Autora: Paula Gallego
Editorial: Kiwi,
2017
Rústica con
solapas / ebook, 368 págs.
Autoconclusivo
Género:
Realista, Romántica, Erótica, New Adult.

Kat era divertida, apasionada y atrevida, pero sobre
todo era intensa; la clase de chica por la que Erik sería capaz de perder la
cabeza.
Ambos hicieron un trato hace tres años: vivir un amor
perfecto durante solo 13 horas y decirse adiós para siempre; jamás volverían a
saber del otro y el recuerdo de esa noche en Viena permanecería intacto.
Sin embargo, el destino es caprichoso y ha querido que
se vuelvan a encontrar en París. Kat está decidida a no cometer un error que
pueda estropear lo que tuvieron, pero el deseo puede ser devastador y
persuasivo, y ambos tendrán que tomar una decisión:
¿Intentarán preservar el recuerdo de su primer amor
manteniéndose alejados o renunciarán a él y se arriesgarán a perderlo todo?

Esta novela es
una de las últimas novedades de Kiwi Ediciones, una editorial de corte
romántico y juvenil. Normalmente no me suelo encaprichar de novelas así, pero
en este caso algo me llamó poderosamente, y no fue la autora porque no la
conocía de nada así que no sabía qué esperarme realmente. Pero confié en mi
instinto y me lancé. Y menos mal, porque además de haberme durado un suspiro,
la novela me ha dejado suspirando literalmente. La premisa de la historia es un
encuentro de unos días de dos jóvenes en una ciudad que no es la suya, una
promesa de amor perfecto que dura unas horas y un adiós obligado cuando se
separan sin volver a saber nada el uno del otro. Como imagináis, el tiempo los
vuelve a reunir y comienzan los “problemas” que querían ahorrarse con su amor
perfecto de unas horas (el típico rollo de una noche, vamos).
La historia
tiene muchísimos puntos fuertes. El más evidente es el estilo de la autora:
claro, conciso, sin grandes frases grandilocuentes, con expresiones muy
cotidianas y unos diálogos que aunque parecen casuales, se nota que están
pensados palabra por palabra para que los personajes digan exactamente lo que
dictan sus personalidades. Es una narración perfecta para mantener un ritmo de
lectura súper ágil, sin muchos párrafos con enormes descripciones salvo las
imprescindibles.
Por otra parte,
los personajes son el otro logro de Paula Gallego. Cada uno de ellos (incluidos
los secundarios) se salta los tópicos pero bien. Olvidaos de los arquetipos de
las novelas románticas o new adult de
los últimos años (bueno, y de siempre) porque aquí (a continuación no hay
spoilers, pero sí algunos destalles que a lo mejor os gusta descubrir por
vosotros mismos al leer) la chica no está buscando el amor ni se encariña
fácilmente con nada, le encanta el “aquí y ahora” y por el contrario, el chico
es el que sufre por amor, el que se niega a olvidar y el que sí cree en el amor
para toda la vida. También los personajes secundarios y el trasfondo en el que
se desarrolla todo tumba cualquier cliché que podáis tener de otras novelas:
por ejemplo, el padre que se queda con su hija a pesar de su juventud siendo la
madre la que se marcha, el boxeo y la natación como deportes que practican los
protagonistas, o el rodaje de un cortometraje como telón de fondo de toda la
trama que une a todos los personajes.
Todos son
pequeños elementos que, al menos yo, nunca me había encontrado en otras novelas
realistas y que siempre agradezco para que leer no se me haga repetitivo de una
novela a otra. Además, la historia en general es una oda al carpe diem, a no pensar en el futuro más
de los estrictamente necesario, a vivir el momento disfrutando de las
oportunidades que se vayan presentando, etc. La forma en la que los
protagonistas llegan a estas lecciones de vida es tan sutil que no nos damos
cuenta según pasan las páginas de que nosotros mismos estamos reflexionando
sobre ello y lo hace de una manera muy sencilla y amena, sin resultar pedante o
recargada.
Sin embargo, hay
un par de puntitos que han hecho que la novela no fuera perfecta para mí aunque
advierto que es cuestión de mis gustos personales y estos mismos puntos pueden
ser precisamente los fuertes para otro lector. En primer lugar, es el hecho de
que prácticamente la totalidad de la novela está contada desde el punto de
vista de Kat de forma que podemos ver toda su carga emocional a través de la
novela, y por el contrario, de Erik sólo podemos ver sus pensamientos cuando
tiene 17 años, porque todo lo demás sólo lo podemos deducir de los pensamientos
de Kat. Creo que la historia daba una oportunidad buenísima de mostrar en
profundidad a ambos personajes y no sólo a la chica, precisamente porque las
novelas contadas por la protagonista abundan demasiado y yo me había emocionado
al principio cuando creí que podría ver una historia de amor también contada
por un chico protagonista (que en novela erótica, por ejemplo, creo que brillan
por su ausencia).
El otro punto
que me ha despistado de la trama eran las abundantes escenas eróticas. Más que
abundantes es que, aunque algunas quedaban muy bien por el tipo escena que se
estaba desarrollando, en otros momentos hacían que me desviara de la trama
porque realmente no eran importantes para lo que estaba sucediendo en ese
momento. Repito que esto es cuestión de gustos porque a mí personalmente lo que
menos me interesa de las novelas eróticas son las escenas de sexo precisamente,
a no ser que sean imprescindibles para la trama y cuantas más escenas haya de
este tipo, más me cuesta continuar la lectura. Pero por supuesto, la carga
erótica y de tensión sexual que transmite la autora es casi palpable. Sin rozar
en ningún momento la simpleza o limitarse a describir el revolcón que toque,
Paula Gallego sabe intercalar perfectamente pensamientos y sentimientos en esos
momentos que le dan un toque aún más realista si cabe.
Los que leáis
habitualmente el blog, sabréis que no soy de romántica o erótica pura y que
siempre que empiezo alguna historia de este estilo, la cojo con pinzas porque
no me espero que me vaya a sorprender demasiado. En este caso, me he equivocado
por completo desde el principio. Es una historia preciosa, muy emocional y
reflexiva, con la que más de uno y de una se sentirá identificado, y que te
toca la fibra aunque intentes con todas tus fuerzas simplemente leer sin pensar
mucho. Es imposible, la historia te llega al corazoncito y la autora sabe
perfectamente cómo: describiendo la realidad del amor, que es irracional.
En definitiva,
me alegro muchísimo de haberme obsesionado con esta novela desde que la vi
anunciada, porque además de haber podido disfrutar con más lectoras y con la
propia autora en una lectura conjunta (en Twitter con el hashtag
#LC13HorasEnViena), he podido descubrir a una joven escritora de la que voy a
estar muy pendiente a partir de ahora.
Otras novelas de la autora reseñadas en el blog
¿Os gustan las novelas
intensas como esta?
¿Le daríais una oportunidad a
Kat y Erik?






























