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sábado, 18 de septiembre de 2021

RESEÑA Si me Dijeras que Sí


  
Autor: Adriano Moreno
Editorial: Suma de Letras, 2021
Rústica con solapas / ebook, 336 págs.
Autoconclusivo
Género: Juvenil, Young Adult, Realista, Romance, Erótica

Benji lleva varios años ocultando quien es. Por eso, dar el paso y estudiar la carrera de Periodismo en Madrid se convierte en la gran oportunidad para ser por fin el mismo.

El primer día de clase conoce a la que pronto se convierte en su nueva familia. Ese grupo de amigos que será testigo de sus correrías universitarias en fiestas donde la diversión, las hormonas y el atrevimiento campan a sus anchas. Una de esas noches se cruza en su camino un chico llamado Tito y Benji se enamora al instante. Solo hay un pequeño inconveniente: Tito no es gay# ¿o sí?

Si me dijeras que sí es una novela divertida sobre el primer amor. Ese que se graba a fuego en la piel y que es más difícil de aceptar cuando escapa a los convencionalismos de género. Humor, fiestas universitarias, locura, amistad, todo esto y mucho más en una historia a la que irremediablemente dirás que sí.


De nuevo me lanzo a ciegas con una novela de la que no había oído ni hablar hasta que me la ofrecieron. No había oído hablar tampoco del autor así que reconozco que lo primero que me atrajo de esta novela sin saber ni de qué género era fue la portada en conjunto con la contraportada. Me parece una escena con una carga de significado tremenda y contiene toda la esencia de la historia que nos vamos a encontrar en el interior: dos chicos, mucha marcha nocturna madrileña, miradas intensas… Y la verdad es que los tonos elegidos son los mismos con los que me he ido imaginando cada fotograma en mi mente, como una mezcla entre una película de Almodóvar sobre lo más cotidiano y una versión universitaria de Física o Química con un toque cómico. Ha sido una buena elección porque he disfrutado muchísimo viendo la evolución del protagonista y de las relaciones que entabla y me llevo un recuerdo genial de esta historia, además de que me ha parecido buen comienzo para este autor al que me encantará seguir leyendo.

Una de las mejores cosas que me he encontrado por sorpresa ha sido Benji, el narrador y protagonista absoluto (que para eso sale en la portada), un chico que llega a la gran capital dispuesto a ser él mismo, ya que lleva años deseando salir de su pueblo manchego para poder vivir un poco a su manera sin miedo a ser juzgado y piensa que Madrid le proporcionará esa libertad de ser. El coprotagonista, si se le puede llamar así (aunque por algo sale en la contraportada) es Tito, el crush de Benji. Nada más llegar a la facultad de en la que estudia en su cochazo, con su pelo rubio y sus ojitos azules que de niño bueno no tienen nada, pues eso, el chaval no tiene nada que hacer y cae rendido, sabiendo que no tiene ninguna oportunidad aunque intente no pensar en Tito porque destila heterosexualidad cada vez que abre la boca. Sin embargo, por cómo mira a Benji y por cómo acaban en una de las fiestas en las que coinciden los dos… el pobre Benji ya no tiene tan claro que Tito lo tenga tan claro. Como protagonista, Benji me ha parecido entrañable, y ya seas hetero, homo, bi o whatever, muchas de las situaciones por las que pasa se pueden aplicar a cualquier ámbito de tu vida en la que no eres tú mismo por miedo a lo que piensen los demás de ti, incluso si esas personas son tu familia, tus amigos o tus compañeros (o quizás precisamente por eso). Las ganas que tiene de mostrarse tal cual es se palpan en casi todas las páginas y el humor ácido con el que relata la mayoría de sentimientos y emociones que tiene lo convierten en ese tipo de personajes de los que disfruto muchísimo, más cuando narran en primera persona como es el caso: los sarcásticos.

