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jueves, 23 de noviembre de 2017

RESEÑA La Lluvia Sabe Por Qué




Autora: María Fernanda Heredia

Editorial: Loqueleo (Grupo Santillana), 2017

Rústica con solapas, 200 págs.

Autoconclusivo

Género: Juvenil, Realista, Drama


Durante una inocente reunión, Lucía se convierte en el blanco de una broma pesada: sus amigas la fotografían con el móvil mientras ella se cambia de ropa y alguien presiona entre risas la tecla «Enviar». La imagen corre como la pólvora y el escándalo estalla en la comunidad escolar.

Cuando la madre de Antonio se fue a trabajar a España, le prometió que encontrarían el modo de vencer la distancia y que nunca lo dejaría solo. Sin embargo, Antonio debe soportar la violencia de su tío y la pasividad de su tía.

Lucía y Antonio tienen una cosa en común: la soledad. Cuando ambos sienten que la vida se ha convertido en un nudo difícil de desatar, una fuerte tormenta en la ciudad será cómplice de su encuentro.

«Las lágrimas no se quedan demasiado tiempo, cumplen con su trabajo y luego siguen su camino. Limpian, aclaran… Como la lluvia. Todo se ve distinto después de la lluvia».


Esta novela la vi en las novedades de Loqueleo de este mes. La portada se me hizo muy llamativa porque juega un poco con el título y además, refleja bastante bien gran parte de la trama. Leí un poco por encima cuál era el argumento pero sólo quería leerlo porque trata de dos temas muy delicados y actuales como son el maltrato doméstico (englobando a más miembros de la familia y no sólo a la mujer o pareja) y el bullying o acoso escolar. Ambos aspectos siempre son muy difíciles de retratar de forma literaria y comprensible para jóvenes (la novela está dirigida para edades a partir de los 14 años) y mi mayor miedo era que se reflejaran como de pasada en todo momento, y más viendo la brevísima extensión de la novela. En cambio, he quedado satisfecha y más que satisfecha porque toda la historia se basa absolutamente en eso.

Uno de los aspectos que nos muestra la novela es el peligro de las redes sociales y de la mensajería instantánea, y cómo una simple broma entre “amigas” puede acabar destrozando el ánimo de Lucía, una chica que de repente ve cómo todo el mundo la juzga y la mira por una simple foto. Se añade el hecho de que además la autora ha querido agravar la situación dejando desamparada a la propia víctima (vamos, muy como en la realidad). Se pueden ver claramente todos los pasos que se van dando para que una situación se vaya por completo de las manos, de forma que sea prácticamente imposible discernir quiénes son los responsables cuando llega un momento en que todos son culpables, por activa o por pasiva. Y en el proceso vamos viendo como Lucía experimenta todos los sentimientos posibles hasta caer en un pozo negro de rabia, indiferencia, miedo y resignación.

Por su parte, la difícil situación de Antonio en casa de sus tíos también nos muestra otra triste realidad. El chico se ve forzado a vivir en un ambiente hostil, con abusos sistemáticos por parte del marido de su tía, mientras su madre intenta ganarse la vida en España enviando dinero para pagar los gastos de su hijo y ahorrar para darle una vida mejor en su país. Mientras tanto, Antonio le oculta el maltrato para que ella no se preocupe y soporta humillaciones, golpes y abusos también gracias a la amistad de su primo Leo, que sufre casi la misma situación mientras su tía se mantiene pasiva y justifica el comportamiento de su marido. Unas duras circunstancias que ayudan mucho a poder conectar con Antonio porque al mismo tiempo que su situación es muy complicada, también su carácter es muy simple y tiene un buen sentido del humor que le da incluso un sentido cómico a las conversaciones que mantiene con su primo y el resto de personajes.

Para completar el cuadro de buenos personajes, tenemos a otros dos clave en el desarrollo de la historia y que no sé cuál de ellos me ha parecido más odioso. De parte de Antonio tenemos que tragar a Norberto, el marido de su tía: un hombre cruel, cínico y abusivo con toda su familia; mientras que por parte de Lucía, al que le deseamos una paliza es a Álvaro, uno de los culpables de su desgracia. Como contrapunto, la novela también tiene una cara amable que cobra la forma de Delfina, la particular hada madrina de Antonio y Lucía, una maestra de taller de pulseras hippies muy alegre y con ropa llamativa, que conecta enseguida con los chicos y que gracias a su peculiar percepción, poco a poco los hace abrirse con sus problemas. Así que en general, la construcción de los personajes se limita a dotarlos de la historia personal necesaria para el marco argumental que sucede en tan poquitas páginas pero no por ello sus personalidades son meros instrumentos, sino que simplemente representan todos los colores desde el blanco al negro para que los odiemos o los queramos.

