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martes, 24 de mayo de 2022

RESEÑA La Rebelión de la Mariposa

 

Autora: Miriam Mosquera

Editorial: Ediciones Freya, 2022
Corrección: Lucía Gutiérrez Sobrado y Nia Area
Rústica con solapas /Ebook, 594 págs.
Autoconclusivo
Género: Juvenil, New Adult, Ciencia Ficción, Distopía

La súbita muerte de todos los animales de la Tierra divide a la sociedad en dos: los celestes, quienes disfrutan de todos los lujos y comodidades, y los domésticos, seres inferiores que tienen prohibido tocar y mirar a los celestes.

Eva Salazar es la hija del ministro de Alimentación y lleva una vida perfecta. O eso transmiten los periodistas cuando su inminente boda se vuelve mediática. Lo que los medios desconocen es que el enlace está concertado, por intereses políticos, con un hombre al que no ama, y que la doméstica que la ha criado va a ser enviada al otro lado del Muro por su culpa. 

Es entonces cuando Eva comprende que luchar contra el gobierno de la República de Heden es la única solución para hacer justicia en una sociedad oprimida y segregada. Y solo el Frente de Liberación podrá demostrarle que, en medio del horror de un mundo en el que ya no existen los animales, aún queda hueco para la esperanza.

Nunca había leído previamente nada de Miriam Mosquera pero la sigo desde hace un tiempo por redes sociales y tenía muchísima curiosidad por conocerla oficialmente como autora. La Rebelión de la Mariposa es de ese tipo de novelas que me entra por los ojos pero que me atraen por quienes las escriben, porque algo me empuja a querer leer a ciertas autoras por una especie de intuición y, en este caso, he acertado de pleno porque pienso seguir muy de cerca a Miriam Mosquera. No sé qué esperaba de esta novela pero solo puedo decir que me ha sorprendido en todos los aspectos en que me puede gustar una novela y si no sois muy de saber de qué van, os la puedo recomendar desde ya, sin necesidad de tener que leer las parrafadas que siguen. Si, por el contrario, os pica la curiosidad, podéis leer tranquilamente porque esta opinión está libre de spoilers y trato de no contar demasiado sobre la trama salvo lo que me ha hecho sentir a mí.

De entrada, la autora nos lleva hacia un futuro no demasiado lejano, pero en apariencia perfecto y ordenado, regido por un régimen totalitario y discriminatorio supuestamente necesario para no volver a cometer los errores que cometieron los seres humanos en el pasado (nuestro presente). Ya desde la primera escena vemos la primera característica de este futuro: los animales han desaparecido. En Heden no existen los animales y está prohibida cualquier representación que recuerde a un animal. Nadie sabe por qué se extinguieron de forma espontánea pero ese punto de no retorno trajo consecuencias catastróficas para el planeta y la Humanidad, que tuvo que aprender a sobrevivir sin una cadena trófica natural. Así, la sociedad ahora está dividida con una especie de elitocracia que permite que los “celestes” vivan como si fueran de la nobleza y los “domésticos”, considerados infrahumanos, ni siquiera personas, despreciados y humillados constantemente y dedicados a servir a los celestes como esclavos. Así que la premisa es cuanto menos desalentadora, pero al menos tenemos una protagonista que ha tenido la gran suerte de haber nacido siendo celeste, rodeada de privilegios y con la vida resuelta. Quizás demasiado resuelta.

Todo un mundo feliz el que ha creado Miriam Mosquera y que me ha tenido morbosamente enganchada solo por ver cómo funciona esa sociedad opresiva, cosa que me pasa cada vez que me adentro en una nueva distopía. Sin embargo, a diferencia de otras novelas de temática similar con futuros desalentadores que a veces me saben muy repetitivas, además la autora se ha centrado muchísimo en la construcción de los personajes, de forma que no cojea ni en trama ni en protagonista ni en worldbuilding. Por ello, conocemos a Eva en profundidad llegamos a conocerla muy bien no solo por ser la protagonista, sino porque la forma en la que está narrada la novela hace que veamos sus inseguridades, su forma de pensar, su visión particular de su propio mundo, su evolución emocional… En muchos aspectos, es el mejor personaje de la novela porque obviamente es al que más páginas se le dedica, pero es que el resto no se quedan atrás. A mí personalmente me ha encantado Abel Garza, del que es mejor no saber nada porque hay que conocerlo. Y también Zeta me ha terminado fascinando a pesar de que al principio tenía mis dudas acerca de si sería el típico chico de la “resistencia” de turno en la típica novela distópica juvenil. No, al final todos y cada uno de ellos han tenido su importancia y se han ganado de alguna forma un pedacito de mi corazón, cada uno a su manera.

