Autora:
Sonia Lerones
Editorial:
Onyx Editorial, 2018
Rústica
con solapas / ebook, 400 págs.
Autoconclusivo
Género: Fantasía, Juvenil,
Aventura
Ania está cansada de que ni su tía ni su abuela le
permitan ocuparse del trabajo familiar en una pequeña pensión. Una noche de
lluvia, decidida a demostrar su eficiencia, se encarga de atender al huésped
que espera al otro lado de la puerta. Sin que pueda hacer nada por impedirlo,
Ania es raptada y llevada a una isla flotante en Japón, donde descubrirá una
Posada regentada por una bruja a la que han robado un objeto de valor
incalculable. Desde entonces, busca venganza desesperadamente.
A la espera de ser liberada, Ania, ahora sin
identidad, se ve forzada a trabajar en dicha Posada, donde sufre un trato
horrible por el resto de los criados. Su único consuelo lo encuentra en
Jarreth, el esbirro de la bruja, un mago que poco a poco irá ganándose su
confianza, y tal vez algo más.
Ania sufrirá en sus carnes lo que significa la
traición, el valor de la amistad, la llegada de un amor inesperado, el poder
que reside en uno mismo y el valor que nace de las situaciones más
desgarradoras, y lo hará en un mundo donde los piratas, los dragones y la
magia, serán grandes protagonistas.

Hace un par de
años descubrí a Sonia Lerones cuando publicó Fugitivo, su primera novela en coedición (aquí la reseña). Desde entonces, ya sabía
que en algún momento y de una forma u otra, volvería a leer alguna de sus
historias. Esta portada súper original imitación de una obra manga es perfecta
para lo que nos espera en el interior y además está llena de detalles
relevantes en la historia. Iba sin ningún tipo de expectativa porque a veces
simplemente confío en quien escribe, como era el caso. Así que tampoco sabía de
qué iba ni había leído ninguna otra opinión para hacerme una idea de lo que
podría encontrarme. Me alegro muchísimo de haber ido a ciegas porque así he
podido descubrir desde cero una historia que desborda imaginación en cada
página.
Toda la novela
transcurre en la llamada “posada” que más bien es una especie de palacio que se
autotransporta con enormes estancias y muchísimas habitaciones para los
exigentes huéspedes. Os recordará seguramente al castillo ambulante que da
título a una de las novelas de Diana Wynne Jones pero lo cierto es que toda la
novela es una gran referencia a las películas de animación del estudio Ghibli
con todas sus extravagancias. Por cuestiones personales de gustos, para mí no
ha sido este su mayor fuerte precisamente porque a mí no me gustan este tipo
de películas de animación con cierta fantasía de lo absurdo y personajes
extrambóticos basados en la mitología japonesa, porque hay que tener cierto
conocimiento de ello para encontrarle el sentido muchas veces. Aclaro que para
leer este libro no es necesario para nada ni que os guste ese estilo de
animación ni que tengáis ninguna idea de seres o leyendas japonesas porque no
es el caso. Y sin embargo, estoy segura de que quien cumpla además con ese
requisito, disfrutará el doble de la historia de la La posada Shima.
Entrando más en materia, os comento que aunque hay muchos personajes, la protagonista absoluta
es Ania, una chica criada por su abuela y su tía desde la desaparición de sus
padres. Las tres regentan una pequeña casa de huéspedes en la que de vez en cuando se
aloja Jackar, un pirata con muchas historias sobre Japón y con una historia de
amor inacabada a sus espaldas. Ania lo admira por lo mucho que viaja y por lo melancólico que parece siempre. El
destino quiere que Ania termine en la Posada Shima, un lugar mágico que esconde
muchísimos secretos y donde gobierna con mano de hierro una temida hechicera.
Nadie se atreve a desobedecer sus órdenes y todos cumplen con su cometido con
miedo para no desatar la ira de la poderosa mujer. Ania comienza a relacionarse con multitud de
personajes variopintos mientras está prisionera en la posada y de esas interacciones es de donde realmente va surgiendo la
trama, los secretos y las sorpresas que nos vamos dando al leer a la vez que ella misma va cambiando de chiquilla asustada a mujer con personalidad propia sin apenas darse cuenta. Es más, su evidente evolución ha sido el principal atractivo para mí y por eso precisamente el final me ha parecido perfecto para terminar de redondear su construcción como personaje principal.
La ambientación
es más que destacable porque todos son detalles de la cultura asiática y además
muy bien integrados en la trama con mucha sutileza. Se agradece muchísimo cuando una
historia de fantasía juvenil se sale de la norma y se desarrolla en un mundo
alternativo pero también con toques de otra cultura que no sea siempre la omnipresente occidental. Para mí ha sido una lectura fresquita en ese sentido porque aporta
variedad al panorama juvenil actual. Sin embargo, por otra parte también he
visto algunas lagunas de trama que al principio parece que van a tener más peso
en el desarrollo pero que luego quedan un poco diluidas o no se desvelan con la
suficiente importancia. La historia del pasado, la desaparición de los padres de Ania y su
abandono, la explicación que rodea a la misma posada… Hay cosas que, si bien
se explican, no quedan lo suficientemente claras como para que l@s lector@s no
sintamos algo de confusión al terminar. Aunque también es cierto que lo que
queda claro son las conexiones personales entre los distintos personajes que
son en definitiva lo más importante de esta novela.
El estilo
narrativo de Sonia Lerones es pausado y muy tranquilo, sin grandes sobresaltos y
bastante lineal en cuanto a los altibajos de tensión o giros argumentales.
Incluso aunque haya plot twists más o
menos esperables, quizás no estén ubicados de la forma que más impacto causan
pero aún así logran mantener el interés en la trama. En cambio, esa narración
pausada da mucho juego para descripciones visualmente elaboradas de escenarios
y estancias de la posada pero también de los muchísimos personajes que aparecen
en el libro. Es posible que incluso haya demasiado párrafo descriptivo en
detrimento de los diálogos pero apenas me he dado cuenta porque la prosa incluye también pensamientos y sentimientos, principalmente de Ania, así que en
general es muy completa y pese a su apariencia de lentitud por la falta de
grandes cliffhangers de capítulo en
capítulo, mantiene un ritmo bastante agradable durante todo el libro.
7/10
Resumiendo, la
novela es un gran homenaje a algunas películas de animación japonesas en cuanto
a ambientación y estilo pero también es a su vez una historia de fantasía muy
original y pausada, sin grandes sobresaltos pero narrada de una forma muy
tranquila con grandes descripciones. Si no conocéis a esta autora es una
buenísima opción para haceros una idea de lo elegante que resulta su forma de
escribir y lo enorme que es su imaginación. ¿Podría haberme gustado más a mí?
También, pero ya digo que precisamente ha sido su aire a “castillo ambulante”
contra lo que he tenido que luchar constantemente para olvidarme de mis
prejuicios y finalmente lo he logrado porque me llevo otra encantadora novela
de Sonia Lerones con la que he podido disfrutar de todos sus capítulos.
Otras novelas de la autora reseñadas en el blog
¿Conocíais esta novela o a sus
autora?
¿Os gustan las novelas de
viajes fantásticos?


















