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jueves, 21 de diciembre de 2017

RESEÑA El Conjuro





Autora: Mariah Evans

Editorial: Ediciones Kiwi, 2016

Rústica con solapas / ebook, 384 págs.

Autoconclusivo

Género: Romántica, Contemporánea, Chick-Lit.


Siglo XXI.

Anaís, británica y lectora empedernida de novela romántica, acaba de dejar su relación con Jacob por una infidelidad de este. Para animarla, su amiga Jane la lleva una noche de fiesta. Ya con unas copas de más, acaban en un tarot haciendo un conjuro de amor para Anaís, a fin de atraer a su alma gemela.

Siglo XVIII

Neilan es un escocés que huye de los casacas rojas tras sobrevivir a la batalla de Inverness. En su huida cae de su caballo, agotado, y encuentra a una misteriosa mujer que le ofrece un cambio de vida. Desesperado, bebe de una mágica poción sin saber que va a despertar en el siglo XXI, en el jardín de Anaís, aturdido y confuso.

El primer encuentro entre ambos será caótico.

¿Quién no saldría huyendo si se encontrase a un escocés armado con una espada?

Tras los primeros malentendidos comprenden lo que ha sucedido. Neilan permanecerá 27 días en nuestra época, mientras duren los efectos del conjuro, y la convivencia con una chica del siglo XXI no será tarea fácil. Con todo, juntos emprenderán un viaje que cambiará sus vidas, dándose cuenta de que están hechos el uno para el otro y conscientes de que su tiempo juntos se agota.
¿Qué pasará una vez que la magia del conjuro se disipe? ¿Logrará el amor traspasar las barreras del tiempo?


Las novelas de Mariah Evans están a punto de convertirse en las más habituales por este blog y si no me equivoco, pasa a ser la autora que más he leído durante este año, con un total de hasta 5 libros, pero en vez de enlazaros por aquí en texto, al terminar esta opinión personal tendréis enlazadas las reseñas a las portadas de sus novelas. De nuevo, me sorprende con un cambio de género en el que también se muestra con confianza: una novela chick-lit con toques de realismo mágico, que mezcla viajes en el tiempo y hechicería. Ideal para l@s que tienen miedo a los tochos que componen la saga Outlander de Diana Gabaldon, como yo.

Nada más empezar asistimos a una noche loca de chicas que como bien sabemos todas, pueden acabar muy mal. En el caso de Anaís, su mejor amiga Jane la convence para entrar en la tienda de una adivinadora-hechicera de feria para tomarse a broma el conjuro que comienza a formular para ayudar a Anaís a encontrar a su verdadero amor. A medida que las dos amigas van añadiendo requisitos, ninguna cree que vaya a ser posible encontrar a un hombre así (en nuestra época, claro). Así que el pobre Neilan se ve de la noche a la mañana en pleno siglo XXI como si no tuviera ya suficientes problemas en su propio siglo luchando contra los casacas rojas. Pero además de la diferencia temporal, el primer hándicap que se encuentra la pareja es que Anaís es inglesa mientras que Neilan es escocés y proviene de la época en que más cruenta era la guerra entre los británicos. A pesar de que pueda recordar vagamente a la saga Outlander, las semejanzas acaban aquí porque no se parecen en nada más en absoluto, para empezar porque, quitando unas pocas escenas de Neilan en su epoca, transcurre prácticamente en nuestro presente cuando es Neilan el que viaja en el tiempo gracias al conjuro que da título a la novela.

A diferencia de Un océano entre los dos, también de la autora y de temática similar en cuanto a viajes en el tiempo, en esta ocasión quién viaja es él y es hacia nuestra época, algo que siempre me ha parecido muy curioso: ver cómo alguien de siglos pasados asimilaría todo la tecnología y modo de vida que tenemos ahora en la actualidad. Sin embargo, en ese sentido creí que las risas estarían más presentes pero no ha sido tan comedia como esperaba, en cuanto a situaciones absurdas o ridículas (aunque siendo sincera, no tengo ni idea de por qué tenía está expectativa en mente, pero no ha sido un obstáculo para disfrutar). Sí que es una novela muy distendida y con escenas divertidas de vez en cuando, sobre todo por el choque de épocas y las situaciones que provoca la diferencia de valores entre ambos protagonistas, pero no deja de ser entretenida de principio a fin.