Por otra parte, la trama me ha parecido adictiva, de estas que casi que te obligan a seguir leyendo porque ¿cómo vas a dejar ahí en ese final de capítulo la lectura? Mejor uno más, o dos o tres. Así que a pesar de que el libro es bastante gordote físicamente (para los comodones como yo siempre nos quedará la versión digital), la lectura se hace súper amena, porque la historia entretiene muchísimo, apetece leerla a ratos sueltos o en largos maratones una tarde entera. Los capítulos son de una extensión asequible, no es de estos que se leen en cinco minutos pero tampoco te eternizas para llegar al final (como os digo, lo difícil será parar en ese capítulo). Se trata de una novela, ante todo, ágil, de entretenimiento, plagada de diálogo pero sin perder de vista las descripciones necesarias para que entremos en Heden. En cuanto al estilo propio de la autora, si digo que me ha sorprendido sería como admitir de alguna manera que esperaba menos de ella y para nada es el caso. Más bien al contrario, tenía unas expectativas altísimas y unas ganas aún más altas de que su forma de escribir me encantara, así que al ir leyendo y viendo cómo poco a poco me iba ganando sin aparente esfuerzo, admito que al final del libro he caído rendida ante Miriam Mosquera. Normalmente soy cautelosa a la hora de emocionarme tanto cuando conozco nuevas plumas, también teniendo en cuenta si son o no noveles o si ya han publicado algún relato o novelette. Sin embargo, otras veces simplemente me dejo llevar por la emoción que me va provocando alguien a quien no he leído antes y que me va sorprendiendo página a página, de forma que termino encantada con la lectura, con la autora y con la perspectiva de poder leer próximamente nuevas historias que me hagan sentir igual de emocionada.

8/10

En otras palabras, una novela adictiva de principio a fin con una premisa impactante y un desarrollo que nos impulsa a no parar de leer para ver cómo la protagonista intenta sobrevivir en esa atmósfera asfixiante. Esta novela ha sido un sí rotundo, porque Miriam Mosquera ha sabido cautivarme sin condiciones, me ha encantado cómo me ha atrapado y he quedado enamorada de su forma de crear personajes, así que sobra decir que estaré ahí cuando nos vuelva a regalar una de sus historias. Si os gustan las historias distópicas, con personajes cautivadores y centradas en una trama más de reflexión que de acción, esta novela os encantará. Si además estáis dispuestos a confiar vuestros ratos libres de lectura a nuevas plumas como la de esta autora, seguro que salís doblemente encantados porque podréis recomendarla hasta resultar pesados como pienso hacer yo a partir de ahora.

*Por último, muchísimas gracias a Ediciones Freya por el envío del ejemplar.




¿Os gustan este tipo de historia futuristas?

¿Conocíais la novela o a su autora?

lunes, 25 de abril de 2022

RESEÑA La (Des)Enseñanza de Cameron Post


Autora: Emily M. Danforth
Editorial: Umbriel Editores, 2022
Título original: The Miseducation of Cameron Post
Traducción: Daniela Rocía Taboada
Rústica con solapas /Ebook, 448 págs.
Autoconclusivo
Género: Realista, Drama, Contemporánea

La noche en que sus padres mueren, lo primero que siente Cameron Post es alivio. Alivio porque sus padres ya no se pueden enterar de que, unas horas antes, besó a otra chica.

Ahora, Cameron vive con su tía, una mujer muy conservadora, en un pequeño pueblo de Montana. Todos los días, hace todo cuanto puede para ocultar su sexualidad y se ha vuelto una experta en el arte de esconderse. Pero ¿es posible ocultar los sentimientos cuando empiezas a enamorarte de tu mejor amiga?

Un día, su tía, desesperada por «corregir» a su sobrina, toma una decisión drástica. Y Cameron deberá enfrentarse al coste de ser ella misma, aunque no esté segura exactamente de quién quiere ser.

