o a su autora?

¿Os gustan las novelas de época?

miércoles, 19 de julio de 2017

10 LIBROS que NO me apetece leer este VERANO




Todos tenemos la sensación de que el verano da para mucho (y es cierto), de que es una época en la que podremos hacer todo lo que no hemos podido hacer los meses previos (y también es verdad), pero no siempre calculamos bien el tiempo y ni mucho menos tenemos en cuenta las ganas. Este verano yo tenía planeado dejar algunas lecturas que por diversos motivos no he podido incluir anteriormente, pero al llegar el calorcito y volverlas a mirar, me he dado cuenta de que realmente NO ES EL MOMENTO.
Eso no quiere decir que no quiera leer estos libros ni que los haya quitado de mi lista ni de mis estanterías, sencillamente NO ME APETECEN AHORA MISMO.
¡Allá van!
Esta es trampa porque en realidad lo empecé a leer en invierno para una lectura conjunta y no fui capaz porque me parecía más una lectura de verano de lo superficial que era. Y ahora que llega el calor me recuerda tanto al invierno con esa portada que seguirán pasando los meses antes de que lo vuelva a coger.
Este libro en realidad es la pura pereza la que me impide cogerlo. Tengo ya malas referencias de esta segunda parte y si por mí fuera leería directamente la tercera parte porque quiero saber cómo acaba esta historia, pero como no va a ser posible sin leer esta novela, pues esperaré a que me apetezca, no hay más.
Es tanto el  hype y tantas las expectativas que tengo con esta saga que realmente me pregunto si no será una historia demasiado sobrevalorada por el fangirlismo. Que no quiere decir que no lo merezca, pero a veces tendemos a confundir el nivel de fangirleo con el nivel de una historia y yo a esto le tengo mucho miedo. En cualquier caso, ya he antepuesto este verano otras sagas del estilo a esta, así que no habrá problema cuando quiera leerla.
Leí la precuela hace unas semanas por ser corta y amena y para ver qué tal el estilo (aunque el estilo de esta autora es de sobra conocido) y también para ver si me animaba a leer de seguido con la saga entera, pero no ha salido bien el plan. Sí que quiero leerla, pero sólo de pensar que me quedan 6 libros (?) por delante, me entran los calores.
He quedado tan saturada en los meses anteriores de fantasía épica que necesitaba un descanso largo de este tipo de historias. Además, el grosor del libro (en realidad parece algo típico de la fantasía épica) no ayuda para nada a tomarlo como lectura ligera estos meses de calor.
Estoy muy desencantada con esta autora en lo personal por diversos motivos, así que eso inevitablemente me ha influido para que quiera leer su última novela pero no me apetezca. Y esta es la que más rabia me da meter en esta lista porque es un libro autoconclusivo y bastante corto relativamente, además sin tener en cuenta que es urban fantasy, el género que más estoy leyendo ahora mismo.
Al hilo de lo anterior, empecé a leer el relato de Laura Gallego y aguanté 3 páginas, así que decidí empezar el de Javier Ruescas, que era más largo pero me daba mejores vibraciones. Y ni con esas me enganché. Así que he decidido achacarlo a que me he saturado con todo lo relacionado con La bella y la bestia debido al boom de la peli, y a dejarlo correr para más adelante cuando me apetezca leer relatos de este tipo.
Fue tal el cúmulo de emociones que me dejó la primera parte, que decidí dejar un tiempito para reponerme y seguir con la continuación y las peripecias de Louisa Clark, pero sin darme cuenta ya ha pasado más de un año, y no sé cuándo me apetecerá volver a llorar, pero en verano desde luego que no.
Lo he intentado empezar a buen ritmo unas 3 veces y no avanzo más que unas páginas. A diferencia de sus dos partes anteriores, en las que los protagonistas masculinos me parecieron tremendos por su historia personal, no me está pasando lo mismo con Sandy, la más joven del trío de amigos. No sé si es su personalidad o sus circunstancias, pero soy incapaz de interesarme por su historia por más que quiera acabar la trilogía de Little Italy.
Soy muy fan de Cazadores de Sombras, en serio. Pero el hecho de que esta la señora Clare quiera seguir explotando el universo con otros personajes y pase tanto tiempo entre una novela y otra me echa bastante para atrás. Por eso siempre me gusta esperar a que estén completas sagas tan largas. Y luego claro, una vez que están los 4-5-6 libros publicados, me entran los calores sólo de pensar en tantos libros juntos por leer. ¿Veis mi problema?
¿Os pasa esto alguna vez en alguna época?
¿Cuáles son vuestros libros que no os apetecen ahora?