La estructura del libro está basada en ir alternando las historias de ambos protagonistas hasta que llega un punto que se cruzan. Cada capítulo son apenas unas pocas páginas así que las dos historias avanzan muy rápido y una vez que se unen, el ritmo ya es tan rápido que ni nos damos cuenta de que las páginas vuelan. El estilo de la autora también tiene mucho que ver en esto porque tiene una naturalidad y una forma de narrar con bonitas frases y reflexiones muy profundas. El toque agradable que tiene al escribir me ha parecido maravilloso y un aliciente para animarme a leer más novelas suyas, sean de la temática que sean. Todo está tratado de una manera muy sencilla, sin ahondar demasiado en los traumas interiores y sólo mostrando los hechos para que sea el lector quien tenga que deducir los pensamientos y decidir qué siente respecto a lo que lee.

Como decía al principio, iba un poco a ciegas a pesar de saber los temas que trata pero el resultado me ha parecido una gozada de novela cortita y concisa para mostrar lo fácil que se puede convertir la vida de dos adolescentes en un infierno personal. No es que sea una novela triste ni que haga llorar, es más bien simple y llana, tal cual son las cosas en la realidad, algo que ayuda mucho a empatizar sin que sea especialmente conmovedora, en el sentido de llegarnos a hacer pasar un mal rato. Todas y cada una de las fases por las que atraviesan ambos personajes son un fiel reflejo de la realidad, novelizada y dirigida a jóvenes lectores, pero que aún así no escatima en la dureza de algunas situaciones.


En resumidas cuentas, la sorpresa que ha supuesto esta novela para mí creo que ha sido lo que más me ha gustado. Se trata de una historia muy realista, pensada sobre todo para mostrar el calvario que puede suponer pasar por una situación similar, incluso si empieza inocentemente. Además, se lee en unas horas (como ha sido mi caso) porque tiene algo que empuja a querer leer más. Desde luego, es una historia más que recomendable para jóvenes o más adultos porque una novela así, en realidad no tiene edad. Nos muestra la cara menos agradable de la adolescencia y a la vez nos marca una pautas para poder empatizar o sentirnos identificados con los personajes en situaciones tan extremas. Debería ser lectura “obligatoria” o al menos recomendada en los institutos porque puede ayudar a ponerse en el lugar de las víctimas, o incluso de los cómplices, por una vez.

*Termino agradeciendo muchísimo la recomendación y por supuesto, el envío del ejemplar a Loqueleo, porque ha resultado ser una lectura muy intensa sin que me lo esperara.

¿Os gustan las historias de problemas adolescentes?

¿Habíais oído hablar de esta novela o su autora?