Empecemos por reconocer que no había oído nada esta novela hasta que me la propusieron desde Umbriel Editores y resulta que la novela ya tiene algunos años antes de haber llegado traducida a nuestro país, puesto que se publicó en 2012 en el texto original. Y ha sido una propuesta súper acertada porque a mí este tipo de historias me conmueven y me llegan a lo más hondo, a pesar de que a ratos lo llegue a pasar bastante mal con lo que me puedan llegar a contar debido a los temas que trata. Con esto no quiero hacer un trigger warning demasiado general, pero sí que puedo advertiros que si sois sensibles hacia la homofobia y las situaciones más extremas de este odio enmascarado de religión, quizás esta no sea vuestra lectura. Sin embargo, si os gusta indignaros y echar pestes por la boca leyendo situaciones injustas de una realidad y un problema social como es este, entonces sí que habréis encontrado un libro adecuado para que encante.

La protagonista indicada en el título es Cameron, una chica adolescente que acaba de perder a sus padres en un accidente de tráfico de forma repentina pero no del todo trágica para ella, porque con 16 años y una personalidad optimista e ingenua aún no es consciente del alivio que siente al no tener que reconocer su verdadera orientación sexual ante ellos cuando descubre que le gusta besar a una amiga suya a escondidas. Sin embargo, esos pequeños encuentros de felicidad terminan abruptamente cuando su familia, de una convicción religiosa muy fuerte y tóxica, descubre que a Cameron le gusta ir por ahí besando chicas y cometiendo pecados capitales imperdonables. Así que la solución es meterla en un centro cristiano donde podrán ayudarla con su “problema”. Esta especie de reformatorio que tiene más de secta que de centro educativo es, como os imagináis, un lugar atroz, terrible y que no debería existir, efectivamente. Así que toda la lectura ha sido un remolino de sentimientos de angustia, impotencia y rabia, como todo lo que tiene que ver con la homofobia, la discriminación y la supuesta voluntad de Dios de por medio.

Aunque la narración nos ubique en los años 90, el libro trata de un tema tan duro como real y actual, por más que nos cueste creerlo en pleno siglo XXI, como son las “terapias” de reconversión utilizadas contra personas no heteronormativas, en la mayoría de los casos aceptadas o solicitadas de forma “voluntaria” por ellos mismos debido al entorno en el que se han criado o en el que se desarrolla su vida diaria. En otras palabras, horrible. Sin embargo, pese a todo lo que yo pueda pensar y sentir al leer sobre estos temas, para mí no deja de ser de alguna manera fascinante o incluso morboso, ver cómo se aplican de forma tan flagrante los métodos de cambio del pensamiento, la manipulación de la autoestima, la pseudopisología que utilizan para deconstruir las emociones de algo que es cuestión de gustos, con sentimientos de culpa y de autocrítica mediante unas mal llamadas terapias que rozan la tortura psicológica y, en muchos casos, también física. 

Ha sido un auténtico suplicio emocional leer sobre la vida cotidiana de estos jóvenes en un sitio de estos, porque precisamente están en una etapa de desarrollo en la que son especialmente vulnerables a la manipulación de los adultos y de lo que les transmitan, con sentimientos de odio hacia sí mismos por lo que son o piensan, con la correspondiente pérdida de la intimidad entre ellos y el personal del centro puesto que no se permiten “pensamientos impuros”. El retrato fiel y llano del día a día de Cameron en el centro me ha llevado a reflexionar en la mayoría de los casos sobre qué seguimos haciendo mal como sociedad para que esto siga existiendo a día de hoy, porque Cameron podría ser cualquiera en su misma situación si no tiene la suerte de crecer en un entorno familiar y social sano. He leído escenas duras y otras no tan duras, algunas emotivas y entrañables aunque otras bastante más desagradables, porque para eso es este libro, para mostrarnos lo intransigente y cuadriculada de mente que pueden llegar a ser un sector de la sociedad y el dolor y la miseria que pueden llegar a causar en las personas como Cameron.