Desde luego, las mejores escenas son las que se crean por el choque cultural entre ambos protagonistas. Neilan no sólo tiene que ir descubriendo poco a poco los avances de la ciencia y la tecnología sino que además tiene que cambiar el chip completamente en cuanto a las relaciones personales, la liberación de las mujeres o algunos dilemas morales que en nuestra época ya no tienen sentido o viceversa (como por ejemplo sucede cuando Anaís tiene que justificarse para explicarle su profesión, totalmente aceptada hoy en día pero difícil de entender para alguien de hace 2 siglos). Las conversaciones de ambos tienen un toque picante y a la vez sarcástico que continuamente nos hacen querer más y más interacciones entre los dos porque se complementan a la perfección: ella irónica e autosuficiente y él con el honor por delante y sobreprotector. A partir de ahí, todo son obstáculos que chocan una y otra vez, no sólo el hecho de que Neilan debe volver a su época en cuanto el conjuro pierda su efecto.

Los personajes principales están muy trabajados para ser una novela, en principio, únicamente "superficial" de entretenimiento. Ambos tienen muchísimos matices más allá de sus roles asignados: chica independiente de la actualidad y chico chapado a la antigua del pasado. Respecto a Anaís podemos ver incluso su faceta como joven abogada explotada por su jefe, tan ocupada con su vida laboral que no ha dejado un hueco para su vida social y comprende lo que es la soledad cuando el que creía el hombre de su vida, la abandona de buenas a primeras. A su vez, también llegamos a conocer muy bien la vida de Neilan y sus circunstancias, que por otra parte, debo decir que me sorprendieron muchísimo porque se sale bastante de la norma. Tanto Neilan como Anaís tienen la voz narradora que se va alternando en la narración y eso ayuda muchísimo a que los conozcamos a partes iguales según se van entremezclando las escenas con ambos puntos de vista.

Sin embargo, la novela también tira de varios clichés para completar el cuadro, como puede ser la figura de la mejor amiga sin pelos en la lengua junto a la que la protagonista parece una pava recatada o el ex novio cretino que ha hecho sufrir a nuestra pobre protagonista, mientras que por parte de Neilan también encontramos unos cuantos como por ejemplo ser el hijo de un clan de las highlands caído en desgracia y con el corazón roto. No me han molestado en ningún momento encontrarme pequeños tópicos de las novelas románticas porque en realidad son periféricos a la trama central y la autora tampoco abusa de ellos, así que son completamente aceptables (que no sé si necesarios).

En cuanto al verdadero motor de la historia, la relación entre Anaís y Neilan es los más meditado y a la vez predestinado que he leído últimamente. Es decir, no creáis que sólo porque el conjuro haya hecho de las suyas y los haya unido en el mismo espacio-tiempo no significa que cualquiera de los dos caiga rendidito a los pies del otro. Todo lo contrario, la relación es tan pausada y tan natural, que pese a ser cosa del destino, en ningún momento resulta forzada ni a trompicones sólo para hacer que dos personajes se enamoren sí o sí, a pesar de la evidente atracción física que hay (sobre todo por parte de Anaís cuando ve al hombretón que ha pedido por encargo con su kilt y su espada). Además, para terminar de encantarme el final es completamente inesperado, ni muy empalagoso ni un drama total, simplemente me ha parecido el final más adecuado (y realista dentro de la temática) que podía tener esta historia de amor.


En resumidas cuentas, ha sido una lectura rapidísima a pesar de no ser una novela especialmente corta, pero es que las páginas pasan sin esfuerzo ninguno simplemente por el buen ritmo que tiene la historia nada más empezar. No me cansaré de recomendar a esta autora aunque personalmente no pueda evitar comparar unas novelas con otras de todas las que me voy leyendo de ella, pero desde luego todas tienen en común su convincente narración, sus personajes con multitud de matices y circunstancias que los hacen más que atractivos y unas historias de amor que siempre tienen un toque de originalidad que las hacen únicas.

Otras novelas de la autora reseñadas en el blog

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¿Conocíais esta novela o a su autora?