Llegados a este punto, más que resaltar a Benji como protagonista, que me ha encantado como he intentado que quede claro, más merece la pena que destaque también a Tito, porque a pesar de que no ha podido caerme mal per se, sí que es un personaje que me ha parecido bastante tóxico por todas las conductas que tiene hacia Benji. También es completamente cierto que la construcción (que no justificación) que tiene detrás para darle tridimensionalidad puede hacer que lleguemos a comprender su conducta (que no a justificarla) y por eso mismo creo que es un gran personaje con el que seguro muchos lectores podrán identificarse por lo que tiene que cargar en su espalda y, lo que más espero, que muchos podrán identificar en otras personas. Por eso también me ha parecido que la novela tiene un final perfecto y que nos lleva exactamente a lo que quería el autor que llegáramos: una conclusión. En mi cabeza no había otro final posible y de otra manera me habría decepcionado un montón, así que en ese sentido he quedado muy satisfecha con cómo se resuelve todo y la moraleja tan sensata que nos deja con las reflexiones finales el mismo protagonista.

Otro de los puntos fuertes que le he podido ver (yo, que adoro la ciudad, claro, si no esto os será bastante indiferente) es que todos los escenarios que aparecen son un gran homenaje a Madrid y al estilo de vida del joven español medio, pero lo hace de una manera que también analiza ese estilo de vida y nos deja pensando, como se queda pensando Benji en muchas de sus reflexiones (como, por ejemplo, lo idealizado que tiene eso de viajar en el transporte público o pensar que todo gay madrileño solo sale de fiesta por Chueca). Como digo, es una novela plagada de situaciones cotidianas y muchísimas reflexiones desde un punto de vista divertido, repleto de bromas y multitud de referencias frikis y a la cultura contemporánea. Ni que decir tiene que la novela aboga por la diversidad, el respeto y el amor propio, en cualquier ámbito. Toda la pandilla (¡hasta el nombre que ellos mismos le ponen al grupo!) de la que se rodea Benji son precisamente una alegoría descarada a la suerte que tenemos como españoles de ser tan distintos viviendo en el mismo país.

Por otra parte, me queda comentar lo mucho que me ha sorprendido Adriano Moreno con ese estilo desenfadado, directo, cotidiano, sencillo y efectivo. Todo está plagado de diálogos cómicos y conversaciones que tienen el humor como hilo conductor en su mayoría, lo que convierten a esta novela en una especie de chic-lit romántico sin que sea novela romántica. Se recrea en situaciones cotidianas y con las que muchos podrán ponerse en el lugar de Benji (llegar nuevo a otra ciudad, empezar una carrera, encontrar piso y compartir con compañeros de lo más variado, salir de fiesta con los amigos, echar de menos a la gente de nuestra ciudad...). Además, lo bueno es que no se centra solo en la relación principal entre Benji y Tito (que para que vayáis avisados, tiene momentos hot muy pero que muy explícitos), sino que aprovecha para dar algo de espacio a los personajes secundarios y otro tipo de relaciones tan reales como reconocibles. Creo que el objetivo que tiene el autor es darnos una historia sobre los primeros amores de una forma realista, nada peliculera sino todo lo contrario, a la española y sintiéndose orgullosa de ser tan española, tan cotidiana y tan normal.

7/10

En otras palabras, una historia divertida con sus momentos de drama de un típico joven español universitario, una mezcla de estilos entre serie juvenil de entretenimiento y drama indie existencialista. El resultado es que me ha encantado lo que me he encontrado sin saber ni qué era lo que buscaba leyendo por primera vez a Adriano Moreno. Estoy segura de que no será la última porque el potencial que le he visto en cuanto a estilo y mensajes a lanzar, promete un largo recorrido. Así que solo me queda recomendar la novela si os gustan las tramas divertidas, los dramas universitarios, los personajes sarcásticos y llenos de humor negro, las salidas del dichoso armario, las comedias en las que cada amigo del grupo está más loco que el anterior y las historias de amor en las que la realidad se impone.

*Por último, muchísimas gracias a Suma de Letras y a la plataforma Babelio por el envío del ejemplar.


 

  


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