Autora:
Marta Cruces
Editorial:
Phoebe Romántica, 2019
Tapa
blanda / ebook, 378 págs.
Autoconclusivo
Género:
Romántica, Contemporánea

Dorian Wilson es uno de los mejores y más famosos
creadores de videojuegos, pero en los últimos tiempos ha perdido su toque
mágico… Su empresa le da un ultimátum: o consigue un nuevo éxito o le despiden.
Para ayudarle a centrarse y sacar adelante el proyecto, le envían a Claire
Redfern, experta en encauzar la creatividad de genios como él.
En el día a día, Dorian y Claire tendrán que aprender
a trabajar juntos, a estudiarse, a cooperar… hasta que el amor parece querer
entrar a complicarlo todo. Tanto uno como otro deberán enfrentarse a su pasado,
a superar antiguas traiciones y engaños, todo para poder sacar adelante su
proyecto.
Y algo más… Mientras tanto, todo estará en juego.

De nuevo repito con Marta Cruces aunque esta vez en solitario después de
haber probado con ella a cuatro manos junto a África Ruh con Escrito con sangre y seda, cuya reseña
podéis ver aquí. En este caso es un género bastante diferente pero que me llamó
la atención desde que vi anunciada su publicación, primero por curiosidad
porque me encantaría seguir la evolución de esta autora y segundo porque todo
lo que tenga que ver con videojuegos me capta enseguida como buena chica gamer que soy. Como suele ser habitual,
dado que ya tenía decidido que leería esta novela, ni siquiera me molesté en
leer la sinopsis aunque a grandes rasgos sabía de qué iba y mis conclusiones
han sido dos: que tenía razón en confiar en una nueva historia de Marta Cruces
y que a veces las expectativas son las únicas que nos fallan y no las historias
que leemos en sí mismas.
A grandes rasgos, hay dos cosas que quizás han hecho no que disfrute menos
de la lectura pero sí que no me haya gustado aún más. De una tengo la culpa yo y
sólo yo y es la falsa expectativa que me creó la portada porque esperaba que
fuera mucho más divertida e incluso de género chick-lit, por eso del juego y
del amor creí que sería una comedia romántica con situaciones graciosas pero
no: es romántica pura. Y de ahí paso al segundo punto que me ha flojeado y es
que al ser romántica pura, la historia de amor tiene que ser muy pero que muy
sorprendente para que mantenga mi interés leyendo y a la vez la química entre
los protagonistas tiene que ser muy buena para que me convenzan como pareja. Me
hubiera gustado encontrarme con algo mucho más arriesgado, con unos protagonistas más
innovadores, por eso creo que al acabar de leer la sensación ha sido la de haberme
quedado a medio gas aunque no haya supuesto ningún problema a la hora de ir
leyendo porque no deja de ser una buena novela de entretenimiento.
Sin necesidad de leer la sinopsis concreta, en general la trama de Amor en juego es sencilla y en cierto
modo, muy típica. Dorian es un desarrollador de videojuegos algo caótico que
lleva un tiempo sin una buena idea por culpa de un bloqueo creativo. A su
alrededor y trabajando desde casa, cuenta con un equipo estupendo de
desarrolladores y diseñadores al que dirige con amabilidad y buen rollo y con
los que mantiene una relación de amistad además de compañerismo. Sin embargo,
su empresa cree conveniente enviarle a Claire, una organizadora profesional,
para que ponga algo de orden en los nuevos proyectos. Lo primero que cambia
Claire es su espacio de trabajo (porque en el fondo sueña con ser diseñadora de
interiores), aunque lo que menos espera Dorian es que termine por cambiar su
vida entera. Claire es, si acaso, el personaje con más tópicos que tiene la
novela: vive con su hermano pequeño, Chris, con una carrera que no le
gusta y manteniendo una relación con su padre muy tensa y distanciada debido al tema del
trabajo porque en realidad ella no está conforme con su deriva profesional y no se atreve a apostar por
su sueño personal.