¿Os gustan las historias de viajes en el tiempo?

viernes, 15 de diciembre de 2017

RESEÑA Amar a la Bestia


Autora: Violeta Otín
Editorial: Escarlata Ediciones, 2017
Rústica con solapas / ebook, 410 págs.
Autoconclusivo
Género: Histórica, Romance, Aventuras
Britania, siglo V d.C.
Sobre Gweldyr de Demetia circulan muchos rumores. Sin embargo, lo único que se sabe con certeza es que nunca antes había abandonado las seguras murallas que rodean su hogar. Cuando su padre le anuncia que ha sido prometida al poderoso rey de Buellt para sellar una alianza entre los dos reinos, lo único en lo que puede pensar es en el terror que le va a provocar salir al exterior.
El capitán de la guardia de Buellt, conocido como la Bestia, apenas recuerda que una vez tuvo un nombre. Al mando de un grupo de mercenarios, solo le preocupan dos cosas: evitar que los sajones crucen la frontera, y que las reservas de bebida le duren, al menos, hasta la noche siguiente. La nueva tarea que le han encomendado, escoltar a la prometida del rey, ni siquiera parece digna de él. Acostumbrado a que su desfigurado y temible aspecto mantenga a todos alejados, al capitán le extraña que la princesa se empeñe en no apartarse de su lado.
Lo que ninguno imagina es que tal cercanía puede despertar en ellos sentimientos que jamás creyeron que podían existir.
Últimamente me ha dado fuerte por la novela histórica y si tiene romance, mejor. Así que en cuanto salió esta novedad de Escarlata Ediciones, era fácil picarme la curiosidad porque además ya tenía apuntada a Violeta Otín como autora desde hace casi dos años, cuando publicó con la misma editorial Hierro y Seda, novela que después de este tentempié tengo aún más claro que voy a leer. Sólo había leído una reseña de esta novela y me entraron unas ganas locas de leerla así que no dudé en apuntarme a la lectura conjunta por redes sociales con el hashtag #AmarALaBestia organizada por RomancesEncontrados, a pesar de que teníamos un mes para poder leer con tranquilidad el libro, a mí no me ha durado más que una semana.
Siendo sincera, la trama engancha pese a que no haya sido del todo lo que yo me esperaba, porque tiene un punto adictivo que hace que queramos saber cómo, dónde y cuándo se va a ir desarrollando la relación entre los dos polos opuestos que son Gweldyr e Iaran. Estos dos personajes no podían ser más diferentes entre sí y aún así es evidente el magnetismo que hay entre ellos. La princesa Gweldyr es una chiquilla asustadiza, con miedo prácticamente a todo, empezando por el exterior de los seguros muros de su castillo. Sin embargo, creo que una de las cosas que me han fallado a mí personalmente es que en el fondo, aunque el desarrollo de la trama gire en torno a la relación de ambos protagonistas, la parte histórica es tan abrumadora, que al ser un siglo que no domino, al principio estaba bastante perdida entre reinos britanos, romanos, sajones y otras tribus. Lo bueno es que enseguida nos metemos en el ambiente de las conquistas y las escaramuzas, de las alianzas y de las lealtades a unos reyes u otros.
Los personajes principales son Gweldyr, apodada la cachorra, e Iaran, al que se conoce como la Bestia y sobre el que circulan multitud de rumores sobre las salvajadas que suele hacer con sus enemigos. Así que de entrada tenemos a una dama delicada y asustadiza y un capitán de la guardia rudo y arisco que por azares del destino de cada uno, se ven obligados a compartir mucho tiempo juntos y como es normal, ninguno sabe gestionar los sentimientos que empiezan a sentir el uno por el otro. Es una relación pausada, que aunque sea evidente desde el primer momento, se disfruta porque todo fluye muy lentamente ya que ambos evolucionan de una manera que resulta sorprendente, con secretos del pasado y una personalidad que resulta no ser la que nos presentan al principio. En este sentido, el romance me ha gustado y la pareja tiene momentos muy bonitos pero creo que lo mejor ha sido el punto intermedio mientras van conociéndose y ayudándose sin que sean conscientes de ello.