lunes, 20 de noviembre de 2017

RESEÑA La Hija del Oráculo




Autora: Paula de Vera
Editorial: Ediciones Hades, 2015
Tapa blanda / ebook, 225 págs.
Landeron #1
Género: Fantasía épica. Aventura. Juvenil
Aldin siempre ha sido un bicho raro. Durante los quince años que lleva viviendo como refugiada, junto a sus padres, en la pequeña villa élfica de Lar, jamás ha manifestado ni uno solo de los dones atribuidos a su raza: los oráculos. Pero, ¿qué sucedería si no fuese quién todos quieren hacerle creer? ¿Y si hubiese… otra explicación?
“La Hija del Oráculo” es el primer tomo de la saga “Landeron”, la cual pretende ser un viaje iniciático para sus protagonistas, al tiempo que ensalza valores como el poder de la amistad, la solidaridad o un amor posible entre seres de muy diversa procedencia, cuyos caminos cruza la necesidad de sobrevivir en un mundo hostil.
Porque los únicos límites que existen, son los que nosotros mismos nos imponemos.
Conocí esta novela hace más de un año y siempre me había llamado mucho la atención. La fantasía épica es uno de los géneros que más suele sorprenderme porque todo está a favor de l@s autor@s para que inventen cualquier cosa con su imaginación. Me apetecía probar con una autora como Paula de Vera porque no he leído nada de ella anteriormente y porque me gus ta conocer a autores noveles. Así que en cuanto vi que la propia autora organizaba una lectura conjunta (con el hashtag #BTLanderon en Twitter), me animé sin dudarlo ya que además es una lectura bien cortita para poder intercalar con otras más densas.
No sabía qué esperarme de esta historia porque no había leído previamente su sinopsis pero todo empezó como me imaginaba, o lo que es lo mismo, con un topicazo muy común por estos lares: la protagonista descubre que no es quien siempre ha creído que es aunque lleva toda su vida sintiéndose fuera de lugar dentro de los de su misma especie, ya no sólo físicamente porque sus rasgos no coinciden exactamente con su raza si no porque resulta ser una decepción al no ser capaz de dominar los dones de los suyos. Cuando su vida cambia drásticamente por este hecho, tiene que emprender un viaje (de nuevo otro tópico que hasta tiene nombre propio: ”el viaje del héroe”). Por supuesto, en su camino se unen otros personajes de diversas razas más o menos manidas en este género de fantasía. Y por descontado, tienen que acompañar a Aldin hasta su destino, literal y figuradamente. Así que en cuanto a trama, espero haberme explicado bien porque si no, lo resumo en una palabra: tópico.
Además, sabiendo que son varios los personajes que más o menos tienen el mismo protagonismo (porque puede que el personaje central sea Aldin, pero todos los demás que le rodean son principales igualmente), tenía mucho interés en ver cómo se desarrollaban sus relaciones entre sí porque además de los que se conocen de antes, también se les van uniendo otros nuevos por el camino y todos comienzan a tener sentimientos los unos por los otros porque son jóvenes y están solteros (un punto a favor es que podemos calcular sus edades por la guía que ha incluido la autora para comparar los años en cada raza). Sin embargo, también este aspecto me ha flojeado porque las emociones surgen como muy rápidamente, como que simplemente se empiezan a emparejar sin que a mí me dé tiempo casi ni a enterarme de quién le gusta a quién, así que me ha parecido que se profundiza muy poco en establecer buenas relaciones con fundamento a nivel de trama.
Por otra parte, si hay algo que me ha gustado de “La hija del oráculo” son los diferentes poderes que tienen algunos de los personajes. Es verdad que en el grupo muchas de las razas se repiten (elfos, humanos… lo de siempre) pero sí que se puede apreciar el intento de la autora de desmarcar esos mismos prototipos dotándolos de algunos dones bastante peculiares y llamativos. También hay algunos giros argumentales que sinceramente no me esperaba y que pueden sorprender más o menos si se está atent@ a las pistas que va dejando la autora. No es que no hayan logrado sorprenderme porque no es eso, es simplemente que ni con esos plot twist mi atención estaba centrada en lo que estaba pasando porque no se le da el suficiente énfasis a las revelaciones y por lo tanto, no he conseguido involucrarme en ese factor sorpresa.
Así que han sido varias las cosas que he echado en falta en “La hija del oráculo” como unos personajes más definidos (en todo momento los he visto como compañeros o grupo de viaje y no como individuos), más profundidad en las relaciones personales de todos, ya no sólo las románticas que son bastante superficiales si no un poco más de aplomo en determinadas situaciones (como spoiler→la pérdida de los padres de Aldin o el descubrimiento acerca de la hermana de Aelhia←fin de spoiler) Oh, y también he necesitado un mapa. Siempre echo de menos un mapa porque si no, es como dar por hecho que l@s lector@s conocemos el mundo que sólo está en la mente de la autora, en este caso.
En general la novela se me ha quedado muy cortita por todo y aunque es muy fácil justificar esto teniendo en cuenta que se trata de una primera parte en la que luego la historia se desarrolla más, la verdad es que los inicios de sagas y trilogías tienen que ser fuertes para poder generar el interés necesario para que l@s lector@s sientan al menos curiosidad por saber qué pasará bien porque nos hemos encariñado con algún personaje o bien porque hay algún misterio en el aire sin resolver. Esto es lo que me ha faltado en la introducción a Landeron y puedo entender que más adelante todo se desarrolle mucho mejor porque quedan aún dos partes para seguir contando la historia, pero igualmente esto no me parece obstáculo para que cada libro que forme parte de una trilogía sea una novela más completa.
En definitiva, no ha resultado ser la novela que esperaba pero de todas formas ha sido una buena lectura en la que han pesado más los puntos fuertes que también coinciden con los más originales: algunas razas nuevas o los poderes. No ha habido nada en esta novela que me haya sorprendido como tal, porque bebe de otras muchas historias parecidas con las excepciones que he ido comentando. En ningún momento me ha resultado aburrida porque la verdad es que se lee bastante rápido y tiene una narración muy dinámica para que la lectura sea amena, así que por mi parte es una novela recomendable si os gusta el género.
*Muchísimas gracias a la autora Paula de Vera por organizar la lectura conjunta y por cederme un ejemplar para poder leer la novela.
¿Os gustaría conocer esta historia?
¿Sois lector@s de fantasía épica?