lunes, 17 de julio de 2017

RESEÑA En Tiempos de Guerra




Autora: Mariah Evans

Editorial: Ediciones Kiwi, 2015

Tapa blanda / ebook, 446 págs.

Autoconclusivo

Género: Histórica, Romance, Bélica


1946, Chicago, tras el fin de la Segunda Guerra Mundial.

Matthew Perlman, un joven de 28 años, emprende un viaje en tren por un motivo que solo él sabe, y que puede cambiar su vida para siempre. Allí conocerá a la señora Watts, su acompañante de viaje durante aquella noche. Matthew le narrará durante el trayecto la historia de su vida desde pequeño, cuando vivía en un tranquilo barrio de Chicago, sus juegos, sus ilusiones y su primer amor: su vecina Emma, y como con el paso de los años acabó enrolado en el ejército para luchar en esa fatídica guerra. Narrará sus experiencias personales y cómo afrontó, sobreviviendo, una guerra que truncó una hermosa historia de amor.

Un viaje fascinante por la vida de Matt y Emma, en una época tal convulsa como la II Guerra Mundial.


Empezaré diciendo que esta fue la novela con la que conocí a Mariah Evans, o más bien me llamó la atención, y sin embargo es ya su tercera novela que cae en mis manos. Me estoy aficionando sin remedio a sus historias y no había ni acabado este libro que ya estaba pensando cuál sería el siguiente al que atacaría. Desde luego se trata de estas autoras que no importa realmente qué tipo de historia escriba porque su mérito reside en su estilo. En este caso, si no me equivoco es la única novela histórica que tiene publicada hasta ahora (sin contar las que implican magia y viajes en el tiempo, claro).

Una de las cosas que más me han convencido es el formato que utiliza para darle estructura a la novela y los capítulos, porque creo que viene muy bien para darle dinamismo a una historia de este género. Me explico. Nada más comenzar nos encontramos con el narrador en primera persona, Matthew Perlman, en un tren de regreso después de haber sobrevivido a la Segunda Guerra Mundial y allí en su vagón se encuentra como compañera del largo viaje a la señora Watts, una adorable anciana viuda a la que comienza a contarle su historia. A continuación dejamos este “presente” de 1946 y seguimos con la narración en tercera persona unos 20 años atrás, con Matt de niño y contándonos la historia de su vida, que el viaje es largo y da para mucho (además, la señora tiene mucha paciencia y al final Matt es tan buen narrador que acaba picándole la curiosidad a la viejecita).

Pero lo que de verdad me ha terminado de convencer de la estructura es que precisamente esta parte del pasado en la que Matt relata su historia, está contada con un narrador en tercera persona, que a mí me parece que agiliza mucho las cosas porque si fuera en primera persona el relato quedaría muchísimo más denso ya que daría la impresión de ser las batallitas de un “veterano” de guerra de 28 años. Algo muy irónico que sea precisamente el joven el que narre su pasado a una anciana con mucha vida por detrás, pero de hecho ahí está el matiz, porque Matt es un personaje al que le ha tocado vivir demasiado para la edad que tiene y ahora se encuentra en ese tren hacia no sabemos dónde ni por qué.

En la historia de Matt nos remontamos hasta su infancia en un pequeño vecindario llamado Avondale, donde vive con sus padres, sus amigos del colegio y su vecina y mejor amiga, Emma. Esta es sin duda la parte que más lenta se me ha hecho, primero porque no me la esperaba (no creí que se remontara a tantos años atrás) y segundo porque creo que para hacernos una idea de la relación de Matt y Emma desde la más tierna infancia, no es necesario contarnos episodios enteros de esa infancia, y todo ese periodo se me hizo como un prólogo demasiado alargado de lo que verdaderamente es la historia. Pero cuando Matt da un salto en el tiempo hasta su mayoría de edad y empieza a contarle a la señora Watts el momento en el que se da cuenta de que lo que siente por Emma es amor, empieza de verdad su bonita historia. Porque “En tiempos de guerra” es una historia de AMOR con mayúsculas que nos hace ver los contrastes en unos tiempos tan difíciles para las relaciones como lo fueron los periodos de las guerras en el siglo XX.