Por todo ello, me ha sido muy fácil empatizar con la protagonista y el resto de personajes principales porque la novela está pensada para que nos indignemos junto a ellos con todo lo que les ocurre. Cameron es una chica que me ha caído genial y he comprendido todo lo que siento y piensa, porque además yo ni sé que haría en cada una de las situaciones que le toca vivir, pero creo que parte del mérito también lo tiene la autora, porque a través de un estilo simple y llano nos transmite un montón de emociones de la manera más sencilla posible pero sin perder la profundidad de lo que va narrando. Está planteada para que nos indignemos con lo que vamos leyendo, para que nos angustiemos junto a los personajes, para que sintamos lo que ellos sienten y para motivarnos a denunciar cualquier situación parecida que pueda llegar a nuestros oídos. Además, la novela utiliza un lenguaje tan cotidiano, dinámico y fácil de leer para que, a pesar del número de páginas, esta historia se nos pueda hacer muy muy corta.

7/10

Dicho de otro modo, ha sido una lectura de las que te hacen reflexionar de principio a fin, pensada para removernos toda la conciencia y concienciarnos a la vez lo importante que es no dar un paso atrás en la tolerancia y la necesidad de respetar a los demás. Me he encontrado un cruel retrato de una realidad que sé que existe pero que aun así me parece increíble que sea más habitual de lo que me pienso, aunque la novela esté ambientada hace un par de décadas. Por mi parte es una recomendación clarísima para quienes disfrutéis de este tipo de lecturas de temas sociales, más allá de la etiqueta LGTBI que brilla con luces de neón en toda la novela.

*Por último, muchísimas gracias a Umbriel Editores por el envío del ejemplar para poder disfrutar de esta historia.




¿Conocíais esta novela o a su autora?

¿Os gustan las historias que tratan temas sociales?

lunes, 4 de abril de 2022

RESEÑA Alba y la Primavera Interminable



Autora: Ana María Draghia
Editorial: Harlequín Ibérica, 2022
Rústica con solapas /Ebook, 301 págs.
Autoconclusivo
Género: Romance, Realista, Contemporánea, Chick-Lit, Comedia

Después de él, el mundo ya no dejó de girar.

Alba tiene un peculiar sentido del humor y muchísimas ganas de volver a comerse el mundo tras el fracaso de su última relación. Trabaja en el consultorio amoroso de una revista muy famosa, Miss Venus, y vive feliz en su burbuja hasta que le anuncian que tiene que compartir la sección con Martín, un chico alegre y cercano que esconde mucho dolor tras su sonrisa.

El nuevo método de trabajo de Martín hace que Alba salga de su caparazón y se redescubra a sí misma. La atracción entre ambos crece a medida que lo hace la complicidad, pero ¿y el amor?

A estas alturas, Ana María Draghia ya es una habitual de este rincón literario porque desde la primera vez que la leí, supe que era de las mías, por su estilo, sus personajes, sus tramas y por su manera de emocionarme. Sin embargo, a diferencia del resto de novelas que he leído de ella, y que podéis ver reseñadas en las portadas enlazadas más abajo, es la primera vez que la leo en su faceta más humorísticas, porque Alba y la Primavera Interminable es una tragicomedia que puede hacernos reír con muchas escenas, aunque siempre hay cabida para alguna lagrimilla más emotiva, porque si no, no sería Ana María Draghia.

En esta ocasión, la chica que encabeza el título es una tuitera famosa, con miles de seguidores que están ansiosos por leer sus consejillos amorosos y ver sus publicaciones glamurosas. Lo que no saben es que detrás de la foto de la modelo nórdica que pone cara a Miss Venus solo está Alba, una chica que se ha olvidado de vivir la vida a todo color después de la traición de su mejor amiga con su novio. Ironías de la vida y para darle algo de emoción a su rutina, Alba recibe la invitación a la boda de las dos personas que más daño le hicieron y ahora sabe que realmente no ha superado ese desengaño amoroso. Consejos vendo pero para mí no tengo, ¿verdad? La cosa se complica cuando su jefa le encasqueta a un nuevo compañero, con el que tendrá que compartir followers y retuits porque piensa que “ha perdido su frescura y su toque” así que un enfoque masculino y una dinámica de pareja les gustará a los lectores. Alba está dispuesta a que le caiga mal Mister Eros, pero cuando conoce a Martín, su plan se cae por todas partes porque el chico es un encanto, súper simpático y muy buena persona.