viernes, 17 de noviembre de 2017

RESEÑA Último Verano en Tokio



Autora: Cecilia Vinesse
Título Original: Seven Days of You
Traductora: Victoria Horrillo Ledesma
Editorial: Puck (Colección Latidos), 2017
Rústica con solapas, 320 págs.
Autoconclusivo
Género: Juvenil, Contemporánea, Romance, Young Adult
Sophia tiene siete días. Una semana antes de que su vida cambie para siempre.
Nacida en Japón, de madre americana y padre francés ahora divorciados, Sophia vive a caballo entre dos continentes. Tras pasar los últimos dos años en Tokio rodeada de otros adolescentes expatriados como ella, está a punto de regresar a Nueva Jersey con su madre y su hermana.
Tan solo le quedan siete días para disfrutar de sus amigos. Siete días para despedirse de Tokio, la ciudad que ha llegado a considerar su hogar. Siete días para vivir intensamente el día y la noche, para averiguar qué siente en realidad por Jamie, el chico que siempre le ha gustado en secreto… y qué significa ella para él.
Un plazo muy breve… o muy largo tal vez. Porque siete días pueden ser suficientes para transformar relaciones que parecían inamovibles, para sacar a la luz secretos, traiciones y viejos resentimientos y para albergar no solo finales sino también, tal vez, nuevos comienzos.
Cuando vi anunciada la publicación de esta novela, me di cuenta de lo abandonadito que está el continente asiático en cuanto a ambientación de historias contemporáneas, porque a no ser que el propio autor sea de allí, es muy difícil encontrar historias que se desarrollen por allí. En general, no llevaba ninguna expectativa en concreto y simplemente me apetecía leer algo distinto en una ciudad que muy poquitas veces tengo ocasión de ver en la literatura (y mucho menos juvenil), así que la historia de Sophia me ha enganchado desde el principio porque no sabía muy bien qué podía esperarme.
Sophia es una chica tímida, responsable y tranquila, la hija pequeña de una familia con circunstancias un poco peculiares que la ha tenido de acá para allá mudándose desde que es una niña pequeña. Por ello ha tenido que enfrentarse a la misma situación durante años: despedirse de la gente que le importa y tener que hacer nuevos amigos. La protagonista tiene algo especial, quizás sea su tono o su manera de procesar lo que le está pasando, pero los sentimientos que transmiten son perfectamente comprensibles bien porque es una situación muy verosímil o bien porque la autora parece ser que habla por propia experiencia, así que es muy fácil conectar con todo lo que Sophia siente.
Respecto a su entorno, su grupo de amigos está formado por Mika, David y Caroline, unos personajes que me han tenido un tanto confusa porque a ratos me caían bien y a ratos mal. Su mejor amiga Mika tiene como una doble personalidad porque a veces parece una tía súper enrollada y con buenas intenciones pero otras veces me ha parecido bastante egoísta. Por otra parte, la nueva del grupo es Caroline y a pesar de que parece una animadora americana de manual, es la que mejor me ha caído porque no aparenta ser una falsa. Al que no he podido soportar ni un poquitín ha sido a su supuesto mejor amigo (barra, “chico que le gusta”) David, porque literalmente es un capullo integral que sólo quiere que le rían las gracias y que las chicas suspiren por él, incluidas sus amigas, que se reducen a Sophia y Mika. Además, en el contexto de la situación de Sophia también podemos ser testigos de su situación familiar, una relación un tanto dificil con su hermana mayor que apenas habla con ella y un padre que tiene una nueva familia en Francia y que le da largas para que Sophia vaya a visitarlo.