Personalmente me quedo con Gweldyr, porque su arco argumental resulta mucho más interesante que el de Iaran pero sobre todo porque termina convirtiéndose casi en la protagonista absoluta por todo lo que le toca vivir: un matrimonio concertado, su responsabilidad como esposa, su papel como mujer en una corte extraña… Hay situaciones verdaderamente difíciles para esta chica y ha sido una delicia ver cómo todas sus circunstancias la van curtiendo para convertirse en un personaje fuerte y muy bien definido. Sin embargo, el pasado de Iaran también tiene un punto misterioso que unido a la relación de amistad y lealtad que le une a sus hombres, también ha terminado convenciéndome aunque me haya resultado un poco más difícil encariñarme con él porque su evolución no es tan evidente (ni desde luego tan brutal como la de su compañera).
Otro punto muy a su favor es que mezcla historia con leyendas, principalmente con la artúrica incluyendo personajes como Uther Pendragón como secundarios y uniendo personajes reales con personajes ficticios de forma homogénea. Hay muchísimas escenas de acción que cobran la forma  de batallas, duelos y muchos enfrentamientos con espadas. También hay un villano al que muchos temen pero al que no vislumbramos al principio ni sabemos hasta dónde está dispuesto a desplegar su poder para hacer lo que se le antoje. Y el resto de personajes secundarios, sobre todos los amigos de Iaran, son los que de vez en cuanto añaden una nota distendida a las conversaciones porque uno de los matices que me ha impedido disfrutar del todo la novela es que resulta ser una historia muy seria.
La narración está en tercera persona pero muestra claramente ambos puntos de vista con la suficiente introspección para conocer muy bien los pensamientos de los dos protagonistas. La autora tiene una forma muy agradable de ir contando la historia. No es que sea especialmente elaborada (sin mucha metáfora ni estructuras complejas) por su estilo si no que más bien te envuelve en la historia sin muchas florituras pero con muchos recursos literarios como las descripciones del entorno o de los gestos de los personajes, para que podamos estar por completo metidos en las escenas. Para mí ha sido un gran descubrimiento a pesar de que ya tenía anotada a Violeta Otín, así que ahora con más razón tengo muchas ganas de leer la primera novela que conocí de esta autora, Hierro y Seda, que quizás por la trama y la ambientación me guste más en los puntos en que esta no ha terminado de parecerme redonda.
Aunque mirado todo, en conjunto me ha parecido una historia muy bonita sobre la relación de dos personas que se conocen en un momento de su vida en que ambos se necesitan pero ninguno parece verlo desde un primer momento, así que la trama nos regala un química lenta, que aunque sea evidente para el lector, el romance se desarrolla tan a fuego lento que es muy agradable de saborear. Además, el ritmo se va acelerando poquito a poco casi sin que lo notemos, pero ya en los últimos capítulos del libro y sobre todo el final, la mezcla entre acción, romance y la plena evolución de los personajes es tremenda.
Resumiendo, una historia de aventuras medievales con princesas, reyes y guerreros con mucho romance sin llegar a saturar ni de lo uno ni de lo otro. Una novela perfecta para dejarse llevar por la narración y por la tensión perfecta que hay entre unos buenos personajes que pese a parece bastante típicos al principio, tiene una enorme evolución que no deja de ser sorprendente. Violeta Otín se desenvuelve muy bien en el periodo histórico elegido para ambientar su historia y nos proporciona un ritmo y un desarrollo muy  logrados para que la lectura resulte amena y adictiva a pesar de que pueda llegar a abrumar con demasiados bandos, clanes y reinos. L@s aficionad@s al romance histórico disfrutaréis muchísimo con estas aventuras.
*Para terminar, tengo que agradecer muchísimo a Escarlata Ediciones el envío del ejemplar para poder participar en la Lectura Conjunta.
¿Conocíais esta novela o a su autora?
¿Os gusta el romance histórico?