No es una novela de una relación apasionada y llena de locuras por amor y desenfreno, si no que es precisamente todo lo contrario, una relación pausada, muy tierna, de cariño, respeto y admiración sobre todo, que impregna todas las páginas, sin que haya altibajos. Matt expresa a la perfección lo que siente, siempre ha sentido y sentirá por su amor de toda la vida, y eso la autora lo transmite de una forma tan natural y tan emotiva, que no necesita recurrir a las obviedades narrativas (como por ejemplo sería estar todo el rato diciendo lo mucho que la quiere, que le importa o que la necesita) porque es algo que se va sintiendo a medida que se lee. Además, salvando las distancias con la época, es bastante liberal porque las relaciones son algo poco rígido entre todos los personajes que van saliendo (sobre todo compañer@s y amig@s del protagonista) con cambios de pareja o parejas esporádicas sin que se le dé mayor importancia para lo que debían de ser las cosas en ese tiempo, sobre todo para ellas.

Obviamente, las partes más crudas de la historia, que transcurren sobre todo en territorio enemigo, en los campos de batalla y en las ciudades que sufrieron los peores ataques de la ofensiva alemana, son prácticamente perfectas a nivel emocional: no se regodean en lo morboso a pesar de que relatan escenas muy escabrosas, las descripciones de los horrores en las muertes y la destrucción durante los ataques, la angustia de las víctimas y el miedo a los ataques continuos… La amenaza latente de los nazis y su imperio de terror está presente a lo largo de toda la novela, aunque matizada, puesto que los norteamericanos lo vivieron de forma un poco más alejada, pero igualmente queda reflejada la impotencia de ver cómo el mundo estuvo a puntito de irse al garete por unos locos. Todos estos aspectos de la novela están tan bien llevados al papel que es imposible no revivir algo que ninguno de nosotros llegamos a vivir.

“En tiempos de guerra” es la tercera novela de Mariah Evans que tengo el placer de disfrutar y ya va siendo hora de que me declare muy fan de sus historias, que me tiene fascinada por su facilidad para cambiar de registro, de ritmo y de género de una a otra. Pero llegados a estas alturas, lo que sí me gustaría comentar son un par de cosas que hacen que para mí destaque sobre otras autoras de novela romántica. Lo primero es que sus historias de amor no son sólo “historias de amor”. En el caso que ahora nos toca, yo diría que incluso esa bonita relación entre Matt y Emma en realidad es una subtrama a lo que verdaderamente importa: la vida de Matt desde que es un niño hasta que tiene que hacer ese duro viaje de regreso tras la inútil guerra que le ha tocado vivir.

Por otra parte, algo que me parece renovador del género (no sé si pionero) es que los protagonistas masculinos son los protagonistas absolutos, tanto que incluso en este caso (como también ocurre en “El resurgir de los lobos”) la narración es suya en su totalidad. El potencial que tienen sus personajes masculinos abarca desde sus pensamientos, sus sentimientos y sobre todo, su personalidad perfectamente definida. En el caso de Matthew Perlman tenemos al chico encantador, al hijo perfecto y al hombre de honor y patria. Una combinación tan atractiva y tan real a la vez que resulta muy difícil no conectar con él, con lo que siente y con todas sus experiencias, desde las más increíbles como volar su avioneta hasta las más terribles como ver morir a sus compatriotas.

El resto de personajes giran en torno a este chico inolvidable, romántico y leal, incluida Emma, que se limita a ser la chica que tiene el corazón de Matt, porque no conocemos ni su punto de vista ni sus pensamientos ni sentimientos, algo que en realidad ni siquiera es necesario porque esta es la historia de Matt, y ella sólo es un elemento más del todo el conjunto. Pero en cambio, más allá de su relación, otro elemento importantísimo es la cuadrilla de soldados compañeros tanto de la academia militar como de su batallón. Todos los chicos con los que congenia Matt nos llegan al corazoncito de alguna manera, con su camaradería y sus vaciles entre ellos en los buenos tiempos, y con sus desgracias en los malos.