Ambos protagonistas me han caído genial y se hacen querer porque los dos son simpáticos, tienen una personalidad bien formada y son divertidos. Además, y para mí siempre un punto a favor de cualquier historia que se centre en un romance, los dos tienen capítulos desde su punto de vista, si bien no del todo lo equilibrados a la mitad pero sí de forma que nos permita saber qué piensa también Martín y que esto no sea solo una historia unidireccional. La relación que se va fraguando a fuego lento ha sido una delicia muy entretenida porque poco a poco se van conociendo y ambos tienen un sentido del humor muy peculiar, son divertidos y sarcásticos y hacen una bonita pareja desde el principio. Los dos por separado son muy buenos personajes, con una historia personal apoyando su forma de ser de forma coherente, pero nada más que aparecen junto en escena por primera vez, pude ver el potencial que tenían como dúo y de ahí, capítulo tras capítulo solo han ido creciendo. Es decir, me ha encantado ver cómo se van conociendo y ser testigo de sus pensamientos a través de una primera persona que Ana Draghia domina a la perfección.

Por lo demás, creo que no sorprenderé a nadie si digo que el estilo de esta autora cada vez me gusta más, y eso que llevo ya unas cuantas novelas suyas leídas a la espalda. Sinceramente, creo que puede escribir lo que se proponga porque tiene una soltura increíble a la hora de plasmar sentimientos humanos, plagando su narración de metáforas sencillas de comprender y, a la vez, de situaciones cotidianas con las que identificarnos. Todo ello hace que sus historias sean muy cercanas en cuanto al lenguaje pero también en lo referido a los personajes que va creando, sean para el género que sean porque la clave que se repite en todos sus libros es el romance. Y con ese ingrediente base en su historias ya parte con mi aprobación escriba lo que escriba. Así que en esta ocasión, en la que se sale un poco del drama al que me tiene acostumbrada, aunque también es verdad que no es la típica comedia, no son una serie de situaciones cómicas o absurdas con las que reirnos con la protagonista y sus ocurrencias. Más bien es una comedia ligera, con situaciones distendidas y diálogos divertidos y amenos con los que pasar un buen rato sin pensar demasiado.

7/10

En otras palabras, esta novela partía con la ventaja de ser la nueva novela de una de mis autoras favoritas. Podía gustarme más o menos pero tenía la seguridad de que me iba a gustar simplemente por estar escrita por Ana María Draghia. Cualquiera de sus novelas destila calidad narrativa y, aunque a veces parece que el género chick-lit está ligeramente por debajo en cualquier comparación de calidad con respecto a, por ejemplo, el drama romántico o la novela sentimental, no hay nada que impida que una buena historia sea además una comedia que nos haga reír y emocionarnos al mismo tiempo. Para mí, esta novelita tan sencilla y alegra para a ser una recomendación más que se une a las demás de esta autora, tanto como novela con la que poder empezar a leerla como si ya sois fans como yo de Ana María Draghia.

*Por último, muchísimas gracias a Harlequín Ibérica por el envío del ejemplar.

Otras novelas de la autora reseñadas en el blog





¿Habéis leído alguna otra historia de la autora?

¿Os gustan las comedias románticas?

jueves, 31 de marzo de 2022

RESEÑA La Noche era Terciopelo


 
Autora: Silvia Moreno-García
Editorial: Umbriel Editores, 2022
Traducción: Ana Cecilia Alduenda
Rústica con solapas /Ebook, 320 págs.
Autoconclusivo
Género: Realista, Años 70, Thriller, Noir

Una secretaria aficionada a la novela romántica.

Un sicario que sufre mal de amores.

Una misteriosa desaparición.

1970, Ciudad de México.

Maite trabaja como secretaria, pero solo vive para una cosa: la siguiente entrega de «Romance secreto». Las protestas estudiantiles y la inestabilidad política asedian la ciudad, pero ella se evade de todo gracias a esas maravillosas historias de pasión y riesgo.

Su vecina, una atractiva estudiante de arte llamada Leonora, parece llevar una existencia repleta de intriga y romance, algo que Maite envidia. Y cuando esta desaparece en extrañas circunstancias, Maite no puede evitar empezar a buscarla, sumergiéndose en la vida secreta de su vecina; una vida de estudiantes radicales y disidentes. 

Pero hay alguien más que está buscando a Leonora. Lo hace por encargo de su jefe, un misterioso hombre que envía a grupos de matones a aplastar a los activistas políticos. Elvis es un delincuente excéntrico: es reacio a la violencia y le encanta el rock and roll. Mientras Elvis busca el paradero de la mujer desaparecida, empieza a observar a Maite; y se interesa cada vez más en esa mujer que comparte su amor por la música y la soledad de su corazón.