martes, 12 de diciembre de 2017

RESEÑA Arkadya





Autor: Jordi Sierra i Fabra

Editorial: Loqueleo (Grupo Santillana), 2016

Rústica con solapas, 560 págs.

Autoconclusivo

Género: Ciencia Ficción, Distopía, Juvenil, Romance


Jay está a punto de cumplir 222 meses y, por lo tanto, de alcanzar la mayoría de edad. Cuando llegue ese momento, tras superar un examen, dejará de estudiar en la Escuela de Recursos y será enviado a un Centro de Producción Tecnológico para trabajar, encontrar una esposa y reproducirse. La vida está perfectamente organizada y dirigida para los habitantes de Arkadya. Un lugar asfixiante, inhóspito, donde soplan aires de revolución. Pero Jay tiene otras preocupaciones. Está enamorado de Zenda y tendrá que elegir entre el amor o convertirse en un héroe.


Hacía muchos años que no leía una novela de Jordi Sierra i Fabra, autor nacional de fama internacional cuya bibliografía es tan extensa y tan variada que es difícil que algún libro no cuadre con nuestros gustos. No puedo asegurarlo por propia experiencia pero creo que casi todas sus novelas tienen en común un alto grado de romanticismo sea cual sea el género con el que se atreva. Personalmente me gusta su estilo y sus historias suelen ser muy bonitas con títulos muy sugerentes, pero nunca había oído de Arkadya hasta que lo vi en el catálogo de Loqueleo. Ni siquiera sabía que el autor tuviera ninguna novela de ciencia ficción así que mi curiosidad se disparó.

La primera sorpresa que me llevé al tener el libro en mis manos fue su extensión porque es una novela de más de 500 páginas y pensé que lo mismo se me haría muy pesada o que sería una lectura un poco densa si tanto tenía que contar, pero la verdad es que no ha sido así. Es una historia bien sencilla y la extensión se debe más bien a la letra que utiliza la edición, que es bastante grande y cómoda. A pesar de eso no se hace muy larga porque casi todo está narrado por diálogos sin apenas aclaraciones. Está estructurada en varias partes que dividen la trama según dónde se está desarrollando y que coinciden con los diferentes escenarios que se pueden llegar a ver en la novela (la Escuela de Recursos, la Zona de Exclusión…).

A grandes rasgos, la historia trata de una sociedad distópica opresora y sobre el despertar del héroe que puede poner fin a esa situación. El héroe en cuestión se llama Jay y es un antiguo habitante de la Zona de Exclusión, la parte más pobre y maltratada de Arkadya que ha sido seleccionado para formar parte de una élite de alumnos destinados a la Escuela de Recursos, para convertirse en los mejores eslabones de la cadena en una sociedad tecnócrata. Por si fuera poco, además el chico es un superdotado entre genios y pronto alcanza puntuaciones en las pruebas rutinarias muy por encima de la media: el sueño de cualquier alumno porque eso significa poder elegir su futuro entre los centros de trabajo más privilegiados de Arkadya

Sin embargo, en la escuela no hay distinciones entre chicos y chicas y todos son tratados como futuros recursos muy valiosos para la sociedad, separados desde muy pequeños de sus familias de las que se despiden para siempre y sin que ninguno de ellos importe como individuo, para lo que hay incluso un sistema informatizado de emparejamiento (que a mí me recuerda bastante a la aplicación Tinder…). Pero aún así, la sociedad de Arkadya es autosuficiente y eficaz, así que Jay está conforme con su vida. ¿Problema? El amor. Aquí es donde todo falla porque el chico se nos ha enamorado y está intentando burlar este sistema tan perfecto por todos los medios a su alcance (y si no, se los crea) para poder acabar emparejado con su chica, Zenda, en el mismo centro de trabajo, algo prácticamente imposible.

El personaje mejor definido es Jay, porque aunque la narración esté en tercera persona los pensamientos y razonamientos del chico son los que van dando paso a la trama, así que terminamos conociendo muy bien al protagonista. Sin embargo, a pesar de que también hay algunos capítulos desde el punto de vista de Zenda, ésta se limita a ser la chica que suspira por reunirse con Jay y la única en la que puede pensar el chico. El resto de personajes pasan un poco inadvertidos aunque algunos destaquen más que otros (familia y amigos de Jay, personal de los centros de Arkadya y figuras relevantes en la revolución) pero dada su corta intervención en contadas escenas, creo que es imposible llegar a encariñarse con ninguno de ell@s porque no hay suficiente material. Así que realmente podemos limitar tanto trama como personajes a Jay, porque todo gira en torno a él y sólo a él llegamos a conocerlo en condiciones (para algo es el protagonista y el que tiene el 80% de los capítulos desde su punto de vista).