En cambio, el personaje que más me ha gustado ha sido Jamie, el chico que trae a Sophia por el camino de la amargura cuando decide volver a Tokio justo una semana antes de que ella se haya ido y al que no quiere volver a ver porque, chan chán…, asuntos pendientes del pasado han conseguido que no se hayan hablado durante 3 largos años mientras él ha estado viviendo en un internado en Estados Unidos. Ese pasado en común dejó unas cuantas heridas abiertas que ninguno de los dos ha querido cerrar por orgullo y otros sentimientos, así que tienen por delante una semana intensita. Jamie resulta ser un chico encantador, comprensivo y con un sentido del humor muy alegre, así que Sophia tendrá que aguantarse encima con tanta amabilidad cuando lo que había esperado sería un poco de rencor.
El resultado es que entre Sophia y Jamie hay muchísima química y las situaciones entre ambos hacen que queramos leer más y más para llegar al siguiente encuentro. Creo que este interés es lo que le da un ritmo tan rápido a la novela, aunque el hecho de que haya una cuenta atrás constante en la novela también debe de influir porque los capítulos son muy cortos y van contando los días, las horas y los minutos que faltan para que Sophia coja su vuelo a Nueva Jersey. Toda la novela tiene bastante velocidad porque dado que los tiempos en que ocurre todo son muy reducidos, todas las escenas están muy condensadas y se suceden sin que apenas haya pausas. Me recuerda bastante a una serie de películas (“Antes del amanecer” y sus secuelas) en las que todo sucede en una noche, porque en esta novela incluso hay noches en que Sophia y sus amigos ni siquiera van a casa a dormir.
Sin embargo, hay un gran “pero” en esta historia y es, sin duda, el margen de tiempo. Nunca me han parecido muy realistas los romances de unos días, que no quiero decir que no existan los flechazos, pero el sentimiento que intenta transmitir la novela me parece demasiado precipitado porque en apenas 3 o 4 días (dado que el resto hasta la semana completa ya ni los cuento porque posible spoilerya están completamente locos el uno por la otra, así que vivimos un romance al completo, desde el inicio en que ella no quiere ni volver a verlo hasta ya os imagináis quéfin del posible spoiler). Aunque debo reconocer que no es un instalove, ni mucho menos porque en esta relación el tiempo es muy relativo y por eso tampoco me ha molestado mucho esa condensación de los acontecimientos en unos días. Entiendo que como la relación viene de varios años antes, en estos días en que transcurre la novela simplemente los sentimientos ya están a flor de piel.
En cambio, el final me ha parecido bastante realista sin ser excesivamente edulcorado ni un drama de llorera, así que en general el sabor que deja la novela al terminar es muy agradable. Por lo demás, personalmente volvería a leer cualquier historia de esta autora porque su narración tiene algo muy sencillo y a la vez muy profundo, que creo que también se debe a la buena traducción que ha tenido la novela porque utiliza un lenguaje adecuado a la edad de los protagonistas y expresiones muy coloquiales, además de utilizar muchos términos japoneses para respetar la ambientación. Así en definitiva, una lectura que me ha durado un suspiro y que me ha servido para conocer a otra autora juvenil.
Resumiendo, he disfrutado muchísimo con esta novela porque tiene algo entrañable más allá del romance, con muchos matices por la situación que atraviesa la protagonista y con un trasfondo familiar y de amistad más profundo del que parece a simple vista tras leer esa sinopsis tan típica. Es una historia recomendable para lector@s que disfruten con la literatura juvenil en general, pero seguro que más de un@ podrá sentirse identificado porque el hecho de tener que marchar a otro lugar a vivir, despedirse de amig@s o tener que conocer gente nueva. Una novela rápida, sencilla y muy entretenida que relata una relación inacabada como puede suceder en determinadas circunstancias en la vida real.
*Nada más, sólo agradecer una vez más a Puck Ediciones por haberme enviado amablemente un ejemplar para poder disfrutar de esta historia.
¿Os gustaría conocer esta historia?
¿Os habéis tenido que mudar para no volver?