Para terminar, no puedo reseñar esta novela sin hacer mención a la magnífica ambientación y el elaborado contexto que tiene alrededor de la historia, con prácticamente toda la Segunda Guerra Mundial año tras año contada cronológicamente a través de los ojos de uno de los combatientes. Entre capítulo y capítulo de su vida, Matt va recopilando en su narración las diferentes estrategias de los aliados contra los nazis y va comentando las derrotas y las victorias de ambos bandos de forma que aunque no sepamos nada de este periodo histórico, se nos haga muy ameno (teniendo en cuenta que se lo está narrando a una ancianita, en realidad). Y si por el contrario sois apasionados de la historia en general o de este periodo en concreto, es muy enriquecedor la cantidad de datos que se pueden extraer gracias a este admirable trabajo de documentación. Incluso la cuidada edición acompaña esa sensación de clásico bélico ilustrando cada inicio de capítulo con imágenes nostálgicas de la época, de diferentes episodios de la gran guerra y con banderitas muy patrióticas entre los cambios temporales de la narración. Todo un acierto para completar el conjunto.


Recapitulando, es una historia maravillosa sobre uno de los episodios más terribles de nuestra historia más reciente, que relata los horrores de un conflicto bélico sin sentido que nunca tuvo que haber ocurrido y que por el contrario, consiguió que la humanidad fuera consciente de que en la guerra no gana nadie. Y como contrapunto a este duro trasfondo, la preciosa historia de amor entre Matt y Emma me ha tocado la fibra en varias ocasiones, pero no como pareja, sino por la profundidad de los sentimientos de este chico que me ha parecido un protagonista perfecto para una historia de amor y guerra.

Otras novelas de Mariah Evans reseñadas en el blog

http://enmitiempolibro.blogspot.com.es/2017/06/resena-un-oceano-entre-los-dos_6.html


¿Conocíais esta bonita historia?

¿Habéis leído alguna otra novela de esta autora?

miércoles, 12 de julio de 2017

SORTEO 800 Seguidores



¡Muy buenas! Hacía mucho que no traía una entrada de celebración y he decidió esperar a que fuera alguna cifra significativa para poder traeros un sorteo variado, que la última vez fue hace 6 meses por aquí por el blog (sin contar los sorteos por Twitter, claro). En cualquier caso, aquí estoy para daros un inmenso GRACIAS, por ser tod@s los que sois, por crecer cada día y a una velocidad que no creía que fuera posible y sobre todo por hacer este blog tan dinámico, con vuestras visitas y vuestros comentarios. Se respira actividad y os lo AGRADEZCO MUCHÍSIMO.

Para ello, os triago un par de sorteos: uno NACIONAL con ejemplares en papel y otro INTERNACIONAL con ejemplares en digital. Ya sabéis cómo va esto, sin enrollarme mucho más os dejo con las bases de ambos sorteos, que se harán por separado cada uno con su propio formulario. Los que tengáis domicilio en España también podréis participar en el internacional, no son excluyentes. Pero sintiéndolo mucho, los que viváis fuera sólo podréis optar a los ejemplares en digital. En el caso de los envíos nacionales, ni yo ni los colaboradores no hacemos responsables de las posibles pérdidas, pero no os preocupéis que nunca hemos tenido problemas.
*Ambos sorteos permancerán abiertos desde ya hasta el día 8 de agosto, justo cuando el blog cumple 1 año.

SORTEO NACIONAL

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Por último, también debo agradecer a las editoriales colaboradoras y a la autora Cristina Selva, porque sin ellos estas cosas no serían posibles o me resultaría muy complicado organizarlas.
                 
 




*La autora Cristina Selva incluye en su pack todas estas cositas extras (aunque se enviará 1 de todos los colgantes que véis en la imagen)

¿Os animáis a participar?

¡Muchísima suerte a tod@s!