Además de la sociedad distópica, el otro pilar de la novela es el aspecto romántico pero que a mí no ha conseguido convencerme porque me parece bastante llano debido a que simplemente se basa en la misma premisa todo el rato: la pareja que mantiene en secreto su relación mientras están en la Escuela y que luego se ven obligados a separarse y tener que encontrarse, pero sin que en el fondo eso importe demasiado porque la trama que de verdad nos importa es la de la revolución que se está forjando y de la que Jay sólo alcanza a ver la superficie cuando intenta pasar unos días recordando viejos tiempos con su familia antes de empezar su verdadera nueva vida. Es verdad que cuando empieza la novela la relación ya está consolidada pero aún así, para mí ha sido la típica pareja a la que personalmente anti-shippeo porque no me convencen juntos, así que visto así y pensando con malicia, me alegro de que pasen la novela separados.

En cambio, una de las mejores cosas que tiene Arkadya y en las que se basan muchísimas de las páginas que tiene la novela, es la construcción de la sociedad y del mundo de Arkadya, que viene a ser como una especie de región en la que hay ciudades ricas y zonas pobres protegidas por cúpulas, como únicos lugares habitables de la Tierra en un futuro (que por cierto, la edición incluye un pequeño mapa-esquema para que no nos perdamos según se mueve Jay por todos los lugares). La tecnología y los sistemas avanzados ocupan gran parte de la narración así que la ciencia ficción está casi en cada página. La verdad es que sigue muchas de las líneas que otras novelas distópicas como muchos tópicos tanto de clásicos como nuevas sagas juveniles, pero aún así me ha creado la misma expectación ir conociendo poco a poco todas las injusticias de este particular “mundo feliz”.

El estilo del autor no tiene nada característico en esta novela que lo haga destacar, no es una narración ni muy elaboradora ni muy sencilla, sino que está en un punto intermedio en el que simplemente se lee muy rápido, con capítulos tan cortos que se pueden leer varios en unos minutos (para que os hagáis una idea, el libro tiene 121 capítulos), mientras te hace reflexionar sobre el mundo que ha creado y te anima a leer más porque hay muchos pequeños giros que mantienen la intriga durante toda la trama. No hay frases extremadamente bonitas aunque sí hay algunas moralejas diseminadas por el libro que incluso parece que el autor intenta criticar de alguna manera nuestra propia sociedad actual mientras la trama fluye lentamente.

Además, el principio se hace un poco lento porque se limita a alargar la premisa demasiado sin entrar en lo que verdaderamente es la esencia de la historia hasta bastante más avanzada la novela, pero si tenéis paciencia, la disfrutaréis como yo igualmente. También es cierto que las últimas 200 páginas son todo acción y escaramuzas, mantiene la tensión una narración a un ritmo que no se ve en las páginas anteriores y que se agradece muchísimo, pero por el contrario, el final es de los que yo considero precipitados, en el sentido de que en unas pocas páginas da solución a un nuevo obstáculo que aparece en los capítulos finales y la sensación al terminar es demasiado abrupta.


En resumidas cuentas, Arkadya es una novela ágil y sencilla, pese a su enorme extensión, que cuenta una historia bastante típica dentro de la distopía juvenil pero que lo hace con una nueva perspectiva, la del héroe privilegiado, que tiene que dejar de pensar en sí mismo para empezar a pensar en los demás. Es una novela entretenida que aporta sobre todo introspección en la figura de Jay, sin muchos sobresaltos y con la acción justa para que se desarrolle la esperada revolución que equilibrará un poco la balanza. Si habéis leído alguna novela anteriormente de Jordi Sierra i Fabra, sin duda ésta no os decepcionará porque sigue muy en su línea y con la misma calidad en la creación de historias.

*Termino dando las gracias a Loqueleo por la amabilidad que han tenido cediéndome un ejemplar para disfrutar de esta historia.

¿Os gustan las novelas de ciencia ficción?

¿Habéis leído algún libro de este autor?