Mientras buscan a Leonora, Maite y Elvis tendrán que hacer frente a matones, agentes del gobierno y espías rusos que intentan proteger ciertos secretos a punta de pistola. 

Esta es mi primera incursión en una de las novelas de Silvia Moreno-García, a quien tenía fichada previamente por su anterior historia publicada en España “Gótico”, que sigue en mi lista de futuras lecturas. Por el momento, me llevo una muy buena primera impresión en cuanto a su estilo y manera de crear historias fascinantes, porque pese a todo lo que vais a leer en esta opinión, no he podido soltar el libro y me ha tenido en vilo hasta mismo final. No sé qué tiene ni sé explicarlo pero hay algo que engancha, que invita a seguir leyendo y que hace que la historia fluya a pesar de todos los peros que le pueda poner al libro. Así que en general he disfrutado de la lectura y renuevo mis ganas de querer leer otra novela de esta autora, pero vamos a primero a la que nos ocupa ahora.

La novela está estructurada en capítulos alternos desde los puntos de vista de Elvis y de Maite, aunque narrados de forma omnisciente en tercera persona pero siempre manteniendo sus pensamientos y sentimientos en primera línea mientras todo el libro está plagado de diálogos e interacciones muy dinámicas. Así conocemos al introvertido Elvis, un guerrillero de élite que forma parte de los Halcones, un grupo de sicarios que reagrupa a jóvenes, muy jóvenes, para hacer el trabajo sucio del Gobierno mexicano, como apalear estudiantes revolucionarios que marchan en manifestaciones contra el poder instaurado o directamente asesinar a todo sospechoso de ser comunista. No en vano la novela nos sitúa en Ciudad de México en la década de los 70, con todo ese ambiente de política revuelta por todas partes, y aprovechando ese contexto, la autora aprovecha para introducir un montón de la historia reciente de ese país nombrando gobernantes, políticos de la época, así como hechos que cambiaron radicalmente esa historia como atentados sangrientos que quedaron en la impunidad. Ha sido casi vergonzoso para mí descubrir lo poco que sé de un país como México, mucho menos a nivel histórico, así que todo eso que he ganado en conocimiento leyendo esta novela, porque he absorbido cada nuevo dato con gran interés.

Por su parte, tenemos a Maite, la damisela en apuros que se ve envuelta en todo este lío de guerrillas, asesinatos, agentes secretos americanos, rusos infiltrados… Y digo con toda la intención “damisela” porque la chica es fan fan fan de las telenovelas románticas en tiras de cómic con las que fantasea en su vida real, hasta el punto de falsear su propia vida amorosa con los personajes de esas historias que tanto le gustan. No es para menos, porque más anodina no puede ser la rutina de vida que lleva. Para empezar, la pobre es una secretaria gris a la que no le gusta su trabajo, pero tampoco lo deja porque “qué pereza cambiar de trabajo si además tampoco me va a gustar y voy a cobrar lo mismo o menos”. Así, con motivación, se levanta cada mañana. Por lo tanto, su vida se vuelve súper interesante cuando su misteriosa vecina Leonora le deja la emocionante misión de cuidar a su gato durante un fin de semana. La cosa se complica cuando Leonora no vuelve el lunes y sigue ilocalizable día tras día. Como además Maite tiene la curiosa costumbre de entrar en las casas de sus vecinos y llevarse lo que le guste, ella solita se mete en un fregao tremendo cuando una panda de mafiosos empiezan a buscar a Leonora, que se encuentra en paradero desconocido con unas fotos un tanto comprometedoras para el Gobierno y que jamás deben ser publicadas.

Una trama llamativa, cautivadora y muy entretenida que, sin embargo, no llega a ser del todo trepidante porque pierde la acción de un verdadero thriller aunque lo compensa volcando todo sus esfuerzos en ser todo lo noir y pulp que se puede ser. Ambos protagonistas me han gustado mucho, no son para nada el prototipo de ningún otro protagonista que yo haya conocido; los dos, tanto él como ella, son los perfectos antihéroes de una novela negra, con moral más que dudosa, ni guapos, ni inteligentes ni mucho menos con vidas perfectas. No esperaba encontrarme a dos personajes así porque la verdad es que la sinopsis de daba a entender que se trataría de una especie de héroes románticos o algo por el estilo. Precisamente, mi mayor decepción ha sido por haber leído la sinopsis, cosa que no suelo hacer. Pero en esta ocasión la portada no me decía mucho y el título casi sugiere una novela erótica, así que teniendo en cuenta que tampoco había leído a la autora anteriormente, preferí saber de qué iba la historia antes de lanzarme.