Así a simple vista, no hay nada nuevo en el horizonte más allá del chico
conoce chica y salta la chispa. Es más, la relación romántica es la parte con
más clichés de todo el libro y la que en general me ha sabido a poco aunque me
haya entretenido igual, que una cosa nunca quitará a la otra, si se saben
manejar. Por eso, respecto al propio romance he tenido mis altibajos al ir
leyendo porque para mi gusto considero que empieza demasiado acelerado, muy
evidente desde el primer encuentro y a mí me gustan más a fuego lento y pausados
para mantenerme enganchada, mucho más que si se descubren todas las cartas
desde un principio. Aquí la atracción es tan clara y los pensamientos hacia lo
que sienten por el otro son tan obvios a las pocas páginas, que parece que
poco queda por desarrollar. Luego es verdad que rebaja bastante la velocidad,
porque la trama empieza a centrarse en otras subtramas, y quizás se ralentice
demasiado hasta el punto que parece que se estanca sin avanzar aunque sepamos
cómo va a terminar. Realmente esto es un tema de percepción lectora porque
influye muchísimo el tipo de romances que disfrute cada lector@ así que esta
cuestión de ritmos románticos no es algo intrínsecamente negativo.
Por otra parte, todo lo demás es un acierto continuo porque la historia
tiene muchos más puntos a favor que los pocos que me han flojeado a mí. Por
ejemplo, ambientar el tema laboral en el mundillo de la industria de los
videojuegos por parte de Dorian, nos lleva a conocer muy pero que muy bien cómo
funciona la creación de un videojuego desde que solo es una mera idea hasta que
sale al mercado. La autora plasma muy bien todas y cada una de las fases, con
un montón de tormentas de ideas creativas, de estrategias para mejorar el
producto… Se nota de lejos que domina todo ello ya sea por experiencia o por
documentación, pero está claro que ha disfrutado incluyendo todas esas
pinceladas para darle mucha mayor credibilidad al personaje de Dorian y todos
los secundarios que lo rodean. Gracias a Dorian, tenemos al gran antagonista de
la historia: un antiguo rival de personalidad manipuladora y ambiciosa que no
duda en pisotear a quien esté a su lado para pasar por encima. El típico trepa
sin escrúpulos, vaya (aunque este es un tópico de la vida diaria). Sin embargo, aunque sea una historia del pasado de la que
Dorian aún no ha pasado la última página, resulta ser uno de los conflictos
actuales que tiene el protagonista y para mí personalmente, al haberme
desinteresado un poco del desarrollo del romance, es esta otra relación la que
me ha mantenido en ascuas, con los flashbacks
diseminados de los recuerdos de Dorian, mientras intenta que no afecte a su
proyecto ni a los que trabajan con él.
Precisamente, el grupo de compañeros de Dorian es otro de los aspectos que
más dinamismo le aporta a la novela, que ya de por sí tiene un ritmo muy ágil de
lectura porque todo transcurre prácticamente a través de diálogos entre los
personajes. Todos los chicos y chicas que forman el equipo de trabajo tienen a
su vez personalidades muy diferenciadas que no quedan diluidas por estar en
segundo plano, sino que cada uno de ellos tiene su subtrama y algún momento en
el que cobra su propio protagonismo. Aunque sin duda, para mí el punto más
encantador que tiene Amor en juego es
la relación de Claire con su hermano Chris, porque es un chico entrañable que
admira a Dorian, su ídolo creador de videojuegos y se comporta como un
auténtico fanboy. Gracias a él
tenemos muchos de los mejores diálogos de la novela y también continuas
alusiones frikis que impregnan casi todos sus encuentros. Al fin y al cabo,
esta historia le da protagonismo a la relación entre Dorian y Claire pero al
terminar nos damos cuenta de que todo lo que hay son relaciones, de uno u otro
tipo y yo me quedo con eso.
7/10
En resumen, una novela rápida y encantadora pero algo típica, con un buen
fondo y una bonita historia de amor pero llena de tópicos. Si os gusta la
novela romántica, con Amor en juego
acertáis casi seguro porque tiene todos los elementos que suelen gustar a l@s
amantes del género y que funcionan muy bien, combinados con la narración
sencilla y fluida de Marta Cruces, así que tampoco me lo pensaría dos veces si
la trama os llama la atención.
*Para terminar, tengo que agradecer a Marta Cruces y a Phoebe Romántica por
haber tenido el detalle de facilitarme un ejemplar.
Otras novelas de la autora reseñadas en el blog
¿Conocíais a esta autora o sus
novelas?
¿Os gusta el mundo de los
videojuegos?

