Por ello, tengo que decir que ha sido una de esas ocasiones en las que considero que la sinopsis lleva a engaño. Para empezar porque da a entender una historia de amor o un romance al estilo de una novela negra, entre acción e intrigas y porque nombra claramente a los dos protagonistas como si “juntos” estuvieran resolviendo la desaparición que sirve como motor argumental. Nada más lejos de la realidad. Elvis y Maite no interactúan hasta el mismísimo epílogo, y ni siquiera sé si esto se consideraría spoiler en circunstancias normales, pero casi que creo que es mejor que vayáis avisados por si os pasa como a mí, que estáis esperando que ambos se encuentren en las primeras cincuenta páginas una vez hechas las presentaciones. Pues no. El único hilo en común que tiene es Leonora, que sale poco o nada peso a que en un principio se podría pensar que es la gran víctima de todo esto y que tendrán que unir fuerzas para averiguar qué le ha pasado. Pues tampoco. Y si nos ponemos más estrictos, lo que sugiere la sinopsis con Elvis prendándose en la lejanía de la fascinante Maite, en la últimas treinta, aproximadamente, para que os hagáis una idea. Así que bueno, en este aspecto, me he llevado una pequeña desilusión porque no ha sido el tipo de historia que me esperaba, o que me prometían, más bien. Mientras tanto, en ambas tramas paralelas he podido ir conociendo a unos secundarios de lujo, como El Mago, el jefe mafioso de Elvis o Emilio Lomelí, novio de Leonora, que solo con el nombre me hacía imaginarme a esos tíos prototípicos que copan algunas portadas de novela romántica vintage con dos botones desabrochados y pelo en el pecho.

Otra cosa que no he parado de preguntarme mientras leía es qué significa el título. Al terminar tampoco he logrado darle un sentido a lo que quería transmitir la autora por muy poético que suene y lo vistoso que queda en la portada. Quizás tenga más que ver con el tipo de autora que es Silvia Moreno-García, que al escribir va dejando como algo en el ambiente, no es la propia historia sino la manera en la que está escrita, como hipnótica, como seductora, con una voz omnipresente que no juzga a los personajes, que no los maquilla. Además, creo que lo que más me ha hecho disfrutar de este libro ha sido el respeto que han tenido hacia el original dejando la traducción con un estilo latinoamericano del lenguaje, con expresiones mexicanas como debe ser, dejando que los personajes hablen como se supone que deben hablar unos mexicanos de los suburbios de Ciudad de México. Obviamente, este respeto al español latino me ha metido totalmente dentro del contexto, he sentido el ambiente decadente y peligroso en el que se mueve Elvis, he empatizado con la insulsa y aburrida vida de Maite y me he visto envuelta en todas las intrigas políticas y los complots de los revolucionarios, y eso solo ha sido posible por el estilo tan cuidado y tan sugerente que tiene esta autora.

7/10

En resumen, ha sido una lectura de lo más curiosa en la que no me he encontrado nada de lo que me esperaba y aun así ha logrado mantenerme pegada al libro porque todo lo que me iba encontrando no era lo que yo me esperaba. En ese sentido, La noche era terciopelo ha sido una sorpresa rotunda. He descubierto a una nueva autora y me quedo con eso para poder recomendar esta novela sin lugar a dudas, como os decía al principio, pese a todos los altibajos que haya podido yo tener al leerla. Me ha entretenido un montón y me parece una buena recomendación, aunque soy consciente de que puede no ser una lectura para todos los gustos. Si vuestro paladar admite probar cosas nuevas, adelante, os gustará. Y si sois más exquisitos, aquí encontraréis una historia al más puro estilo pulp fiction, versión latina, con tramas paralelas, violencia y sexo, y dos protagonistas que no dejan a nadie indiferente, eso seguro.

*Por último, muchísimas gracias a Umbriel Editores por el envío del ejemplar.





¿Habéis leído alguna otra novela de la autora?

¿Os gustan las historias noir/pulp?